Por Lemay Padrón Oliveros
Toda una década debió
esperar Cuba para volver a encabezar el medallero general en un Campeonato
Mundial de boxeo, hasta que esta semana lo logró en Doha, la capital de Qatar,
donde la nación caribeña reconquistó el primer puesto que no
ganaba desde Mianyang-2005.
En la primera justa del orbe organizada en
el Medio Oriente, la nación caribeña volvió a brillar como en sus mejores
tiempos para cerrar con cuatro preseas doradas, dos plateadas y una bronceada,
seguida por Rusia (2-1-1), Azerbaiyán (1-1-1) y Kazajstán.
Solamente tres de los púgiles enviados a la
justa por la mayor de las Antillas regresaron por medallas, e incluso uno de
ellos perdió de manera polémica, el campeón olímpico de Londres-2012 Roniel
Iglesias (69 kilogramos), quien mayoreó al azerí Parviz Baghirov a
vista de todos, menos los imparciales.
Tal fue el predominio que en el
último asalto debieron votar 10-8 a su favor, algo bien inusual con el actual
método de puntuación (se dio solamente en tres de las más de 200 peleas del
Mundial), pero ya lo habían perjudicado en los dos anteriores.
Algo similar vivió su compatriota Yasniel
Toledo en la semifinal de los 64 kilos, a quien un juez vio ganar por amplio
margen (30-27), mientras que los otros dos lo vieron perder 28-29, y eso en definitiva
le privó de al menos igualar la plata obtenida en las dos citas del orbe
previas.
La nota más alta del combinado caribeño la
dio el jovencito de 18 años JoahnysArgilagos, quien se coronó contra todo
pronóstico en la división mínima (49 kilos), para asegurar de paso su boleto a
los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016.
Argilagos, subcampeón
panamericano de Toronto-2015 y titular en el premundial de Venezuela, boxeó
como un consagrado y mostró con creces la calidad que desde sus comienzos le vio
el colectivo técnico.
Sobresalientes fueron también las terceras
coronaciones de Lázaro Álvarez (60) y Julio César La Cruz (81),
quienes ya se habían impuesto en Bakú-2011 y Almaty-2013, y entraron en un
selecto grupo de púgiles con similar palmarés en la historia de estos
certámenes.
La otra dorada de Cuba fue también para un
novato en estas lides, Arlen López (75), pero a diferencia de Argilagos, López
sí se había mostrado contundente en cuanta lid se presentó a largo de las dos
últimas temporadas.
El jolgorio caribeño se extendió al conocer
que La Cruz fue seleccionado como el mejor boxeador de la
temporada, y el entrenador Rolando Acebal se llevó igual galardón entre los
preparadores.
EL CAMINO A RÍO
El certamen tuvo el
incentivo extra de otorgar varios boletos a los Juegos Olímpicos de Río de
Janeiro-2016, que fueron tres en las divisiones de kilogramos, dos en 49, y uno
en 91 y más de 91 kilos.
Tampoco en este apartado
las cosas fueron halagüeñas para Latinoamérica, pues el único que finalizó en
condiciones de disputar un cupo, el brasileño Robson Conceicao,
fue superado por el uzbeco Elnur Abduraimov en el encuentro extra.
En este sentido, Cuba sumó otra plaza a las cinco que ya tenía de la pasada
Serie Mundial, conquistada por Argilagos.
Para quienes todavía no han asegurado su
presencia en la urbe carioca, les quedan todavía los clasificatorios por
continente, además de un torneo donde competirán púgiles que participaron en la
Serie Mundial y la AIBA Pro Boxing, entre los cuales hay varios
latinoamericanos.
Brillante ha sido la andadura de los Domadores de Cuba a lo largo de
la cuarta edición de la Serie Mundial de Boxeo (WSB), que para ellos
cerrará este miércoles en su etapa clasificatoria.
Terminar esta fase sin haber perdido un solo tope sería el cierre
perfecto, pero la visita a Moscú no será nada fácil, pues a diferencia
del duelo sostenido en La Habana, en esta ocasión los europeos sí
pondrán a varios estelares sobre el encerado.
La presencia de Adlan Abdurashidov (60 kilogramos), Andrei Zamkovoi
(69) y Maxim Babanin (más de 91) hace pensar que los rusos no quieren
para nada que se repita la barrida sufrida en La Habana a inicios de
diciembre, cuando la totalidad de sus enviados eran novatos en la WSB.
Zamkovoi, subcampeón mundial de Milán-2009 y bronce olímpico de
Londres-2012, saldrá de favorito ante Arisnoidys Despaigne, subtitular
planetario de Almaty-2013, aunque el nuestro se ha visto muy bien en sus
presentaciones, y le exigirá el máximo al anfitrión.
En tanto, Abdurashidov, quien presenta balance de 10 triunfos y
cuatro reveses en su historial en la WSB, con una victoria ante el
multimedallista mundial italiano Domenico Valentino, tendrá un duro
escollo en el doble monarca mundial Lázaro Álvarez, pero debe ser
también una muy buena pelea.
Muy pareja debe ser también la batalla entre Babanin, con aval de
tres victorias, dos por nocaut, pero en ediciones anteriores de la WSB; y
Yoandi Toirac, ganador de su único tope en esta versión.
En cambio, Bakhtovar Nazirov (52) y Nikita Ivanov (81) son
debutantes, y parten en aparente desventaja contra Gerardo Cervantes y
Julio César La Cruz, respectivamente, pero, sobre todo el primero, será
una prueba de fuego para el cubano, de buenas presentaciones hasta el
momento.
El empuje de la afición rusa será otro aspecto a tener en cuenta para
los caribeños, pues pudiera influir en el arbitraje, que ha sido muy
bueno a lo largo de la lid, pero en ocasiones se deja llevar por las
tribunas. Nada tiene que perder Cuba en este tope, salvo el invicto,
pero esa fue una de las metas trazadas por el colectivo técnico al
inicio de la justa, y seguramente lo darán todo sobre el ring para
cumplirla.













