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viernes, 13 de noviembre de 2015

¿Cuándo ubicar la Serie Nacional?

Por Lemay Padrón Oliveros 

El debate sobre la venidera estructura de la Serie Nacional de béisbol sigue abierto, y quizás más vivo que nunca. No obstante, he escuchado pocas referencias a la fecha de realización del torneo, que probablemente cambie para permitir las contrataciones en el exterior.
Se trata de un asunto peliagudo, porque por un lado están las Ligas del Caribe, que son invernales y se juegan entre noviembre y febrero, y por el otro las Grandes Ligas y sus similares de Asia, que transcurren de marzo a octubre. Evidentemente, no se puede quedar a tono con las dos.
De entrada, hay que tomar una decisión sobre si los contratados juegan o no en Cuba, y al parecer se está empezando a aceptar la idea de que no lo hagan, como dejó entrever el otro día el Comisionado Nacional, Heriberto Suárez.
Se refirió específicamente a los casos de Michel Enríquez (México) y Alfredo Despaigne (Japón), y aunque no generalizó, todo parece indicar que se pretende liberar a esos peloteros de sus compromisos domésticos para que se concentren en esos clubes y en los torneos oficiales del equipo nacional. De esa manera mantienen la fidelidad a los contratos firmados y al conjunto tricolor, y a la vez disfrutan de un descanso inviolable para que puedan rendir.
Lo único que no me gusta de esto, y lo he expresado anteriormente, es que estén “de cañón” en el equipo nacional. Si no están rindiendo (a veces ni jugando) en esos clubes, y los técnicos no los ven en entrenamientos, porque no siempre van a poder llegar con el tiempo necesario para prepararse, ¿por qué ocupar el lugar de otro que puede estar desforrando pelotas en Cuba o dominando a su antojo desde la lomita? Además, hoy son menos de 10 los contratados, pero en el futuro pudieran ser más, y entonces ya la selección estaría hecha con antelación, sin opciones para quienes estén rindiendo aquí.
Volviendo al calendario, me parece que lo primordial es moldearlo en dependencia de los compromisos internacionales, y no tanto las Ligas, porque, por una parte, es innecesario subordinarlo a ellas si en definitiva no jugarían los contratados, y por otra, coyunturalmente ahora la MLB autorizó la incorporación de cubanos en el Caribe, pero, ¿y si cambian de idea el año que viene, como ya pasó cuando Despaigne se vio envuelto en los manejos turbios de los Piratas de Campeche?
Salvo que aparezca otro certamen, hasta ahora para Cuba las prioridades son la Serie del Caribe (febrero), el Clásico (marzo), el Super 12 (noviembre), y Centroamericanos y Panamericanos (julio y agosto). Son esos los meses que deben estar marcados en rojo para cualquier calendario, y algún otro que de los certámenes mencionados se traslade por solicitud de la sede, por eso las fechas probablemente no sean fijas año tras año. Tanto la Nacional como el torneo Elite deben acomodarse en esos periodos de tiempo restantes.

martes, 10 de noviembre de 2015

La vuelta de Víctor

Por Lemay Padrón Oliveros 

Estaba esperando que se calmaran un poco los ánimos para opinar sobre el regreso de Víctor Mesa a la dirección del equipo Cuba de béisbol. Sí, porque como nunca antes hay más debate en los últimos años sobre quién toma las riendas de la selección nacional, que la integración del conjunto.
Eso lo da la presencia del polémico manager villaclareño, capaz de lo mejor y de lo peor, sobre todo fuera del terreno de juego, y por eso divide las opiniones como pocas veces ha sucedido con respecto al director del equipo Cuba.
Hace unos meses escribí sobre el fin de una era, porque eso parecía cuando aparentemente se echó por tierra la designación del actual técnico matancero por cuatro años al frente del Cuba, para mandar al Roger Machado a los Panamericanos de Toronto-2015. Sin embargo, ahora se vuelve a dar marcha atrás.
No voy a entrar en méritos y deméritos de cada uno, porque los aficionados los conocen al dedillo, tanto los ocurridos dentro del diamante como fuera, pero sí quisiera hacer notar el hecho de que nos hemos quedado casi sin opciones.
Salvo ellos dos, en estos momentos no hay otro candidato al puesto a no ser Carlos Martí, con amplia experiencia en estas funciones, e incluso al frente de selecciones nacionales de categorías inferiores, pero todavía pendiente de un gran resultado a nivel doméstico con Granma.
El resto lleva poco tiempo en estas funciones, y sería demasiado arriesgado otorgarles esa gran responsabilidad. Entonces, ¿cómo quedamos? Pues muy mal parados, porque si ninguna de las dos opciones viables convence a la mayoría nos encomendamos a esperar lo que suceda en cada torneo, y eso muchas veces es engañoso.
Pongo como ejemplo precisamente a los dos candidatos manejados. El quinto puesto del Clásico Mundial no es halagüeño, pero se debió a un octavo inning fatídico, y el tercero de Toronto, por el estilo. En ambos casos se pudiera alegar que hay responsabilidad de los mentores, pero al final son situaciones puntuales, que de terminar de manera favorable para Cuba, pocos hubiesen cuestionado.
Lo que sí es cuestionable es el comportamiento de ambos en determinados momentos, sobre todo a nivel doméstico, porque dirigir el Cuba no es solamente salir a buscar títulos (u otras posiciones, que es para lo que hemos quedado últimamente), sino también dar una buena imagen, ser ejemplo como educador, y un caballero dentro y fuera de los diamantes. Hay que estar en ese pellejo para sentir la presión sobre los hombros, pero también hay que saber sobrellevarla de manera digna. Mientras esperamos que alguien más se suba al tren de candidatos espero que ambos hayan aprendido la lección, porque nadie es intocable ni infalible.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Sin certeza sobre últimos pasajeros

Por Lemay Padrón Oliveros 

Como en la saga de ciencia ficción creada por Ridley Scott, nadie sabe quiénes son los últimos pasajeros en la embarcación que reunirá a los mejores ocho conjuntos durante la primera fase de la Serie Nacional de Béisbol número 55. En aquella claustrofóbica nave ni siquiera sabían que había un octavo integrante, mientras que en la pelota cubana sí se sabe, pero no será hasta dentro de un mes que se conozcan sus identidades.
Así de peleada ha sido esta etapa inicial, golpeada por notables ausencias, pero todavía respirando por la entrega de quienes defienden los colores de cada territorio.
Desde el comienzo se escaparon el actual campeón, Ciego de Ávila e Industriales, y Granma no se les despegó en casi todo el trayecto hasta que Pinar del Río levantó, para completar el cuarteto más estable de este segmento, aunque los más occidentales matemáticamente deben todavía amarrar su boleto.
Con altibajos han sobrevivido Holguín y Las Tunas, mientras que Matanzas resurgió como Ave Fénix, gracias en buena medida a las múltiples variantes aplicadas por su cuerpo de dirección para fabricar carreras, tras quedarse prácticamente sin bateadores reconocidos. Parecía inminente la ausencia de los matanceros por primera vez de la segunda fase, pero a pura garra y sacando el máximo a cada situación de juego, tanto al ataque como a la defensa, vencieron en sus subseries particulares a los tres punteros, uno tras otro, precisamente cuando tenían el agua al cuello. Con este ímpetu y una acertada selección de refuerzos, podrían incluso volver a colarse en la postemporada, pues solamente los separan tres juegos del cuarto en la tabla.
Sobre los últimos pasajeros, tuneros y matanceros, (descarto a Pinar porque solamente necesitaría ganar dos de siete pendientes) mantendrán la incertidumbre hasta que se celebren varios de los desafíos suspendidos por lluvia. Isla de la Juventud y Guantánamo, separados por solamente un juego, son los otros aspirantes a completar la nómina.
Los isleños son los únicos que ya finalizaron su actuación, con balance de 25 triunfos y 20 reveses, pero con esa misma cifra pudieran finalizar los otros tres, pues Las Tunas (25-17) debe tres choques, y Matanzas (25-19) y Guantánamo (24-20) uno per cápita.
Como se ve, con vencer en una ocasión tuneros y yumurinos saldrían del atolladero, y de paso eliminarían a los del Guaso, porque a lo máximo que pueden llegar es a 25 triunfos, y si su empate es solamente contra la Isla, quedan fuera porque perdieron 0-3 el tope bilateral. Su única salvación es que el empate sea múltiple, y eso los deja como el único conjunto que no depende de sí mismo.
Bien enrevesado será todo cuando se jueguen estos pleitos a finales de noviembre, y seguramente todos saldrán con sus mejores cartas, porque aunque estén clasificados, los éxitos valen para la segunda vuelta.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Tokío-2020: el añorado regreso del béisbol

Por Lemay Padrón Oliveros 

Gran regocijo debe haberse sentido en buena parte de las naciones centrocaribeñas con el anuncio esta semana del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokío-2020, que propuso oficialmente el regreso del béisbol a las citas estivales.
 Ha sido un tortuoso camino iniciado desde diciembre de 2012, cuando la Federación Internacional de Béisbol (IBAF, siglas en inglés) decidió fusionarse con la de softbol para crear la Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC) en aras precisamente de conseguir el añorado retorno a las citas estivales. 
El béisbol tuvo su debut oficial en Barcelona-1992 y se mantuvo en el calendario hasta Beijing-2008, mientras que el sóftbol comenzó en Atlanta-1996 y también fue sacado del listado oficial tras la versión de 2008, única ocasión en que no triunfó un país panamericano en ambas modalidades.
Como béisbol/sóftbolcuentan como un solo deporte al proponer el primero para hombres y el segundo para mujeres, y eso les ha ganado el visto bueno del Comité Olímpico Internacional (COI). Según informaron las autoridades niponas, las novedades supondrían la participación de 474 deportistas más, sin afectar el límite establecido de 10 mil 500 atletas, y en el caso de béisbol/sóftbol sería con solo seis equipos por modalidad.
Esto presupone desde ya una preocupación por la repartición de las cuotas, porque el criterio de representatividad del COI conspira contra la calidad del torneo, en un deporte cuya fuerza está concentrada fundamentalmente en Asia y el área panamericana.
De entrada, Japón tiene segura su cuota por ser la sede, y de las cinco restantes, casi seguras serán para Suráfrica, Australia, Italia/España y Surcorea/Taipei si se distribuyen por criterio geográfico, lo cual supondría una terrible lucha por el cupo restante en América.
Por el contrario, si se hace en base a la calidad, seguramente predominarán las naciones de este lado del mundo. Bonito dilema para la WBSC, el COI y los propios organizadores, que se beneficiarán con el tradicional fervor beisbolero de los nipones.

OTRAS PROPUESTAS 

La posibilidad que ofrece a la sede de que proponga nuevos deportes permitió a Tokío-2020 sugerir hasta cinco disciplinas, que completaron con el kárate, el surf, el skateboard(patineta) y la escalada.
Los organizadores hicieron su selección entre una lista de ocho aspirantes donde también estaban squash, wushu y bolos, aunque se esperaba solamente un par de novedades como máximo.
Estas propuestas deben ser ratificadas en la Asamblea General del COI el año que viene, cuando se reúna en vísperas de los Juegos de Río de Janeiro-2016. La supuesta aprobación de esta lista supondría la mayor renovación del programa olímpico en varias décadas, pues desde que el triatlón y el taekwondo debutaron en los Juegos de Sydney-2000, los cambios han sido mínimos. Por ejemplo, en Río-2016 serán solamente dos las disciplinas novedosas: el golf y el rugby a siete.
De los nuevos deportes, el surf y la escalada añadirían 40 deportistas cada uno (20 hombres y 20 mujeres), el skateboard 80 (20/20 de calle, 20/20 en parque cerrado), el kárate 80 (10/10 en kata, 30/30 en kumité) y el béisbol/sóftbol 234 (144/90).
La escalada deportiva consistirá en competiciones en ambos sexos donde se combinarán las técnicas de escalada lateral en muros o rocas de hasta ocho metros de altura, velocidad y apertura de vías, mientras que el surf contará con pruebas masculina y femenina en la categoría de shortboard (tabla corta).

jueves, 17 de septiembre de 2015

Yuliesky descosido

Por Lemay Padrón Oliveros 

Envuelto en la polémica, como casi siempre, arrancó la temporada el antesalista de Industriales Yuliesky Gourriel. Su ausencia de la nómina a los Juegos Panamericanos, sus devaneos con los contratos en el exterior, al final no concretados, y sus altas y bajas en la nómina de Industriales motivado quizás por esa misma razón, lo pusieron en el centro de los comentarios callejeros cuando todavía no se había lanzado la primera pelota en la serie nacional número 55.
Se dio la voz de “play ball” y fue como si al Yuly le hubieran soltado de una cámara de regeneración donde le ajustaron todas sus piezas, porque se ha mostrado implacable con los lanzadores rivales.
Líder de promedio, en anotadas, jonrones y otros departamentos ofensivos, el espirituano devenido capitalino muestra el mejor arranque ofensivo de su carrera, y ha sido vital en el puesto de sublíder de Industriales, a solo medio juego de los actuales campeones de la pelota cubana.
Pilas cargadas, sed de terminar como el mejor bateador de la Serie, no sé, pero el defensor de la esquina caliente en el conjunto azul le está poniendo el 110 por ciento a este inicio de campaña.
El que siempre he considerado como el pelotero más completo de su generación se sigue tomando muy en serio su responsabilidad como tercer bate capitalino, un puesto que ha defendido dignamente aunque no haya todavía levantado títulos en La Habana o Sancti Spíritus.
La polémica a su alrededor es normal, es la que acompaña a todos los grandes deportistas en todo el mundo, la tiene Messi, la tiene Federer, la tiene Contador, o nuestra Yarisley Silva, y vean que me refiero a personas para nada altisonantes, sino todo lo contrario. Espectaculares en los escenarios deportivos, pero discretos y respetosos a la hora de referirse a sus rivales.
Una vez Yuly dijo que en ocasiones le daba pereza hasta ponerse el traje de pelotero porque sabía que le silbarían desde las gradas hiciera lo que hiciera. Creo que afortunadamente ha madurado y encontrado la manera de pasar por encima de todo eso y salir a hacer lo suyo. Alguien de su calidad nunca estará lejos de los focos de atención, pero mientras disfrute el juego a pesar de todo responderá a las críticas de la mejor manera posible: descosiendo pelotas.

sábado, 29 de agosto de 2015

Serie Nacional 55: calentando motores

Por Lemay Padrón Oliveros

Falta muy poco para que se dé la voz de play ball de nuevo en Cuba, con el inicio de la Serie Nacional número 55, que como siempre, parte con el mismo optimismo para todos los peloteros, directores, entrenadores y aficionados, deseosos de superación.
Como quiera que nuestra estructura contempla dos etapas, para este primer análisis solamente quiero entrar en los posibles ocho clasificados a la segunda ronda.
Campeón y subcampeón de la pasada campaña no deben tener muchos problemas para incluirse entre los ocho grandes, aunque habrá que ver cómo la Isla repone a los importados que no regresarán al equipo para esta temporada.
En una campaña llena de tanta renovación, no solamente por la juventud de las nóminas, sino también por las mudanzas registradas en los últimos meses, es difícil presagiar lo que puede suceder.
De todas maneras, me da la impresión de que Industriales es el menos afectado, porque además de mantener a casi todos sus elementos (incluyendo a Yuliesky Gourriel desde el principio y no como el año pasado), llega con el impulso de que su relevo triunfó en el Nacional sub-23. Pocos de ellos, salvo los lanzadores, deben ser protagonistas en la Serie, pero de conjunto con los más establecidos, más otros que han recuperado, deben mandar a los Azules a la siguiente ronda.
Matanzas presentará una alineación bastante renovada, pero a pesar de eso, y del desastroso papel de su sub-23, su colectivo técnico siempre ha sabido sacar el extra de cada elemento para traducirlo en victorias válidas para la clasificación, y algo similar considero de Pinar del Río, que contra viento y marea es el otro que siempre ha estado en la selección de refuerzos.
En mi opinión, lo sucedido el pasado año con Villa Clara fue apenas un accidente, y no debe repetirse. La buena actuación de su sub-23 debe inyectar más sangre joven de calidad al conjunto.
Hasta aquí, van los seis planteles que veo con mayores posibilidades de avanzar a la siguiente instancia, y restarían dos cupos, que deben disputar a mi juicio Artemisa, Sancti Spíritus, Las Tunas, Holguín, Granma y Santiago de Cuba.
Los artemiseños recibieron un importante refuerzo en el veterano Yohandry Urgellés, que les debe redondear una buena alineación, capaz de ayudar más a su buen cuerpo de pitcheo, y por el mismo camino deben ir los tuneros, si los guantanameros importados no están fuera de forma tras un año sin jugar. Holguineros y granmenses mantienen su base y serán candidatos fuertes, mientras que a Santiago nunca lo descarto. Por último, los espirituanos estuvieron muy bien en el sub-23, pero sin el aporte de Frederich Cepeda no sé si les alcance para sobrevivir.
Esto es lo que parecen decir los papeles, pero el terreno no siempre lo avala, habrá que ver.

martes, 25 de agosto de 2015

Ideas para una Superliga



Por Lemay Padrón Oliveros

Como hay tiempo de sobra todavía para el siguiente campeonato, y según se ha dicho, todavía no se ha tomado una decisión definitiva, sería bueno abrir un debate sobre cómo debería ser el torneo que concentraría a los mejores peloteros de Cuba tras la venidera Serie Nacional.
Lo primero es definir la cantidad de equipos. El torneo de este tipo que funcionó durante mayor tiempo fueron las Series Selectivas, donde ocho planteles luchaban por el trono, pero ese formato contemplaba a Pinar del Río y Matanzas, que hoy juegan como provincia en la Serie Nacional, y por ende ya no procede.
Luego se probó con cuatro elencos, donde la calidad estaba bien concentrada, pero tampoco funcionó. En mi criterio son muy pocos conjuntos para una lid que pretende ser la principal atracción, porque aburre jugar tantas veces contra un mismo rival en tan poco tiempo. Yo me quedaría con seis, para efectuar un mínimo de 45 juegos, con tres subseries de tres juegos contra cada rival. Sería un buen complemento para un calendario que si mantiene los 16 participantes en su primera etapa (a dos subseries contra el resto) podría rondar los 140 desafíos, cifra cercana a lo que se juega en los torneos más importantes del mundo.
Entraríamos entonces en la conformación de las nóminas. Por tradición, el aficionado cubano está acostumbrado a identificarse con los peloteros de su región, pero los años recientes con los refuerzos han demostrado que eso no es tan así. Las principales plazas de la pelota cubana: Pinar del Río, La Habana, Villa Clara y Santiago, deben ser sedes fijas, con el nombre que escojan sus seguidores: Vegueros, Leones, Azucareros, Avispas, como quieran ponerle. Las otras dos sedes pudieran ser hoy mismo Matanzas y Ciego de Ávila, por la labor de sus equipos, los méritos ganados como anfitriones y la infraestructura que poseen para acoger a jugadores de otros territorios. Por lógica, todo el mundo quiere tener su franquicia, pero deben evaluarse todos estos aspectos, y cuando otra provincia supere integralmente a las mencionadas, se ganaría el derecho de alojar al elenco X, mientras mantenga su categoría.
Ahora bien, esos planteles no los integrarían exclusivamente peloteros de los territorios mencionados, aunque tampoco descartaría totalmente el criterio regional. Yo propondría que 25 de los 30 integrantes de la nómina fueran “de la zona”, entiéndase Pinar y Artemisa para el elenco más occidental, Habana y Mayabeque para el de la capital, Matanzas y la Isla para el yumurino, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara para el central, Ciego, Camagüey y Las Tunas para el avileño, y Holguín, Santiago, Granma y Guantánamo para el oriental. Dejo los cinco restantes jugadores por si en algún territorio hay exceso de defensores de una misma posición, y entonces ese “sobrante” pudiera reforzar otra nómina.
Esto es apenas una idea personal, seguramente la Comisión Nacional quiere escuchar la mayor cantidad de propuestas, así que exprese la suya, a lo mejor es la más adecuada.

domingo, 23 de agosto de 2015

Béisbol cubano: Nueva estructura

Por Lemay Padrón Oliveros

Más demorada de lo deseable, pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca, así llegará el próximo año otra nueva estructura para nuestras Series Nacionales de béisbol.
 El formato actual no llegó en ningún momento a satisfacer las necesidades de los aficionados, ni las de la pelota misma, porque seguimos con demasiados equipos, y eso hace que la calidad se resienta bastante.
 Con los refuerzos y una reducción de planteles este aspecto mejoraba un poco en la segunda mitad, pero al hacerlo todo de manera dependiente, casi estaban cantados dos o tres de los semifinalistas por la ventaja acumulada en la fase inicial.
 Además, la propia selección de refuerzos y su estado de forma influía demasiado en un torneo que pretende sacar al mejor equipo en representación de un territorio de Cuba, y a la vez falseaba el resultado de una provincia, donde quizás el trabajo en todas las categorías no es bueno, pero logró sacar provecho de los “importados”.
 Esto último ya no espera siquiera a la selección de refuerzos y desde la confección de las nóminas se aprecian mudanzas. Si realmente es mayor lo positivo, porque se le da juego a alguien que no lo hace en su provincia o se siente más motivado en otro territorio, es una espada de doble filo para el equipo que lo recibe, porque de alguna manera está frenando el desarrollo de su cantera.
 Pero volvamos a la estructura. Se habla de una primera etapa similar a la actual, con los mismos 16 conjuntos (¿quién le pone el cascabel al gato?), y luego una Superliga con menos planteles (no se precisa cuántos). El director de béisbol, Heriberto Suárez, dijo recientemente que todavía nada está definido ciento por ciento, pero por ahí va la cosa.
 Es verdad que la pelota es señal de identidad en cada terruño, pero si miran alrededor, es el único deporte colectivo en Cuba en el cual al torneo elite llega representación de cada rincón del país. En el resto de las disciplinas se hace una preliminar (Ascenso le pusieron adecuadamente en el baloncesto y el fútbol), donde compiten los peores conjuntos del certamen anterior en la lucha por algunas plazas para el torneo mayor.
 Esto, además de abaratar costos, les permite a los mejor ubicados concentrar esfuerzos en mantener la categoría, y motiva a los de abajo a superarse entre los de su mismo nivel. En el fútbol este mismo año se dio el ejemplo de Santiago de Cuba, que debió batallar desde el Ascenso y tuvo una excelente actuación luego en el certamen nacional. Como en todos los estratos de la vida, deben existir las categorías, y el lugar 16 debe ganarse el derecho de jugar contra el 1.
 Yo podría a los ocho últimos equipos a jugar una especia de Ascenso por dos plazas a la Serie Nacional, que tendría un máximo de 10 equipos. Son bastantes, pero no sería el torneo elite, pues luego vendría la Superliga, una lid que merece comentario aparte.

jueves, 14 de mayo de 2015

Yuliesky: otra raya para el tigre

Por Lemay Padrón Oliveros 

Quizás tardía, pero muy necesaria la aparición de Yuliesky Gourriel para intentar explicar lo sucedido con su contrato en el béisbol japonés. De entrada, aclaro que voy a optar por creerle al pelotero, quien siempre me ha parecido una persona honesta y un atleta ejemplar, por mucho que se le pretenda y se le ha pretendido criticar prácticamente desde que debutó en nuestras Series Nacionales.
Si algo le debo censurar es la demora en salir al paso de todas las especulaciones, en las cuales él siempre llevó la peor parte.
Dilucidado este punto, entonces me pregunto, ¿Qué pasa con quienes fueron responsables de esta vergüenza? Porque es una vergüenza comprometerse a algo y luego no cumplirlo. ¿Qué ha sucedido con esa persona (o personas) que garantizó que el jugador estaría en Japón en una fecha sin contar con él primero? ¿Cómo es posible que todo esto se haga sin que el principal encartado haya firmado oficialmente un papel?
No puedo entender, por más que me esfuerce, cómo es posible que casi dos años después de aprobada esta medida todavía el Inder, aquí me voy más allá de la pelota, todavía no tenga a mano los abogados con la suficiente preparación como para evitar bochornos como este. Sí, bochorno es la palabra, porque más que Yuliesky se trata de los deportistas cubanos ante un contrato, de la seriedad del movimiento deportivo cubano para cumplir sus compromisos.
Si el Inder es el abogado en sentido general, es el gran responsable de que su personal no esté lo suficientemente preparado como para entender y hacer entender a los deportistas su papel en cada momento.
Sí, es un mundo prácticamente desconocido para nosotros, pero señores, todo eso está bien clarito EN BLANCO Y NEGRO. Cómo no analizar a fondo un documento, leer línea por línea y ver que si se acuerda una fecha, esa es la fecha por la cual responderás, o deberás atenerte a las consecuencias.
No sé si alguien pensará que esto es una actitud hipercrítica u oportunista, pero mientras las cosas no se resuelvan hay que seguir insistiendo en lo mismo. No se trata de hacer leña del árbol caído, porque precisamente eso es lo que no sucede: ningún árbol cae, todo el mundo se desentiende. Es la actitud de la Federación cubana, nada nuevo, pero hasta cuándo, ¿no existe nadie más capaz para llevar a puerto seguro todo este tema de las contrataciones -para quedarme solamente con el tema de este trabajo y no meterme en otras cuestiones-?
Reitero, no es Yuliesky Gourriel quien queda mal, es todo el deporte cubano, y quienes sudan a diario para levantarlo, o quienes como aficionados lo veneramos y defendemos, no nos merecemos este tipo de dislates.

viernes, 1 de mayo de 2015

Urquiola, clasificaste

Por Lemay Padrón Oliveros

Es la telenovela beisbolera del momento. Me referí ligeramente al tema hace unos días, pero como no había sido publicada la entrevista y me negué a ver el video hasta tanto no leer lo que debió salir primero, o lo único que debió salir, no quise opinar.
Es una lástima lo que le ha sucedido a un colega entrañable, que con un palo periodístico en la mano, emoción que solo quienes vivimos de esto sabemos el cosquilleo que produce en el estómago, debió conformarse con salir a la palestra luego de haber perdido el impacto noticioso. No obstante, era imprescindible que hiciera su trabajo, y al final es lo que debe perdurar.
Por supuesto, no perderé tiempo y espacio en abordar si Alfonso Urquiola debió decir esto de tal manera, o si debió ponerse una camisa, lo trascendental es su decisión de no dirigir más y las acusaciones a la Comisión Nacional.
Alguien puede decir que está exagerando cuando dice que a Pinar del Río lo llevan siempre contra la tabla (bastantes buches amargos ha debido tragar para llegar a este punto), pero son verdades como un templo las que suelta sobre las disparidades en los terrenos, el doble rasero a la hora de evaluar conductas de directores y peloteros, jugadores o entrenadores que discuten bolas y strikes, la casi nula inspección de los bates utilizados, o la impunidad de los árbitros.
Los responsables deben salir a la palestra y aclarar todo esto que vemos año tras año y la vida sigue igual. Ahora alguien ha tenido la valentía de decirlo, y no digo alguien cualquiera, sino el máximo ganador de títulos de Cuba como jugador y entrenador.
A mí realmente me duele cuando una persona que ha vivido para el béisbol, como él mismo dice, llegue a este punto de decepción. Una sensación similar viví cuando César Valdés decidió no arbitrar más. Tendrán miles de defectos, pero en lo suyo estaban (están) entre los mejores de Cuba, y por eso es hora de decir basta: necesitamos explicaciones, de manera clara y pública.
No podemos darnos el lujo de perder a alguien como Urquiola, al que cariñosamente apodé “El librito” por su sapiencia a la hora de dirigir. Por eso digo que clasificó, no para los play offs de este año, pero sí para los de la historia del béisbol cubano.

martes, 28 de abril de 2015

Nuevos directores de pelota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Al menos tres de los cuatro Grandes de la pelota cubana tendrán nuevos directores en la venidera Serie Nacional, casi todos los casos motivados por malos resultados recientes, salvo el del pinareño Alfonso Urquiola, decepcionado aparentemente con la actual dirección de béisbol. Digo aparentemente porque no he escuchado en su propia voz los motivos por los cuales no dirigirá el venidero año, y hasta una demanda legal hay por el medio.

Bueno, y dije tres, pero podrían ser los cuatro, porque Santiago de Cuba tampoco levanta cabeza, y bien pudiera darse también un cambio en el timón de mando, pese a aquella norma de que un manager debe tener tiempo para trabajar.

En Pinar habrá mucha tristeza por la salida de Urquiola, pero al parecer no mucha polémica por quién vendrá detrás, como sí sucede en la capital y Villa Clara.

Para el alto mando de Industriales se manejan varios nombres, sobre todo los de Juan Padilla, Javier Méndez y Lázaro de la Torre. De ellos el jardinero central, no por gusto colocado en el medio en esta relación, es quien más simpatías despierta por su carácter, pero el único de los tres sin experiencia en la dirección. Padilla no tuvo un gran resultado cuando comandó a los extintos Metropolitanos, y De la Torre ha brillado al frente de la pelota femenina, pero no tanto en la Provincial para varones. Las opiniones están divididas, y será la Comisión Provincial la que escoja al candidato a sustituir a Lázaro Vargas, quien para mí tuvo un año más del que merecía con los Azules.

En tanto, en Villa Clara también se maneja más de una posibilidad, con destaque para Eduardo Paret, Ariel Pestano y César Valdés, los dos primeros brillantes como peloteros y el otro como árbitro, pero con 0 kilómetro recorrido en estos menesteres. Aquí el eximparcial, quien abandonó la pelota por sentirse también decepcionado y ahora inexplicablemente regresa para partir de la nada en una nueva trinchera, parece tener algo de ventaja, porque se dice que se encuentra al frente de la preparación.

De seguro habrá otros rostros nuevos en la venidera Serie, pero estos serán los más seguidos, los que desde el comienzo tendrán solamente una meta en su cabeza: discutir el trono.

viernes, 10 de abril de 2015

Tigres a un zarpazo

Por Lemay Padrón Oliveros 

Esta vez los pronósticos se van cumpliendo y los Tigres de Ciego de Ávila se encaminan al segundo título nacional de su historia, tras salir increíblemente con balance positivo de su visita al inhóspito Cristóbal Labra, de la Isla de a Juventud.
Los Piratas habían tenido en su feudo una valla casi infranqueable para el resto de los equipos, grandes o pequeños, pero esta vez no pudieron completar el abordaje a la nave avileña, que se batió de tú por tú y no se dejó impresionar.
Los isleños pudieron incluso ser barridos si no levantan el ánimo en ese cuarto partido en el que parecían dormidos hasta el pelotazo a Alfredo Rodríguez. Pero la victoria de esa jornada no fue el revulsivo necesario como para imponerse al día siguiente, y ahora tienen una tarea casi imposible al intentar pasar la escoba a Ciego en su terruño.
Los pineros estuvieron muy mal en cuanto a oportunidad en este quinto partido, y si a esto se suma un pésimo corrido de bases en los primeros episodios y alguna que otra cuestionable decisión técnica, no podían conseguir a victoria.
Las cosas estaban complejas para los Piratas desde el inicio de esta final, o incluso desde el final de la clasificatoria, pero ahora parece más empinada la cuesta, con un pitcheo en harapos, en el cual el único abridor confiable ha sido Yoalkis Cruz y no lo podrían utilizar sino hasta un hipotético séptimo choque. Aquí creo que falló de nuevo la dirección técnica isleña al no calcular bien, como cuando no puso a calentar previsoramente a Héctor Mendoza en el segundo encuentro, aunque por suerte para ellos en ese momento no les costó.
Los nervios también han afectado a los Tigres, que debieron sacar sin querer a Osmar Cervantes el martes por no llevar bien la cuenta de las visitas al montículo, y también han cometido errores “de libro” a la defensa. Pero son las emociones de la postemporada, donde solo los que tienen nervios de acero no se equivocan.
Ganadores y perdedores aparte, los amantes del béisbol no nos podemos quejar, porque estamos viviendo una final modélica desde todo punto de vista. El único momento criticable fue el del mencionado pelotazo, pero ambas escuadras han demostrado que para dejar el pellejo en el terreno no hace falta fajarse, y por el contrario, desde los mentores hasta el último integrante de cada nómina muestran mutuo respeto, y sobre todo, a la afición. Los fanáticos avileños no querrán que escriba esto, pero yo quisiera un séptimo choque para disfrutar un poco más de este lindo espectáculo, con varios errores porque no son máquinas, pero con adrenalina, entrega, pasión, y un comportamiento modelo.

viernes, 3 de abril de 2015

¿Piratas o Tigres?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Si alguien tiene todavía deseos de pronosticar, ahí se los dejo, porque estoy seguro de que nadie, absolutamente nadie, pensó que esta sería a final de la Serie Nacional número 54.
La Isla seguramente no estaba en los pronósticos de ninguno, quizás ni siquiera para avanzar a la segunda fase por delante de dos llamados Grandes como Villa Clara y Santiago de Cuba, pero, cumplido ese paso, poco a poco siguieron escalando posiciones y se colaron en semifinales, luego de dejar en la cuneta a los otros dos históricos de la pelota cubana: Industriales y Pinar del Río.
En semis nadie los dio favoritos contra Matanzas, pero de nuevo hicieron la gracia, con ese juego alegre y distendido que les permite hacer borrón y cuenta nueva y asumir cada partido como si fuera el último, listos para jugarse el pellejo en cada jugada.
Ciego ya sabe lo que es ser campeón de Cuba, pero tras una campaña en la cual no pasó ni siquiera a la segunda fase, pocos deben haberlo colocado como finalista. La perfecta elección de los refuerzos, y el cambio oportuno de alguno cuando no rindió, fue clave para que los Tigres fueran el mejor equipo de 2015.
Llega ahora la final, y para cualquier especialista son los aviileños los favoritos, porque tienen la mejor novena, pero con estos Piratas se ha visto que es muy difícil dar pronósticos. Se han creído, y en serio, que pueden coronarse, y no se sabe si alguien les puede sacar esa idea de la cabeza.
Deben ser juegos de mucha estrategia si el pitcheo isleño aguanta a los inspirados Tigres, que tratarán de sacar las garras afiladas ante los abridores rivales para que no tengan opciones de encaramarse al box Danny Aguilera y Héctor Mendoza con el juego pegado.
Supuestamente los lanzadores de Ciego deben tener entre ceja y ceja a un solo hombre, Michel Enríquez; pero cuidado, van a tener que dominarlo bien, porque sus compañeros demostraron que aún con machucones o errores del rival, el solo hecho de verlo anclar en la primera almohadilla ya es acicate suficiente como para levantarlos a todos y mandarlos al abordaje.
Roger Machado va a tener que reconvertir a los suyos en Tigres de los siete mares, como aquella añeja película de piratas y corsarios, a ver si hunde el catamarán isleño.

jueves, 2 de abril de 2015

La Isla de los milagros

Por Lemay Padrón Oliveros

Las leyendas de piratas se quedaron cortas comparadas por lo hecho por Isla de la Juventud esta temporada. Creo que ni con el telescopio Hubble encontraría a alguien que los haya pronosticado discutiendo el título de la pelota cubano. Yo mismo, incluso después de llevarse un triunfo del Victoria de Girón, seguía pensando que Matanzas impondría a la larga su favoritismo, labrado a lo largo de una campaña en la cual derrochó variantes a la hora de hacer carreras y manejó con precisión milimétrica su cuerpo de pitcheo.
 Sin embargo, otra vez, a la hora de la verdad fueron otro conjunto. Aunque su dirección técnica no se dé cuenta, es mucha la presión que existe en ese equipo. Me recuerda a los elencos de Cuba en la última década, donde la tensión se respira en cada jugada. Errores increíbles se vieron tanto en el Labra como en el Victoria de Girón, y lanzadores usualmente efectivos desconcentrados en más de una ocasión; lo primero fue de los dos bandos, pero las pifias de los matanceros fueron en momentos cruciales y con lances sin grandes complicaciones, corríjanme si estoy equivocado.
 Creo que a Víctor Mesa le pasó factura al final las figuras que perdió a lo largo de la campaña, porque su línea central fue responsable de casi todas las derrotas: una pelota que se le fue a Escalante por debajo de las piernas en el jardín central, el roletazo ideal para doble play de Luis Yander en el campo corto, o las jugadas en el plato. Muy cara la salió a la dirección yumurina prescindir del enmascarado santiaguero Andrés Reina y peor, no sustituirlo por otro como Danger Guerrero, por ejemplo.
 Pero bueno, más que criticar a Matanzas el sentido de estas líneas es encomiar lo hecho por la Isla. Parece mentira. El territorio con menor cantidad de habitantes, afectado por los viajes más pesados del mundo, con un solo bateador reconocido por su historial en Series Nacionales, prácticamente sin banco para aplicar variantes ofensivas y defensivas, sin bateo de largo metraje, y otros pequeños poquitos, fue capaz de sacar uno tras otro a dos históricos como Industriales y Pinar, y luego a la mejor novena de los últimos cuatro años.
 Con una metodología de dirección bien particular, en la que la última palabra la tienen casi siempre los propios atletas y no el manager, a la manera de aquella Francia del Mundial-2006, los Piratas se llevan a pique lo que les pongan por delante. La inspiración y la alegría han sido sus principales armas, capaces de soslayar completamente dos soberanas palizas recibidas de manos de los Cocodrilos y salir al día siguiente como si nada hubiera ocurrido. Eso no lo hace todo el mundo.
 Queda otra tarea por delante (el duodécimo trabajo de Hércules), a ver si la Isla de los milagros se convierte definitivamente en la Isla del Tesoro.

jueves, 26 de marzo de 2015

La Isla colorea la semifinal occidental

Por Lemay Padrón Oliveros 

Se sabía que para ponerle sabor y color a la semifinal entre Isla de la Juventud y Matanzas hacía falta un triunfo de los primeros en el Victoria de Girón, y esa la obtuvieron los visitantes de manera espectacular en el segundo desafío.
En un increíble final con repetición de video incluida (vendita repetición, Dios te tenga en la gloria), los Piratas dieron muestra de que su aguerrido batallar en el último tramo de la segunda fase no fue obra de la casualidad ni quedó ahí, sino que les sirve de acicate para dar la cara contra el mejor equipo del campeonato.
A lo mejor el polémico toque de bola para completar el nocaut (afrenta que no sé cómo tomaría el alto mando de Matanzas si hubiese sido al revés) les inspiró para jugar mucho mejor en el segundo encuentro, pero lo cierto es que las cosas les salieron mucho mejor a los pineros desde todo punto de vista.
Siempre pensé que Yoalkis Cruz era la mejor apuesta de la Isla para iniciar el play off, y de momento el resultado me da la razón. Se trataba del serpentinero con mayor experiencia, incluso en postemporada, y su actuación demostró por qué debió ser la principal carta. Entiendo que al poner un zurdo se trata de mitigar el poder ofensivo de los Yadiel, Ariel, Escalante y Duque, pero el propio Yadiel echó por tierra la estrategia.
Todos los partidos no son iguales, ahora a lo mejor en la Isla es dominado, pero igual los Cocodrilos tienen variantes y pueden poner a Santoya por Duque, y el exespirituano le batea muy bien a los lanzadores de la mano equivocada.
La tropa yumurina sigue siendo la favorita, no nos llamemos a engaño, pero ahora quienes amamos este deporte podremos soñar con volver a apreciar un juego en el Girón, que dicho sea de paso, me extrañó no ver repleto de punta a cabo como en temporadas anteriores.
Los Piratas son implacables en el Labra, pero ante una novena que fabrica minuciosamente sus carreras (me atrevería a decir que la única de Cuba que lo hace ya de manera natural), no pueden dar nada por hecho.
Para los matanceros la palabra de orden es tratar de desequilibrar los partidos bien temprano para que no entren los cerradores isleños con el choque cerrado, y para los isleños será apoyar lo más posible a sus abridores. Veremos quién logra su objetivo.

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Qué Villa Clara no está en la segunda ronda?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Desde la aplicación de la actual estructura y la polémica utilización de los refuerzos, varios equipos han tenido presencia importante en la segunda ronda pese a ser eliminados en la clasificatoria, como Las Tunas, Santiago de Cuba o Ciego de Ávila en años anteriores.
Sin embargo, me parece que ninguno de ellos han tenido tantas figuras como el Villa Clara de este año, que ha colado jugadores en cinco de los ocho equipos en contienda, y más allá de figurar simplemente en una nómina, se han hecho sentir en cada una de ellas.
Lógicamente, el sueño de todo fanático es que su equipo llegue hasta la final, pero si por una razón u otra esto no se puede lograr, al menos con este sistema les queda el consuelo de seguir individualmente a sus peloteros más admirados, vestidos con otros colores.
Únicamente no apelaron a villaclareños Artemisa, Holguín y la Isla de la Juventud, y casualmente solamente los isleños han llegado a estar en zona de clasificación y conservan algunas esperanzas de avanzar a la postemporada. Algo así como un maleficio naranja, pudiera decirse.
En cambio, han sido vitales los aportes de los oriundos de la central región en Pinar del Río y Ciego de Ávila, y muy importantes sus desempeños en Industriales y Granma.
Encabezados por Ariel Borrero, Yordanis Linares, Ramón Lunar o Yulexis La Rosa madero en ristre, o el poco respaldado Freddy Asiel Álvarez y Ronny Valdés desde la lomita, las novenas que se hicieron con sus servicios pueden sentirse muy satisfechas.
Por eso digo que Villa Clara sí está en la segunda ronda, y el dolor de cabeza es para sus seguidores, que con los jugadores tan desperdigados no sabrán por qué equipo hinchar.
Además, cuando llegue la postemporada, estoy seguro de que los naranjas que avancen a esta instancia no harán quedar mal a sus parciales y harán honor al prestigio ganado por Villa Clara como uno de los cuatro históricos de la pelota cubana después de 1959.

miércoles, 4 de marzo de 2015

La lucha por el Novato del Año

Por Lemay Padrón Oliveros 

Es el premio individual que desea todo debutante en cualquier Liga o evento internacional; un espaldarazo que pudiera ser de oro si de deporte profesional hablamos, pero acicate y estímulo en cualquier caso. La actual Serie Nacional de Béisbol no ha sido un gran escaparate para los que se estrenan, pero algunos han tenido bastante acción, y con resultados.
Desde la lomita la mayoría ha tenido poca actividad, y los más destacados han sido el espirituano devenido granmense Yankiel Mauri (24 Juegos Lanzados, 4-2, 57.1 Entradas Lanzadas, .252 de promedio rival, 4.08 de Promedio de Carreras Limpias y balance de 44-27 en ponches-boletos) y el industrialista Raidel Orta (13 JL, 3-0, 46.0 EL, .256 de AVE, 3.52 de PCL y 19-22).
Sin embargo, no puede olvidarse al camagüeyano Yosimar Cousin, aunque tuvo menor presencia porque no fue seleccionado como refuerzo (11 JL, 1-2, 1 JS, 24.1 EL, .256 de AVE, 3.33 y 11-8).
En cualquier caso, la pugna principal debe tener lugar entre los bateadores, porque aquí aparecen dos toleteros bien parejos.
El industrialista Yusnier Díaz se encuentra ligeramente por delante, con 52 Juegos Jugados, 161 Veces al Bate, 37 Anotadas, 52 imparables, .323 de AVE, ocho dobles y dos triples, .398 de Sluggin, cuatro bases robadas y 14 Carreras Impulsadas).
Su más enconado rival en esta carrera parece ser el isleño Alfredo Rodríguez (71 JJ, 220 VB, 27 CA, 60 H, .273, dos dobles, .282 SLU, 10 BR y 18 CI), porque el otro con posibilidades era el pinareño Lázaro Alonso (38 JJ, 87 VB, 9 CA, 26 H, .299 AVE, tres dobles, un triple y cuatro jonrones, .494 SLU y 19 CI), pero abandonó el equipo y no finalizará el torneo.
Como se ve, no es muy amplio el material para escoger, pero sí cerrada la lucha, lo cual pone en tensión a los involucrados.
En mi opinión, Mauri debe mejorar su PCL para poder aspirar al pergamino y Rodríguez su promedio ofensivo. En caso contrario, el Novato del Año será de Industriales, que obtendría así su galardón 11 de este tipo, 18 sumando el aporte de los extintos Metros y Occidentales. Se ratificarían así como máximos ganadores de estos premios; otra cosa es que luego jueguen lo suficiente como para ocupar un lugar destacado en la historia de nuestro pasatiempo nacional.

domingo, 8 de febrero de 2015

Milagro en San Juan

Por Lemay Padrón Oliveros 

Si otro hubiese sido el rival, si otra la imagen de Cuba en juegos anteriores, si estuviera el equipo completo, si se hubieran hecho bien las cosas desde el puente de mando, si..si…si, otro hubiera sido el titular de esta nota.
Pero como se trataba del mejor equipo del torneo, ante el segundo que más débil parecía, con notables ausencias y cometiendo errores de todo tipo, entonces hay que darle su parte de crédito al azar.
Sí, porque sacar a Roel Santos para buscar un toque de bola con Yadiel Hernández suena a locura de máximo nivel, pero sacaron la casta quienes debían haberlo hecho siempre, a los que les toca, los eternos ejes centrales de cualquier alineación cubana en los últimos años. Sigo sin entender que un lesionado Yosvany Alarcón estuviera por encima de Frederich Cepeda en ese line up, con todo y que el espirituano no estaba mostrando su mejor cara. Ese cambio, al parecer imperceptible, pudo haber trastocado completamente la historia de Pinar de Cuba, porque en una ocasión hizo que Cepeda llegara con un out al plato, y en la siguiente Alarcón se embasó por pelotazo, pero pudo haber sido dominado también, y estuviéramos hablando de otro juego de pelota.
No por gusto los únicos hombres que no fueron llevados a la banca ni movidos de su turno al bate fueron Yuliesky y Despaigne; si no es con ellos ese equipo difícilmente pudiera ganar, pero Cepeda es la tercera pata de esa mesa, y no por gusto se dice que el máximo empujador de una novena debe ser el quinto bate.
Son pequeños “poquitos” que deben evitarse ante equipos en forma como los vistos en San Juan, y que pudieran habernos ahorrado no pocos disgustos.
No obstante, honor a quien honor merece. Freddy Asiel lanzó una gran pelota hasta que perdió la concentración, Norge Luis y Mendoza hicieron relevos de altísimos kilates, y Cepeda se echó al equipo arriba. Es el liderato que se necesitaba, y que los tres del centro deben aportar, porque para eso son los más experimentados, los que han visto todo tipo de pitcheos y han resuelto situaciones similares en disímiles ocasiones.
Este domingo llegará el desenlace, y con más alegría y relajación Pinar de Cuba puede completar el milagro, con Yosvany Torres o cualquier otro abridor desde el primer inning (no sé a quién se le ocurriría mencionar a Mendoza). Ya con México se dio un gran juego el primer día, esperamos otro similar el último, independientemente de quién gane.

viernes, 6 de febrero de 2015

Me sirve igual

Por Lemay Padrón Oliveros 

En un mundo ideal, cada cual debía llegar hasta donde solamente su actuación, y nada más, lo catapulte. Pero en un mundo ideal ningún equipo pierde dos peloteros en un mismo torneo sin que sea por lesión, ni juega con tanta presión como este Pinar de Cuba, fiel reflejo de todos los equipos cubanos de los últimos años, que van a cualquier torneo como si fueran a una guerra.
Todos ponen gran interés en la victoria, hacen su mayor esfuerzo y sufren las derrotas, pero en ningún lugar un juego de pelota toma visos de asunto de Estado y catástrofe nacional. Eso no debía ocurrir en un mundo ideal.
Tampoco se puede aspirar a mucho cuando todos los días la alineación es diferente, con la excepción de tercer y cuarto maderos, o cuando no hay suficientes lanzadores como para que nadie deba excederse sobre el box. Esto segundo ya no tiene remedio, pero con lo otro no sé si se trata de quedar bien con todo el mundo (menos con Yosvany Peraza), pero lo cierto es que con esa inestabilidad se hace difícil alcanzar las victorias.
De cualquier manera, la representación cubana merece el mérito de haber luchado hasta el final en todos los partidos, salvo el segundo, y de aguantar todas las presiones.
Ahora bien, para aspirar al triunfo las cosas deben hacerse bien. La defensa no puede fallar, especialmente cuando hay hombres en base, no importa si son errores mentales o no, y los lanzadores deben afinar la puntería, porque cada boleto es una potencial carrera ante estos conjuntos tan bien engrasados.
Otro aspecto a mejorar son las estrategias ofensivas. En primer lugar está el poner la velocidad en función de la ofensiva. Tal parece que después que Donal Duarte fue puesto out en un intento de robo tan peregrino como inusual, solamente un hombre puede hacerlo: Yuliesky Gourriel. Algún doble play se hubiera evitado de haber soltado a los corredores. Y si se habla de soltar, hay que referirse a los bateadores, porque más de una vez se han dejado cantar el primer strike por el centro de home, para luego tirarle a una bola mala. Es verdad que los cubanos prácticamente no han recibido boletos, pero no es porque los otros tengan demasiada puntería, sino porque no hay una buena selección de lanzamientos. ¿O acaso no son esos mismos los que embasan a los corredores de los otros elencos? ¿No tienen bases por bolas el resto de los bateadores? Igualmente hay que confiar en los grandes bateadores y no ponerlos a esperar cuando el pìtcher contrario está obligado a marcar. Ninguna de esas cosas debe ocurrir en un mundo ideal.
Por todo eso, me sirve igual si Pinar pasó por haberle ganado a Puerto Rico, o porque los boricuas han dejado mucho que desear, o porque Dominicana nos tiró un cabo. Lo cierto es que este sábado todo es borrón y cuenta nueva, y la esperanza resurge como el primer día.

jueves, 5 de febrero de 2015

Hay vida. Hay esperanza

Por Lemay Padrón Oliveros 

Todavía no hay nada seguro, pero casi. Tendría Pinar de Cuba que caer ante Venezuela y Dominicana perder estrechamente sus dos encuentros siguientes, uno de ellos contra los ya clasificados mexicanos, que seguramente piensan en la semifinal y no en ganar un juego más.
Pareció otro equipo solamente con cambiarse el uniforme. Al revés de los dos partidos anteriores, esta vez lo que primó fue la oportunidad, pues casi todos los hombres en posición anotadora fueron convertidos en anotaciones, que son las que deciden los partidos.
Jugadas polémicas siempre hay. No concibo a un bateador que venga a tocar la bola y se deje cantar un strike por el medio. No entiendo eso de que la vio mala; todo lo que se parezca tiene que ser atacado, porque este es un turno de dos strikes, no tres. Tampoco entiendo que Yuliesky no le haga swing a otro envío por el centro cuando estaba en dos bolas, sea culpa de él o del técnico que lo mandó a esperar cuando tienes todas las ventajas de ser home club. Después se fue de concentración porque le cantaron una bola discutible, pero al que tenía que irle era al anterior.
Del mismo modo, no sé por qué dejaron batear de nuevo a Luis Alberto Valdés, luego de haber fallado en su intento anterior de adelantar al corredor, con tantos emergentes listos en la banca y ante un pitcher que nos tenía maniatados y pudo haber sido extraído si se le traía a un zurdo.
Lo otro era más forzado, la extensa labor de Mendoza en el montículo. Lanzó tres entradas y dos tercios. Ni en la primera ronda de esta Serie Nacional, ni en la segunda, ha acumulado esa cantidad de bateadores enfrentados.
Afortunadamente, tanto él como Yosvany Torres sacaron su mejor repertorio cuando era más inminente la amenaza boricua, pero al parecer los nervios jugaron su papel, porque el número de boletos fue excesivo para ambos.
Puerto Rico sufrió ahora lo que le pasó a Cuba en los juegos anteriores, con demasiados corredores dejados de impulsar, alguna vez nos tendría que tocar a nosotros, ¿no?
Lo más importante es que hay vida, mucha más que cuando el año pasado Villa Clara ganó también contra los representantes de la Isla del Encanto. Eso ya es un paso de avance, pero no hay por qué conformarse con tan poco.