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domingo, 15 de noviembre de 2015

TNA: Búfalos comprometidos

Por Lemay Padrón Oliveros 

Cumplida ya más de la mitad del calendario regular del Torneo Nacional de Ascenso (TNA) de baloncesto, lo más llamativo es que el multicampeón de las Ligas Superiores Ciego de Ávila se encuentra en la tercera posición de la Zona Central, y corre el riesgo de quedarse fuera de la LSB.
En estos momentos, los Búfalos poseen balance de cuatro victorias y tres reveses en siete salidas, en un grupoencabezado por Villa Clara (12 puntos, gracias a cinco triunfos y dos derrotas), seguido por Camagüey (5-1), y con Sancti Spíritus (1-9) prácticamente eliminado.
Como son dos vueltas, a todos contra todos, en este momento a los de la tierra de la piña les restan cinco choques solamente, por lo que serán de vital importancia sus duelos ante villaclareños y camagüeyanos, porque solamente avanzan dos por cada grupo, y los dos mejores terceros, una situación que particularmente a ellos no les favorece porque al estar en la llave menos concurrida, pueden aspirar a menos triunfos y puntos.
Por ejemplo, en Occidente Pinar del Río y Capitalinos marchan al frente con 10 victorias y un revés y 9-3, respectivamente, pero luego se ubica Artemisa (7-3), que debe avanzar entre los mejores terceros, sin descartar todavía a Matanzas (5-6).
Asimismo, en Oriente Guantánamo va delante con balance de 8-1, por delante de Santiago de Cuba (6-3) y Las Tunas (6-2), también con mejor balance en estos momentos que los centro-orientales.
Así las cosas, lo más aconsejable para los Búfalos es asegurar esos topes ante los punteros de su conglomerado, porque difícilmente puedan colarse en los dos puestos restantes a la LSB. Por supuesto, su clase permite esperar una reacción en el momento más importante, pero no puede haber exceso de confianza, porque sería un tremendo fracaso para sus fervientes parciales no verlos en el mayor espectáculo del baloncesto cubano.
Las ausencias de William Granda y Yoan Luis Haití, líderes anotadores indistintamente en casi todos los encuentros de los avileños en los últimos años, se han sentido más de la cuenta, pero el técnico Jesús Martos cuenta con suficientes armas como para revertir esta situación comprometida.

jueves, 1 de octubre de 2015

Pinar se lleva la Serie de Boxeo

Por Lemay Padrón Oliveros 

De manera un tanto inesperada tras caer en su primer duelo contra Guantánamo, la escuadra de Pinar del Río se coronó en la II Serie Nacional de Boxeo, engalanada con la presencia de casi todos los mejores púgiles del país.
Los del Guaso estuvieron presentes en los dos resultados más sorpresivos: primero el triunfo sobre los de casa siete triunfos por tres, y luego la derrota 2-8 ante Villa Clara, que en mi opinión dejó escapar el trono por una mala estrategia.
Me explico. Luego del éxito de los guantanameros, llegaba el tope entre pinareños y villaclareños, y los estrategas centrales tenían la disyuntiva de poner a sus mejores hombres contra los occidentales, o reservarlos para el duelo ante los orientales.
Quizás ese triunfo de los del Guaso les nubló la vista y les hizo creer que no eran la escuadra más débil (y que además habían agotado a sus principales cartas), y por eso no le fueron con todo a Pinar.
Por ejemplo, si bien no tenían grandes opciones en 60 y 69 kilogramos, por la presencia de los campeones mundiales Lázaro Álvarez y Roniel Iglesias, sí debieron apelar al espirituano Yosbany Veitía (52) y el camagüeyano Julio César La Cruz (81) para equilibrar más la balanza, y no reservarlos para topar el último día contra Luis Correoso y Ernesvadi Begué, respectivamente.
Tanto Veitía como La Cruz partían como amplios favoritos contra los pinareños Jorge Luis Cordero y Yasmani Rodríguez, y otro hubiera sido el saldo de ese tope, donde inesperadamente les falló Leinier Peró (más de 91), al caer 1-2 ante el refuerzo capitalino Yoandris Toirac.
En el caso de Robeisy Ramírez (56), quizás se pensó en guardarlo y no enfrentarlo a Andy Cruz, lo cual hubiera afectado el espectáculo porque era la pelea más esperada, pero seguramente el cienfueguero estaba deseoso de revancha y pedía esa oportunidad a gritos, aunque no haya podido aprovecharla.
Esto es apenas una opinión, de todas maneras los villaclareños tenían dos grandes huecos en 75 y 91 kilos, sin refuerzos ni figuras locales de relevancia, y ya eso era un problema desde antes de sonar el gong, pero el resultado final con diferencia de solamente ocho puntos (88 por 80) pudo haber variado con esos detallitos.
Por Pinar, pusieron casi todo en el duelo ante Villa Clara, y ante Guantánamo no les salieron bien las cosas, pero demostraron ser la escuadra más profunda y merecidamente retuvieron la corona, celebrada esta vez desde las gradas porque descansaban en la última velada.
Desde el punto de vista individual, además de las peleas Cruz-Ramírez y Toirac-Peró, esta última para alterar un poco el plan previsto, sobresalió la nueva sonrisa de Joahnys Argilagos sobre Santiago Amador, para ratificarse como líder de la división mínima, y la de Frank Zaldívar en 52 ante Leodán Núñez, considerado la segunda figura de este peso.
Reitero que para el próximo año me gustaría volver al formato de seis planteles en la final para evitar la presencia de tantos “importados” por nómina, porque en esta ocasión era imposible dada la cercanía del Campeonato Mundial.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Serie Nacional de Boxeo: los mejores en Pinar del Río

Por Lemay Padrón Oliveros

El campeón defensor Pinar del Río recibirá en su territorio la final de la Serie Nacional de Boxeo, que del 24 al 26 próximos definirá la escuadra más completa con la presencia de los mejores púgiles del país, algunos como refuerzos en otras nóminas.
La fórmula competitiva, similar a la de la Serie Mundial con enfrentamientos entre escuadras, peso por peso, a cinco asaltos, dejará en claro quién es mejor entre los campeones de cada zona: Pinar, Villa Clara y Guantánamo.
Solo el guantanamero Erislandy Savón (91 kilogramos) y el camagüeyano Joahnys Argilagos (49) no competirán en la justa, pues fueron preservados por razones técnicas, a menos de 15 días del inicio del Campeonato Mundial de la disciplina.
Aunque el trasfondo pudiera ser básicamente económico, realmente no me gusta la final con solamente tres escuadras, porque siempre se queda fuera algún elenco de los fuertes, como sucedió ahora con Camagüey, que en la fase preliminar no pudo contar con sus principales cartas. Con Argilagos, Yasnier Toledo (64), Julio César La Cruz (81) y Leinier Peró (más de 91) es prácticamente imposible superar a este plantel, pero estaban en compromisos internacionales.
Por eso hubiera preferido mantener los seis conjuntos que avanzaban antes, dos por zona en vez de uno, para así además limitar la cantidad de refuerzos y que cada territorio se defienda fundamentalmente con lo que fue capaz de formar.
Pero bueno, como ya está todo listo de esa manera, solo queda analizar las posibilidades de cada uno, tomando en cuenta que según las reglas ningún púgil puede subir al encerado más de una vez, y eso implica un rejuego táctico importante para asegurar el mínimo de seis triunfos ante cada rival.
Empecemos con los anfitriones, que recibieron como refuerzo al matancero Andy Cruz (56) y los capitalinos Enmanuel Reyes (81) y Yoandy Toirac (más de 91), entre otros, y tienen por derecho propio a Lázaro Álvarez (60), Roniel Iglesias (69), Santiago Amador (49), Leodán Núñez y Jorge Luis Cordero (52). Como se ve, tienen al menos seis divisiones con gran potencial.
Guantánamo exhibe como mejor refuerzo a José Ángel Larduet (más de 91), más sus productos locales: los veteranos Irán Pérez (49) e Iván Oñate (60), el prometedor Frank Zaldívar (52), Arisnoidi Despaigne (69) y Arlen López (75). A todas luces, el plantel más flojo en el papel, con solamente una figura dueña del puesto en el equipo nacional.
Por último, el sorprendente Villa Clara, que eliminó a Camagüey, se reforzará precisamente con los camagüeyanos Toledo (64), Kevin Brown (64), La Cruz (81) y Peró (más de 91), además del espirituano Yosbany Veitía (52) y el cienfueguero Robeisy Ramírez (56), pues como figura de cierto renombre en sus filas solamente contaba con Noslan Yera (56).
He ahí una buena muestra de lo que decía al principio, pues los centrales, con sus propias fuerzas, muy pocas veces llegaron a la final del torneo por equipos (cuando eran seis), y lo hacen ahora, y para colmo, con los refuerzos recibidos, parecen el equipo a vencer. Al menos a mí no me parece un premio justo para quienes más figuras han promovido a nuestras escuadras nacionales.
En fin, me parece que la selección de cada púgil para cada combate será lo primordial, y quien mejor mueva sus piezas debe llevarse el gato al agua. Quizás de puedan ver esperados duelos como el de Andy Cruz-Robeisy Ramírez, pero como cada entrenador podrá depender una sola vez de cada hombre, quizás apueste al seguro y no lo ponga contra el mejor del contrario, si tiene otros pesos donde puede mandar. Creo que entre pinareños y “villaclareños” está la cosa, pero si me ponen contra la pared, me voy con los anfitriones.

sábado, 29 de agosto de 2015

Serie Nacional 55: calentando motores

Por Lemay Padrón Oliveros

Falta muy poco para que se dé la voz de play ball de nuevo en Cuba, con el inicio de la Serie Nacional número 55, que como siempre, parte con el mismo optimismo para todos los peloteros, directores, entrenadores y aficionados, deseosos de superación.
Como quiera que nuestra estructura contempla dos etapas, para este primer análisis solamente quiero entrar en los posibles ocho clasificados a la segunda ronda.
Campeón y subcampeón de la pasada campaña no deben tener muchos problemas para incluirse entre los ocho grandes, aunque habrá que ver cómo la Isla repone a los importados que no regresarán al equipo para esta temporada.
En una campaña llena de tanta renovación, no solamente por la juventud de las nóminas, sino también por las mudanzas registradas en los últimos meses, es difícil presagiar lo que puede suceder.
De todas maneras, me da la impresión de que Industriales es el menos afectado, porque además de mantener a casi todos sus elementos (incluyendo a Yuliesky Gourriel desde el principio y no como el año pasado), llega con el impulso de que su relevo triunfó en el Nacional sub-23. Pocos de ellos, salvo los lanzadores, deben ser protagonistas en la Serie, pero de conjunto con los más establecidos, más otros que han recuperado, deben mandar a los Azules a la siguiente ronda.
Matanzas presentará una alineación bastante renovada, pero a pesar de eso, y del desastroso papel de su sub-23, su colectivo técnico siempre ha sabido sacar el extra de cada elemento para traducirlo en victorias válidas para la clasificación, y algo similar considero de Pinar del Río, que contra viento y marea es el otro que siempre ha estado en la selección de refuerzos.
En mi opinión, lo sucedido el pasado año con Villa Clara fue apenas un accidente, y no debe repetirse. La buena actuación de su sub-23 debe inyectar más sangre joven de calidad al conjunto.
Hasta aquí, van los seis planteles que veo con mayores posibilidades de avanzar a la siguiente instancia, y restarían dos cupos, que deben disputar a mi juicio Artemisa, Sancti Spíritus, Las Tunas, Holguín, Granma y Santiago de Cuba.
Los artemiseños recibieron un importante refuerzo en el veterano Yohandry Urgellés, que les debe redondear una buena alineación, capaz de ayudar más a su buen cuerpo de pitcheo, y por el mismo camino deben ir los tuneros, si los guantanameros importados no están fuera de forma tras un año sin jugar. Holguineros y granmenses mantienen su base y serán candidatos fuertes, mientras que a Santiago nunca lo descarto. Por último, los espirituanos estuvieron muy bien en el sub-23, pero sin el aporte de Frederich Cepeda no sé si les alcance para sobrevivir.
Esto es lo que parecen decir los papeles, pero el terreno no siempre lo avala, habrá que ver.

martes, 25 de agosto de 2015

Ideas para una Superliga



Por Lemay Padrón Oliveros

Como hay tiempo de sobra todavía para el siguiente campeonato, y según se ha dicho, todavía no se ha tomado una decisión definitiva, sería bueno abrir un debate sobre cómo debería ser el torneo que concentraría a los mejores peloteros de Cuba tras la venidera Serie Nacional.
Lo primero es definir la cantidad de equipos. El torneo de este tipo que funcionó durante mayor tiempo fueron las Series Selectivas, donde ocho planteles luchaban por el trono, pero ese formato contemplaba a Pinar del Río y Matanzas, que hoy juegan como provincia en la Serie Nacional, y por ende ya no procede.
Luego se probó con cuatro elencos, donde la calidad estaba bien concentrada, pero tampoco funcionó. En mi criterio son muy pocos conjuntos para una lid que pretende ser la principal atracción, porque aburre jugar tantas veces contra un mismo rival en tan poco tiempo. Yo me quedaría con seis, para efectuar un mínimo de 45 juegos, con tres subseries de tres juegos contra cada rival. Sería un buen complemento para un calendario que si mantiene los 16 participantes en su primera etapa (a dos subseries contra el resto) podría rondar los 140 desafíos, cifra cercana a lo que se juega en los torneos más importantes del mundo.
Entraríamos entonces en la conformación de las nóminas. Por tradición, el aficionado cubano está acostumbrado a identificarse con los peloteros de su región, pero los años recientes con los refuerzos han demostrado que eso no es tan así. Las principales plazas de la pelota cubana: Pinar del Río, La Habana, Villa Clara y Santiago, deben ser sedes fijas, con el nombre que escojan sus seguidores: Vegueros, Leones, Azucareros, Avispas, como quieran ponerle. Las otras dos sedes pudieran ser hoy mismo Matanzas y Ciego de Ávila, por la labor de sus equipos, los méritos ganados como anfitriones y la infraestructura que poseen para acoger a jugadores de otros territorios. Por lógica, todo el mundo quiere tener su franquicia, pero deben evaluarse todos estos aspectos, y cuando otra provincia supere integralmente a las mencionadas, se ganaría el derecho de alojar al elenco X, mientras mantenga su categoría.
Ahora bien, esos planteles no los integrarían exclusivamente peloteros de los territorios mencionados, aunque tampoco descartaría totalmente el criterio regional. Yo propondría que 25 de los 30 integrantes de la nómina fueran “de la zona”, entiéndase Pinar y Artemisa para el elenco más occidental, Habana y Mayabeque para el de la capital, Matanzas y la Isla para el yumurino, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Villa Clara para el central, Ciego, Camagüey y Las Tunas para el avileño, y Holguín, Santiago, Granma y Guantánamo para el oriental. Dejo los cinco restantes jugadores por si en algún territorio hay exceso de defensores de una misma posición, y entonces ese “sobrante” pudiera reforzar otra nómina.
Esto es apenas una idea personal, seguramente la Comisión Nacional quiere escuchar la mayor cantidad de propuestas, así que exprese la suya, a lo mejor es la más adecuada.

sábado, 22 de agosto de 2015

La Habana logró la hazaña

Por Lemay Padrón Oliveros

El béisbol es de momentos, y una prueba más se tuvo en la final de la Serie Nacional de béisbol sub-23, que afortunadamente se pudo disfrutar por la televisión cuando parecía que nos quedábamos sin ella.
 La Habana y Sancti Spíritus llegaban inspirados, los primeros por haber dejado en la cuneta al mejor equipo de todo el certamen, Villa Clara, y los segundos por haber venido de atrás en su semifinal contra Santiago de Cuba, luego de haber perdido el primer juego.
 Sin embargo, los sucesores de Industriales no lucieron bien en su patio, y fueron superados por los espirituanos en el Changa Mederos de la capital, lo cual les dejaba solamente la posibilidad de barrer como visitantes en el José Antonio Huelga.
 Para los Azules el cielo se puso negro también en el segundo partido, cuando los yayaberos no creyeron ni siquiera en la alcurnia del zurdo Pedro Durán, a quien le hicieron solamente una carrera limpia, pero le batearon con soltura.
 Todo iba sobre ruedas para los de casa, y parecía que por primera vez uno de estos play offs se definiría en solamente dos juegos, pero llegó el fatídico noveno episodio y, a dos outs del triunfo, flaqueó la defensa y dejó escapar lo que parecía una clara victoria, luego de la tremenda labor del abridor Pedro Álvarez.
 El momento entonces cambió completamente, y de ahí en adelante los espirituanos fueron apenas una sombra de sí mismos, por lo que el desafío conclusivo siempre estuvo a favor de los citadinos, el único de toda la fase final que se fue de un solo lado.
 A los errores a la defensa (el punto flaco de casi todos los equipos en este certamen) los yayaberos  sumaron terribles corridos de base, que dieron al traste con posibles anotaciones.
 Por el contrario, los habaneros jugaban como un reloj, y amén de los errores propios de jugadores inexpertos a la defensa, no pifiaron jamás en la mecánica defensiva, ni en el corrido de bases, y eso les permitió aprovechar todo resquicio para llegar al plato, como mismo hicieron ante los villaclareños, también perjudicados por sus propios errores.
 Los dos técnicos de la final movieron con acierto a sus monticulistas, pero después de la salida de Álvarez, nada les salió bien a los subcampeones, que no habían perdido dos juegos seguidos a todo lo largo de la justa. Así es el béisbol, cuando hay tanta paridad, hay que jugar de manera exacta. Esta será sin dudas la mayor experiencia para todos los involucrados.

martes, 28 de abril de 2015

Nuevos directores de pelota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Al menos tres de los cuatro Grandes de la pelota cubana tendrán nuevos directores en la venidera Serie Nacional, casi todos los casos motivados por malos resultados recientes, salvo el del pinareño Alfonso Urquiola, decepcionado aparentemente con la actual dirección de béisbol. Digo aparentemente porque no he escuchado en su propia voz los motivos por los cuales no dirigirá el venidero año, y hasta una demanda legal hay por el medio.

Bueno, y dije tres, pero podrían ser los cuatro, porque Santiago de Cuba tampoco levanta cabeza, y bien pudiera darse también un cambio en el timón de mando, pese a aquella norma de que un manager debe tener tiempo para trabajar.

En Pinar habrá mucha tristeza por la salida de Urquiola, pero al parecer no mucha polémica por quién vendrá detrás, como sí sucede en la capital y Villa Clara.

Para el alto mando de Industriales se manejan varios nombres, sobre todo los de Juan Padilla, Javier Méndez y Lázaro de la Torre. De ellos el jardinero central, no por gusto colocado en el medio en esta relación, es quien más simpatías despierta por su carácter, pero el único de los tres sin experiencia en la dirección. Padilla no tuvo un gran resultado cuando comandó a los extintos Metropolitanos, y De la Torre ha brillado al frente de la pelota femenina, pero no tanto en la Provincial para varones. Las opiniones están divididas, y será la Comisión Provincial la que escoja al candidato a sustituir a Lázaro Vargas, quien para mí tuvo un año más del que merecía con los Azules.

En tanto, en Villa Clara también se maneja más de una posibilidad, con destaque para Eduardo Paret, Ariel Pestano y César Valdés, los dos primeros brillantes como peloteros y el otro como árbitro, pero con 0 kilómetro recorrido en estos menesteres. Aquí el eximparcial, quien abandonó la pelota por sentirse también decepcionado y ahora inexplicablemente regresa para partir de la nada en una nueva trinchera, parece tener algo de ventaja, porque se dice que se encuentra al frente de la preparación.

De seguro habrá otros rostros nuevos en la venidera Serie, pero estos serán los más seguidos, los que desde el comienzo tendrán solamente una meta en su cabeza: discutir el trono.

martes, 7 de abril de 2015

Campeonato Nacional de Fútbol: Se escapa Camagüey

Por Lemay Padrón Oliveros

La paridad exhibida en las primeras fechas del Campeonato Nacional de Fútbol se esfumó de golpe y porrazo, como mismo se hizo trizas el liderazgo de Villa Clara.
El Expreso del Centro marchaba sobre rieles hasta que se descarriló en una visita a La Habana, y de ahí en adelante todo han sido derrotas, cinco seguidas. Jamás vi a ese equipo en una racha tan mala, y más aún luego de empezar tan bien.
Tan flojas han sido las presentaciones de los naranjas, que ahora aparecen en el quinto puesto, con tres puntos nada más de ventaja sobre quienes están en peligro de jugar el descenso, a falta de siete fechas.
Pero como desgracia de unos es fortuna para otros, Camagüey se ha alejado peligrosamente en el primer lugar, y ahora posee ocho puntos de ventaja sobre La Habana, el otro que ha tenido un desempeño aceptablemente regular en el certamen.
A los capitalinos les han afectado mucho las lesiones, y para colmo perdieron a sus defensores regulares en el llamado más reciente de la selección nacional, que se tradujo en empate en el torneo doméstico.
Hay margen para aspirar al primer puesto, pero parece demasiada la distancia tomada por los camagüeyanos, sin dudas los mejores del certamen. El veteranísimo Armando Coroneaux sigue aportando a la causa agramontina y pudiera conseguir por fin el título de campeón nacional, algo que los de su tierra no alcanzan desde hace cuatro décadas, cuando junto a los avileños conformaban los llamados Granjeros.
Ocho triunfos seguidos han colocado cómodamente al frente a los de la tierra del tinajón, que nada más perdieron con los capitalinos a inicios del campeonato Centenario.
Precisamente entre ellos será el duelo estelar de este miércoles, que para los citadinos será de vida o muerte, pues una derrota prácticamente sepulta sus opciones de coronarse.
Por último, en la parte baja el monarca Ciego de Ávila ha tomado un segundo aire (¿inspirado por los Tigres?), y salió del sótano, que ahora es ocupado por Sancti Spíritus, con 10 unidades. Los avileños poseen una más, al igual que Guantánamo e Isla de la Juventud, y esto les concede opciones de mantener la categoría.
Quedan aún nueve jornadas, pero el torneo pudiera morir este mismo miércoles, si Camagüey derrota a La Habana.

viernes, 3 de abril de 2015

¿Piratas o Tigres?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Si alguien tiene todavía deseos de pronosticar, ahí se los dejo, porque estoy seguro de que nadie, absolutamente nadie, pensó que esta sería a final de la Serie Nacional número 54.
La Isla seguramente no estaba en los pronósticos de ninguno, quizás ni siquiera para avanzar a la segunda fase por delante de dos llamados Grandes como Villa Clara y Santiago de Cuba, pero, cumplido ese paso, poco a poco siguieron escalando posiciones y se colaron en semifinales, luego de dejar en la cuneta a los otros dos históricos de la pelota cubana: Industriales y Pinar del Río.
En semis nadie los dio favoritos contra Matanzas, pero de nuevo hicieron la gracia, con ese juego alegre y distendido que les permite hacer borrón y cuenta nueva y asumir cada partido como si fuera el último, listos para jugarse el pellejo en cada jugada.
Ciego ya sabe lo que es ser campeón de Cuba, pero tras una campaña en la cual no pasó ni siquiera a la segunda fase, pocos deben haberlo colocado como finalista. La perfecta elección de los refuerzos, y el cambio oportuno de alguno cuando no rindió, fue clave para que los Tigres fueran el mejor equipo de 2015.
Llega ahora la final, y para cualquier especialista son los aviileños los favoritos, porque tienen la mejor novena, pero con estos Piratas se ha visto que es muy difícil dar pronósticos. Se han creído, y en serio, que pueden coronarse, y no se sabe si alguien les puede sacar esa idea de la cabeza.
Deben ser juegos de mucha estrategia si el pitcheo isleño aguanta a los inspirados Tigres, que tratarán de sacar las garras afiladas ante los abridores rivales para que no tengan opciones de encaramarse al box Danny Aguilera y Héctor Mendoza con el juego pegado.
Supuestamente los lanzadores de Ciego deben tener entre ceja y ceja a un solo hombre, Michel Enríquez; pero cuidado, van a tener que dominarlo bien, porque sus compañeros demostraron que aún con machucones o errores del rival, el solo hecho de verlo anclar en la primera almohadilla ya es acicate suficiente como para levantarlos a todos y mandarlos al abordaje.
Roger Machado va a tener que reconvertir a los suyos en Tigres de los siete mares, como aquella añeja película de piratas y corsarios, a ver si hunde el catamarán isleño.

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Qué Villa Clara no está en la segunda ronda?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Desde la aplicación de la actual estructura y la polémica utilización de los refuerzos, varios equipos han tenido presencia importante en la segunda ronda pese a ser eliminados en la clasificatoria, como Las Tunas, Santiago de Cuba o Ciego de Ávila en años anteriores.
Sin embargo, me parece que ninguno de ellos han tenido tantas figuras como el Villa Clara de este año, que ha colado jugadores en cinco de los ocho equipos en contienda, y más allá de figurar simplemente en una nómina, se han hecho sentir en cada una de ellas.
Lógicamente, el sueño de todo fanático es que su equipo llegue hasta la final, pero si por una razón u otra esto no se puede lograr, al menos con este sistema les queda el consuelo de seguir individualmente a sus peloteros más admirados, vestidos con otros colores.
Únicamente no apelaron a villaclareños Artemisa, Holguín y la Isla de la Juventud, y casualmente solamente los isleños han llegado a estar en zona de clasificación y conservan algunas esperanzas de avanzar a la postemporada. Algo así como un maleficio naranja, pudiera decirse.
En cambio, han sido vitales los aportes de los oriundos de la central región en Pinar del Río y Ciego de Ávila, y muy importantes sus desempeños en Industriales y Granma.
Encabezados por Ariel Borrero, Yordanis Linares, Ramón Lunar o Yulexis La Rosa madero en ristre, o el poco respaldado Freddy Asiel Álvarez y Ronny Valdés desde la lomita, las novenas que se hicieron con sus servicios pueden sentirse muy satisfechas.
Por eso digo que Villa Clara sí está en la segunda ronda, y el dolor de cabeza es para sus seguidores, que con los jugadores tan desperdigados no sabrán por qué equipo hinchar.
Además, cuando llegue la postemporada, estoy seguro de que los naranjas que avancen a esta instancia no harán quedar mal a sus parciales y harán honor al prestigio ganado por Villa Clara como uno de los cuatro históricos de la pelota cubana después de 1959.

jueves, 5 de febrero de 2015

Hay vida. Hay esperanza

Por Lemay Padrón Oliveros 

Todavía no hay nada seguro, pero casi. Tendría Pinar de Cuba que caer ante Venezuela y Dominicana perder estrechamente sus dos encuentros siguientes, uno de ellos contra los ya clasificados mexicanos, que seguramente piensan en la semifinal y no en ganar un juego más.
Pareció otro equipo solamente con cambiarse el uniforme. Al revés de los dos partidos anteriores, esta vez lo que primó fue la oportunidad, pues casi todos los hombres en posición anotadora fueron convertidos en anotaciones, que son las que deciden los partidos.
Jugadas polémicas siempre hay. No concibo a un bateador que venga a tocar la bola y se deje cantar un strike por el medio. No entiendo eso de que la vio mala; todo lo que se parezca tiene que ser atacado, porque este es un turno de dos strikes, no tres. Tampoco entiendo que Yuliesky no le haga swing a otro envío por el centro cuando estaba en dos bolas, sea culpa de él o del técnico que lo mandó a esperar cuando tienes todas las ventajas de ser home club. Después se fue de concentración porque le cantaron una bola discutible, pero al que tenía que irle era al anterior.
Del mismo modo, no sé por qué dejaron batear de nuevo a Luis Alberto Valdés, luego de haber fallado en su intento anterior de adelantar al corredor, con tantos emergentes listos en la banca y ante un pitcher que nos tenía maniatados y pudo haber sido extraído si se le traía a un zurdo.
Lo otro era más forzado, la extensa labor de Mendoza en el montículo. Lanzó tres entradas y dos tercios. Ni en la primera ronda de esta Serie Nacional, ni en la segunda, ha acumulado esa cantidad de bateadores enfrentados.
Afortunadamente, tanto él como Yosvany Torres sacaron su mejor repertorio cuando era más inminente la amenaza boricua, pero al parecer los nervios jugaron su papel, porque el número de boletos fue excesivo para ambos.
Puerto Rico sufrió ahora lo que le pasó a Cuba en los juegos anteriores, con demasiados corredores dejados de impulsar, alguna vez nos tendría que tocar a nosotros, ¿no?
Lo más importante es que hay vida, mucha más que cuando el año pasado Villa Clara ganó también contra los representantes de la Isla del Encanto. Eso ya es un paso de avance, pero no hay por qué conformarse con tan poco.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Serie Nacional de Béisbol: ¿Con qué me refuerzo?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Si los refuerzos han sido decisivos en años anteriores, esta vez lo serán más, porque fueron aumentados a siete, en lugar de los cinco iniciales. En vez de analizar lo conveniente o no de esta decisión, concentrémonos en cómo puede ser aprovechado esto por cada equipo. En primer lugar, las estadísticas demuestran que no hay peloteros con rendimiento lo suficientemente destacado como para llegar a los 56 que serían electos dentro de unas horas. Me refiero a bateadores por encima de .300 y lanzadores con promedios por debajo de las cuatro carreras limpias en los planteles eliminados.
Ahora bien, al quedar en el camino dos históricos como Santiago de Cuba y Villa Clara, seguramente se echará mano a jugadores con historia, más que con estadísticas palpables de estos primeros 45 juegos. Vayamos ya a las supuestas necesidades de cada plantel, pero estoy casi convencido de que la gran mayoría buscará más serpentineros que jugadores de posición, por eso prefiero hacer mayor énfasis en eso último.
Por ejemplo, Pinar seguramente volverá a lanzarse sobre jardineros de poder y tacto, en busca de mejorar la pobre ofensiva de la ronda clasificatoria. Su profundo staff de pitcheo le permite cazar un pez gordo en la primera ronda (dígase Norge Luis Ruiz, Ismel Jiménez o Freddy Asiel Álvarez, en dependencia del lugar final que ocupe) y luego concentrarse en la ofensiva, para la que se pintan solos Alexei Bell, Frederich Cepeda, Giorvis Duvergel, Yordanis Linares y Yusniel Ibáñez, por nombrar los más conocidos.
Por estos mismos cauces deben ir Holguín, Ciego de Ávila y Artemisa, con mejor pitcheo que ataque, así que entre ellos deben quedar estos hombres. Holguineros y artemiseños quizás se inclinen también por algún jugador de cuadro, como Marino Luis, Edilse Silva, Alexander Ayala, Yunier Mendoza, Yeniet Pérez, Yordanis Alarcón, Luis Yander La O, Jorge Luis Barcelán y Yordan Batista, o patrulleros como Robert Luis Delgado, Andrés Quiala, Denis Laza, Yuniet Flores, Jorge Jonson, Yuniesky Larduet, Leonelkis Escalante, Dayron Blanco, Andy Zamora y Julio Pablo Martínez.
En cambio, Isla de la Juventud, Industriales y Granma seguramente harán más swing a los lanzadores, aunque estos últimos ya anunciaron que su punto más flaco es detrás del plato, donde se pinta solo Yosvany Alarcón.
Finalmente, Matanzas fue el plantel de mejor ofensiva, pero no le vendría mal reforzar la receptoría con alguien de experiencia como Eriel Sánchez, que ya les ayudó en la pasada campaña y se integró perfectamente.
Lo otro es la batalla por los lanzadores, que será la más ardua y donde cada mentor deberá centrarse en el papel que le va a dar a cada refuerzo, ya sea para abrir, para cerrar, para ser intermedio o hasta para darse el lujo de colocarlo en una situación donde deba dominar a un zurdo, por poner un ejemplo. Por eso se haría interminable la lista de serpentineros, y la necesidad de ellos probablemente deje fuera a alguno de los mencionados más arriba, aunque ellos y algunos más tengan los merecimientos como para seguir en competencia.

miércoles, 2 de abril de 2014

Villa Clara: muerte anunciada

Por Lemay Padrón Oliveros

Bastante hizo el actual campeón nacional. Sin su principal lanzador y su receptor titular, sin apenas reponerse de haber obtenido el boleto a la postemporada, sin contar por ende con su mejor rotación abridora, y para colmo, sin poder explotar el poder de su afición, Villa Clara hizo bastante ante el equipo más estable y ganador de la actual Serie Nacional de Béisbol.
Lo del calendario, la verdad, no me entra en la cabeza. En ningún deporte, no digo ya béisbol, en el cual coincidan partidos importantes en fechas iguales, se le da a un solo equipo la preferencia horaria; siempre se alterna. Sin ir muy lejos, aquí mismo en nuestros campeonatos llevamos más de dos décadas de postemporadas y jamás un equipo debió celebrar tres encuentros seguidos en horario diurno, cuando más difícil se les hace a sus aficionados acudir a apoyarlos. Esto es quizás desde el punto de vista extradeportivo, pero influye.
Sobre el terreno se vio a un Villa Clara con demasiados problemas para ligar a la ofensiva, aunque el lanzador rival se llamara Pepito Ferreiro. Prácticamente todas las carreras de la tropa naranja subieron al marcador como resultado de jonrones, y así solamente no se puede ganar en la pelota.
Si a esto sumamos la enfermedad crónica de su mánager, llamada toquebolitis, que no entiende de inning, bateador en turno ni situación de juego, era cuestión de tiempo ver al rey inclinar su corona. Dignamente lograron sacarle un triunfo a la novena yumurina, que explota como nadie cualquier debilidad, pero sin bateo oportuno no se puede triunfar.
Los matanceros ahora esperarán por su rival entre Pinar del Río e Industriales, y solo quisiera que no hubiera desespero para comenzar la final. No sé cuál era la urgencia de poner a un ya de por sí disminuido Villa Clara a jugar la semifinal con solamente un día de descanso. Digo un día, pero si tomamos en cuenta el traslado desde Holguín hacia Matanzas, bastante poco deben haber descansado sus peloteros.
Felicitaciones para todos los peloteros yumurinos, que son ejemplo de entrega y disciplina en cada salida al diamante, y supieron hacer lo correcto en cada momento para producir las carreras necesarias y amarrar corto a sus rivales. Tienen cada vez más cerca la oportunidad de mejorar el subtítulo del pasado año.

sábado, 22 de marzo de 2014

El que siempre pierde


Por Lemay Padrón Oliveros

Así se titulaba un documental filmado en 35 milímetros de los años 80 del pasado siglo, cuando éramos ricos y no lo sabíamos. Como es de esperar, se refería a los árbitros en la pelota cubana, y lo hacía con un fino humor.
Lamentablemente, la jocosidad de aquella obra de arte no puede disfrutarse a plenitud si la traemos a nuestra actual Serie Nacional, que va camino de convertirse en la peor de la historia para el arbitraje, tanto por los errores cometidos por los hombres de negro, como por el irrespeto que han sufrido tanto de managers como de directivos.
He escuchado varias veces eso de que “son los que tenemos”, pero no me gusta esa justificación. Tampoco que si son mal pagados o reconocidos, porque son muy pocos quienes tienen el salario y el reconocimiento que merecen y sin embargo, se hacen cosas muy valiosas en todos los sectores de la vida pública cubana, cuando se asume el trabajo con profesionalidad.
Y nótese que la gran mayoría de los horrores, perdón, quise decir errores, trasciende cuando el partido es televisado. O sea, que estamos hablando de apenas un encuentro diario, cuando a veces se celebran hasta ocho en una misma fecha. ¿Cómo será en el resto de los choques que no vemos o escuchamos por radio?
Estoy cansado también de que un árbitro se equivoque a favor de un equipo, y luego lo haga a favor del otro, como si quisiera emparejar, cuando al contrario, lo que hace es ensuciar aún más su nombre. Sucedió en la subserie Industriales-Matanzas en segunda base, y hace unas horas en el Pinar-Industriales en la primera almohadilla.
No suscribo tampoco aquello de que “son los que tenemos” cuando me acuerdo de Luis César Valdés, que no es infalible ni mucho menos, pero era el mejor que teníamos, y por culpa de los dirigentes del béisbol, no de nadie más, decidió ir a sentarse en el portal de su casa, en Villa Clara.
La escuela de arbitraje, si en realidad existe, no es todo lo seria que debía ser. No están saliendo de ahí los hombres bien preparados, y eso lo paga el espectáculo.
Hace un tiempo esbocé la idea de aplicar aquí lo que se hace en otros lugares: especialización del arbitraje. Así quienes trabajan detrás del plato son menos, y se les puede pedir uniformidad en la zona (sin dudas lo más polémico y dañino para el béisbol cubano), y los de las bases son más precisos. En este último caso muchas veces es la colocación del árbitro lo que influye más en una mala decisión, pero para eso hace falta la práctica sistemática.
Es otra asignatura pendiente del béisbol cubano. Ah, y lo digo hoy porque se viene la postemporada, y ahí sí que cualquier error puede terminar en trifulca. Primero conmino a los imparciales a hacerse un chequeo integral, con énfasis en la vista, a mentores y peloteros a tener calma, y a los aficionados a no emprenderla con los árbitros, quizás porque son los que nos merecemos mientras no se hagan las cosas como deben hacerse.

jueves, 20 de marzo de 2014

Tres por dos


Por Lemay Padrón Oliveros

¿Podrán los Cachorros?
Nada de fórmulas matemáticas, es la realidad de la Serie Nacional de béisbol número 53, a la cual le quedan apenas seis juegos para saber quiénes protagonizarán la postemporada.
Hasta el momento solamente Matanzas tiene ya garantizada su presencia en la próxima instancia, pero personalmente no albergo dudas de que ya Pinar del Río sacó su boleto extraoficial, porque solamente una extrañísima combinación de resultados le sacaría del cuarteto más envidiado de la pelota cubana, el de los semifinalistas.
¿Qué queda entonces? Pues tres equipos luchando por dos pasaportes.
Aparentemente Industriales tiene las cosas más fáciles, pues tras salir del enrevesado tope con Pinar, como anfitrión, viajaría a la Isla para concluir el calendario ante un plantel sin opciones hace rato de soñar más allá del 25 de marzo.
De todas maneras, la inestabilidad mostrada por la tropa azul impide que sus parciales festejen por adelantado, sabedores de que sus ídolos han sido capaces de lo mejor y lo peor en este mismo campeonato.
En tanto, Holguín sigue siendo el aportador de mayor colorido, con su pertinaz batalla por regresar a los play offs, y sicológicamente luce mucho más preparado para afrontar los últimos encuentros que Villa Clara.
La victoria que le sacó Matanzas del congelador a los naranjas en el mismísimo Sandino fue un cubo de agua fría que puede ser difícil de digerir tanto para los peloteros como para los aficionados, justo en el preciso instante en que es menos bienvenida la incertidumbre.
Probablemente el suspenso sobre el futuro de Freddy Asiel Álvarez ha restado concentración a toda la nómina villaclareña, pero justamente ahora necesitan más que nunca hacerlo todo bien, porque ya los holguineros han demostrado con creces la seriedad de sus intenciones de disputar el campeonato.
Llegó la hora definitiva y hay muy poco margen de error: Leones, Azucareros y Cachorros no pueden permitirse fallos. Si me piden un pronóstico, según como veo las cosas serán los actuales monarcas nacionales quienes verán los toros desde la barrera, salvo que un tipo llamado Freddy Asiel venga en su rescate.

sábado, 15 de marzo de 2014

Lagunas en nuestro béisbol


Por Lemay Padrón Oliveros

Me golpeó muy duramente constatar hace unos días la falta de preparación teórica que existe en el más alto nivel del béisbol doméstico.
La situación específica fue un out por interferencia decretado por el árbitro principal del encuentro, y tras la casi siempre inmediata apelación del manager afectado vino otra, unos minutos más tarde, totalmente ilógica. El director en cuestión reclamaba al imparcial por qué le habían devuelto a la intermedia a su corredor de segunda, que ya estaba cerca de la tercer almohadilla en el momento de la obstrucción.
Es increíble que a estas alturas un director no se sepa de la A a la Z el reglamento del béisbol, cuando se supone que jugó pelota anteriormente, y en el peor de los casos, pasó por una escuela para aprender a dirigir, porque eso no se puede improvisar.
Evidentemente hay que revisar los programas y las metodologías de esas cátedras, porque no puede llegar a dirigir en Series Nacionales una persona que no domine totalmente lo establecido por ley dentro de un diamante. Es más, no deberían jugar tampoco los peloteros que no lo supieran, pero ya esto es más difícil, y en definitiva no son ellos quienes deben protestar las jugadas.
Si el encargado de conducirlo en el juego no conoce las reglas, qué se puede esperar de un pelotero al cual desde pequeño muchas veces le dicen: lo suyo es jugar, obviando que el desconocimiento del reglamento muchas veces da al traste con posibles victorias, porque el pelotero “ingenuo” no adelantó a una base que le correspondía, o no corrió a primera tras poncharse con un wild pitch, o recogió una pelota que debió dejar en el suelo para que fuera decretada bola muerta.
En fin, aunque los ejemplos pueden parecer sacados por los pelos, han sucedido en partidos de nuestros campeonatos, y seguirán saliendo mientras no se trabaje concienzudamente en la formación de cada atleta. Muchas veces el terreno quiere suplir al pupitre, y cada uno tiene su valor, sin demeritar al otro.
Se trata de otro elemento a tomar en cuenta para elevar el techo de nuestra pelota, y este sí no necesita recursos económicos extra, basta con aprovechar al máximo el tiempo en cada equipo, porque aunque es en la práctica donde todo se afianza, no todo es jugar.

jueves, 13 de marzo de 2014

Holguín no se da por vencido

Por Lemay Padrón Oliveros

Cuando se marcharon del Latino con una barrida, algunos dieron por eliminados a los holguineros, pero lo cierto es que más allá de amilanarse, los Cachorros tomaron más ánimo aún, y se han envuelto en una de sus mejores rachas de todo el torneo.

Ni siquiera la derrota en el primer encuentro de la subserie contra Pinar del Río, en el cual tenían ventaja de 7x0, fue capaz de destrozar sus corazones.
La vieja sentencia de que la grandeza del hombre se mide por las veces que se levanta en lugar de las caídas le viene como anillo al dedo a una escuadra dispuesta a dar la batalla hasta el final para colarse a una postemporada beisbolera por segunda vez en muchos años.
 Después de ganar de manera sorprendente el título en el año 2002, Holguín solamente accedió a la postemporada en la campaña 2008-2009, y se fue a las primeras de cambio, eliminado por Ciego de Ávila en los cuartos de final.
 La gran mayoría de quienes alzaron el cetro hace ya más de una década están retirados y algunos forman parte del cuerpo de entrenadores del plantel, que este año logró sobrevivir por primera vez la primera ronda tras implantarse la actual estructura.
 Como nos pareció desde un principio, el alto mando de los Cachorros fue uno de los que mejor pidió sus refuerzos, y las subseries siguientes nos han dado la razón, porque mucho de lo logrado hasta ahora pasa por el sudor de Norge Luis Ruiz, Yordanis Samón, Danel Castro, Guillermo Avilés y Leinier Rodríguez.
 Junto a Villa Clara y Artemisa, son los únicos conjuntos que no han necesitado hacer cambios en los hombres escogidos al cierre de la primera etapa, y eso les permite alcanzar un adecuado juego de equipo.
No es fácil la tarea para los de la ciudad de los parques porque su final es bien complicado en el calendario, pero lo bueno es que tienen la posibilidad en sus propias manos, sin depender de nadie, y eso siempre es positivo.
Quizás el esfuerzo sea demasiado, pero un sabueso de raza no deja escapar su presa y la perseguirá hasta el fin del mundo. Los demás tendrán que ponerse las pilas, porque si no tendremos aullidos en el mes de abril.

martes, 4 de marzo de 2014

Levanta boga Industriales

Por Lemay Padrón Oliveros

La inestabilidad ha marcado el paso de Industriales durante casi todo el transcurso de la actual Serie Nacional, y eso ha vetado a sus seguidores de respirar tranquilos como lo han hecho casi todo el tiempo los parciales de Matanzas, Pinar del Río y Villa Clara, los otros tres que actualmente tienen en el bolsillo el boleto para la postemporada.
 El vaivén ha tenido varios nombres, pero fundamentalmente se ha llamado Ofensiva, precisamente el renglón en el cual muy pocos pensaban fallaría la maquinaria azul. A decir verdad, por los nombres reunidos en la nómina mucha es la pólvora contenida en esa alineación, pero sobre el terreno las cosas no les han salido bien a la gran mayoría de ellos.
 Durante la primera vuelta la gran sorpresa fue el pitcheo, que se echó en hombros al equipo pese a depender en su mayoría de figuras inexpertas, pero, como se esperaba,  al subir el nivel de la Serie en la segunda ronda, estos muchachos se lo han sentido.
 Los refuerzos no han rendido todavía lo esperado, aunque van tomando su paso poco a poco, y en este sentido ya Lázaro Vargas tuvo que cambiar a Elián Leyva, a quien desde el mismo comienzo de ser pedido no veíamos en condiciones de afrontar el reto de defender la camiseta más querida y odiada de Cuba.
 A pesar de los contratiempos, si algo no le ha faltado a esta nómina ha sido espíritu guerrero, un ansia de victoria que se ha visto reflejada en casi todos los desafíos, incluso en algunos en los cuales la batería ha sido dominada casi totalmente por el pitcheo rival.
 Nada está definido todavía en esta Serie, pero de momento están en los play offs los cuatro que comenzaron ahí al iniciarse esta segunda fase, y salvo un descalabro de última hora, las cosas deben mantenerse más o menos igual.
 La tropa añil sigue teniendo algunas lagunas en el pitcheo, y un gran hueco en el primer bate, donde sorprendentemente quien mejor ha lucido es Yuniesky Gourriel, a quien algunos ni siquiera le veíamos posibilidades reales de incluirse en la alineación regular por tener que luchar el puesto ante hombres con mejor aval ofensivo en nuestros campeonatos.
 Sin embargo, el mayor del clan ha rendido bastante con el madero al hombro, y defendido con la efectividad acostumbrada la pradera central.
 Industriales tiene ya casi hechos sus deberes para este segmento, y solamente una mala racha de ellos y otra buena de sus rivales directos pudiera frenar su regreso a la postemporada, pero para ese momento la maquinaria debe estar totalmente engrasada para poder bogar parejo.

martes, 11 de febrero de 2014

Regreso al pasado

Por Lemay Padrón Oliveros

Luego de otro fracaso extrafronteras, el béisbol cubano regresa a los escenarios nacionales, con la reanudación de la Serie 53, en la cual tienen los boletos a la postemporada en estos momentos Matanzas, Pinar del Río, Villa Clara e Industriales, pero con muy poco margen sobre el resto.
Volverán las emociones a nuestros estadios y la pasión de cada cual por su equipo, pero no deben olvidarse las lecciones aprendidas en Isla Margarita.
Nuestro béisbol llora y grita por los cambios, como lo haría un recién nacido si le niegan la leche materna.
Desde ya hay que sentarse a debatir las ideas para jugar más y mejor pelota en Cuba, y debatir no está puesto por gusto, es simplemente para recordar que algo tan grande como el deporte nacional no puede estar regenteado por una o dos cabezas, se necesita aunar esfuerzos y sumar cualquier iniciativa si es válida, venga de donde venga.
Las miradas ahora estarán mucho más atentas a lo que suceda en cada diamante, desde el juego en sí hasta cosas colaterales como la labor de las mascotas, o las ideas para involucrar al público en cada desafío.
Igualmente, sobre la grama aspiramos a ver la misma disciplina vista en suelo venezolano. ¿Por qué será que fuera podemos comportarnos y aquí no? ¿Nos importará más ser campeones nacionales que de la Serie del Caribe?
En Nueva Esparta nos pasamos de educados, jamás se protestó (correctamente, no estoy incitando a la violencia) y motivos hubo, como un swing rival que los árbitros no cantaron como strike, la polémica jugada en home con Ariel Borrero en la que el guante con la pelota no toca al jugador villaclareño, o un out bien estrecho decretado en primera base.
Ojalá los ánimos estén tan calmados a domicilio, ojalá también la zona de strike se aplique como debe ser, para que nuestros lanzadores no vayan a eventos internacionales pensando que deben lanzar por el medio, ojalá, ojalá, ojalá…
Son unas cuantas las cosas por mejorar, pero sobre todo hay que jugar pelota, desde los niños en los placeres hasta esos más de 200 peloteros que quedaron “ociosos” luego de los primeros 45 juegos. En el terreno es donde de verdad se superan todos los problemas.

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Realmente somos tan malos?

Por Lemay Padrón Oliveros 

Algunos kilogramos de papel gaceta, horas de radio y televisión y millones de caracteres digitales se han vertido en las últimas horas referentes a la temprana eliminación de Villa Clara en la Serie del Caribe de Isla Margarita-2014.
Creo que lo primero es cambiar el nombre del equipo a Cuba Clara, porque además de tener en sus filas a varios integrantes de nuestra principal selección nacional, no me parece posible una mucho mejor actuación de otro plantel de los nuestros, de esos ocho sobrevivientes en la segunda ronda.
Por tanto, no es para hacer leña de los anaranjados, sino para reflexionar profundamente sobre la actualidad del béisbol cubano, y hacia dónde vamos si seguimos como estamos.
Muchísimas han sido las críticas, casi todas acertadas, pero yo me pregunto: ¿Realmente somos tan malos? ¿Cómo es posible que un país donde supuestamente se juega tan mal a la pelota sea el único que tiene efectivos en todos los equipos de la Serie del Caribe? Esos que han actuado, y muy bien, en otros planteles, ¿no se formaron aquí mismo?
Eso nos lleva a otra pregunta, ¿no es esa una muestra de que haciendo las cosas como se debe, nuestros peloteros serán más profesionales? Sí, sin miedo a la palabra, porque apuntamos a profesionalidad más que a profesionalismo, a saber qué hacer y hacerlo en cada momento o al menos fracasar por el buen camino.
Si esos mismos que ayer montaban en Yutong ahora lucen como peloteros de la gorra a los spikes, quiere decir que aquí no se juega tan mal.
Lo que no se compra en una ferretería, que es el talento, lo tenemos. Entonces, ¿por qué es tan difícil deshacernos del polvo acumulado en más de 50 años, quitarnos la venda y realizar de una vez los cambios pedidos a gritos en la última década?
No los cambios epidérmicos para maquillar la Serie Nacional, cambios profundos, de los cimientos a la azotea del edificio, para lograr de una vez más y mejor béisbol en Cuba, y por ende poder hacerlo mejor fuera.
Por su historia, su casta y su clase, la pelota cubana no se merece dejar esa pésima imagen en Isla Margarita, no tanto por haber perdido -en definitiva a ese nivel todos ganan y pierden-, sino sobre todo por la sorna con la cual trataron algunos rivales a Villa Clara, dando juego a su banca cuando apenas ganaban 4-0 en un tercer inning, como diciendo: total, si lo pobres no van a poder ni empatarnos.
Que va, nosotros no somos tan malos y merecemos mayor respeto, pero ese hay que ganárselo haciendo las cosas bien.