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lunes, 16 de noviembre de 2015

Manrique se hace justicia

Por Lemay Padrón Oliveros 

Los que pedíamos mejores calificaciones para el gimnasta Manrique Larduet en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto-2015 nos sentimos muy aliviados luego de verlo regresar del Campeonato Mundial de Glasgow con dos medallas (una de playa y otra de bronce), en la mejor actuación histórica de un gimnasta cubano en este tipo de lides. Mal sabor de boca me dejaron algunas puntuaciones de Toronto, pero evidentemente Manrique depuró sus ejecuciones, quién sabe si precisamente motivado porque no obtuvo lo que pretendía le puso más a cada entrenamiento y mejoró un mundo.
En la capital de Escocia sí hubo ojos para sus maniobras, y de esa manera pudo superar a su modelo Erick López, quien reinó en citas continentales, pero en varios Mundiales solamente pudo hacerse de una plata.
Ahora el santiaguero de apenas 1.60 metros de estatura consigue dos metales en apenas su primera cita del orbe, y con solamente 19 años de edad, mientras que su ídolo logró escalar un podio de este tipo ya en las postrimerías de su carrera, cuando ya lo habían visto en todas partes.
Eso realza todavía más la actuación del indómito, porque muy rara vez alguien que no procede de un país con tradición en esta exigente disciplina logra deslumbrar a los jueces.
Esa especie de amor a primera vista con los imparciales no hace si no llenar de optimismo al mismo atleta y sus entrenadores de cara al futuro no tan lejano, quizás los mismísimos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016.
Además, no es lo mismo alcanzar una medalla en un aparato en específico, al cual le puedes dedicar más horas, buscar una especialización y pulirlo al detalle, que hacerlo entre los máximos acumuladores. Solamente el extraclase Kohei Uchimura, imbatible en el concurso completo desde 2009, le pudo aventajar. Vale decir que aparte del all around, Uchimura únicamente se coronó ahora en barra fija, su modalidad más fuerte, y de sus 10 oros mundiales, apenas otros dos son de aparatos individuales.
En fin, creo que al fin Manrique se hace justicia, y con creces, por la alcurnia del escenario. Y esto es apenas el comienzo…

viernes, 13 de noviembre de 2015

¿Cuándo ubicar la Serie Nacional?

Por Lemay Padrón Oliveros 

El debate sobre la venidera estructura de la Serie Nacional de béisbol sigue abierto, y quizás más vivo que nunca. No obstante, he escuchado pocas referencias a la fecha de realización del torneo, que probablemente cambie para permitir las contrataciones en el exterior.
Se trata de un asunto peliagudo, porque por un lado están las Ligas del Caribe, que son invernales y se juegan entre noviembre y febrero, y por el otro las Grandes Ligas y sus similares de Asia, que transcurren de marzo a octubre. Evidentemente, no se puede quedar a tono con las dos.
De entrada, hay que tomar una decisión sobre si los contratados juegan o no en Cuba, y al parecer se está empezando a aceptar la idea de que no lo hagan, como dejó entrever el otro día el Comisionado Nacional, Heriberto Suárez.
Se refirió específicamente a los casos de Michel Enríquez (México) y Alfredo Despaigne (Japón), y aunque no generalizó, todo parece indicar que se pretende liberar a esos peloteros de sus compromisos domésticos para que se concentren en esos clubes y en los torneos oficiales del equipo nacional. De esa manera mantienen la fidelidad a los contratos firmados y al conjunto tricolor, y a la vez disfrutan de un descanso inviolable para que puedan rendir.
Lo único que no me gusta de esto, y lo he expresado anteriormente, es que estén “de cañón” en el equipo nacional. Si no están rindiendo (a veces ni jugando) en esos clubes, y los técnicos no los ven en entrenamientos, porque no siempre van a poder llegar con el tiempo necesario para prepararse, ¿por qué ocupar el lugar de otro que puede estar desforrando pelotas en Cuba o dominando a su antojo desde la lomita? Además, hoy son menos de 10 los contratados, pero en el futuro pudieran ser más, y entonces ya la selección estaría hecha con antelación, sin opciones para quienes estén rindiendo aquí.
Volviendo al calendario, me parece que lo primordial es moldearlo en dependencia de los compromisos internacionales, y no tanto las Ligas, porque, por una parte, es innecesario subordinarlo a ellas si en definitiva no jugarían los contratados, y por otra, coyunturalmente ahora la MLB autorizó la incorporación de cubanos en el Caribe, pero, ¿y si cambian de idea el año que viene, como ya pasó cuando Despaigne se vio envuelto en los manejos turbios de los Piratas de Campeche?
Salvo que aparezca otro certamen, hasta ahora para Cuba las prioridades son la Serie del Caribe (febrero), el Clásico (marzo), el Super 12 (noviembre), y Centroamericanos y Panamericanos (julio y agosto). Son esos los meses que deben estar marcados en rojo para cualquier calendario, y algún otro que de los certámenes mencionados se traslade por solicitud de la sede, por eso las fechas probablemente no sean fijas año tras año. Tanto la Nacional como el torneo Elite deben acomodarse en esos periodos de tiempo restantes.

martes, 10 de noviembre de 2015

La vuelta de Víctor

Por Lemay Padrón Oliveros 

Estaba esperando que se calmaran un poco los ánimos para opinar sobre el regreso de Víctor Mesa a la dirección del equipo Cuba de béisbol. Sí, porque como nunca antes hay más debate en los últimos años sobre quién toma las riendas de la selección nacional, que la integración del conjunto.
Eso lo da la presencia del polémico manager villaclareño, capaz de lo mejor y de lo peor, sobre todo fuera del terreno de juego, y por eso divide las opiniones como pocas veces ha sucedido con respecto al director del equipo Cuba.
Hace unos meses escribí sobre el fin de una era, porque eso parecía cuando aparentemente se echó por tierra la designación del actual técnico matancero por cuatro años al frente del Cuba, para mandar al Roger Machado a los Panamericanos de Toronto-2015. Sin embargo, ahora se vuelve a dar marcha atrás.
No voy a entrar en méritos y deméritos de cada uno, porque los aficionados los conocen al dedillo, tanto los ocurridos dentro del diamante como fuera, pero sí quisiera hacer notar el hecho de que nos hemos quedado casi sin opciones.
Salvo ellos dos, en estos momentos no hay otro candidato al puesto a no ser Carlos Martí, con amplia experiencia en estas funciones, e incluso al frente de selecciones nacionales de categorías inferiores, pero todavía pendiente de un gran resultado a nivel doméstico con Granma.
El resto lleva poco tiempo en estas funciones, y sería demasiado arriesgado otorgarles esa gran responsabilidad. Entonces, ¿cómo quedamos? Pues muy mal parados, porque si ninguna de las dos opciones viables convence a la mayoría nos encomendamos a esperar lo que suceda en cada torneo, y eso muchas veces es engañoso.
Pongo como ejemplo precisamente a los dos candidatos manejados. El quinto puesto del Clásico Mundial no es halagüeño, pero se debió a un octavo inning fatídico, y el tercero de Toronto, por el estilo. En ambos casos se pudiera alegar que hay responsabilidad de los mentores, pero al final son situaciones puntuales, que de terminar de manera favorable para Cuba, pocos hubiesen cuestionado.
Lo que sí es cuestionable es el comportamiento de ambos en determinados momentos, sobre todo a nivel doméstico, porque dirigir el Cuba no es solamente salir a buscar títulos (u otras posiciones, que es para lo que hemos quedado últimamente), sino también dar una buena imagen, ser ejemplo como educador, y un caballero dentro y fuera de los diamantes. Hay que estar en ese pellejo para sentir la presión sobre los hombros, pero también hay que saber sobrellevarla de manera digna. Mientras esperamos que alguien más se suba al tren de candidatos espero que ambos hayan aprendido la lección, porque nadie es intocable ni infalible.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Yuliesky descosido

Por Lemay Padrón Oliveros 

Envuelto en la polémica, como casi siempre, arrancó la temporada el antesalista de Industriales Yuliesky Gourriel. Su ausencia de la nómina a los Juegos Panamericanos, sus devaneos con los contratos en el exterior, al final no concretados, y sus altas y bajas en la nómina de Industriales motivado quizás por esa misma razón, lo pusieron en el centro de los comentarios callejeros cuando todavía no se había lanzado la primera pelota en la serie nacional número 55.
Se dio la voz de “play ball” y fue como si al Yuly le hubieran soltado de una cámara de regeneración donde le ajustaron todas sus piezas, porque se ha mostrado implacable con los lanzadores rivales.
Líder de promedio, en anotadas, jonrones y otros departamentos ofensivos, el espirituano devenido capitalino muestra el mejor arranque ofensivo de su carrera, y ha sido vital en el puesto de sublíder de Industriales, a solo medio juego de los actuales campeones de la pelota cubana.
Pilas cargadas, sed de terminar como el mejor bateador de la Serie, no sé, pero el defensor de la esquina caliente en el conjunto azul le está poniendo el 110 por ciento a este inicio de campaña.
El que siempre he considerado como el pelotero más completo de su generación se sigue tomando muy en serio su responsabilidad como tercer bate capitalino, un puesto que ha defendido dignamente aunque no haya todavía levantado títulos en La Habana o Sancti Spíritus.
La polémica a su alrededor es normal, es la que acompaña a todos los grandes deportistas en todo el mundo, la tiene Messi, la tiene Federer, la tiene Contador, o nuestra Yarisley Silva, y vean que me refiero a personas para nada altisonantes, sino todo lo contrario. Espectaculares en los escenarios deportivos, pero discretos y respetosos a la hora de referirse a sus rivales.
Una vez Yuly dijo que en ocasiones le daba pereza hasta ponerse el traje de pelotero porque sabía que le silbarían desde las gradas hiciera lo que hiciera. Creo que afortunadamente ha madurado y encontrado la manera de pasar por encima de todo eso y salir a hacer lo suyo. Alguien de su calidad nunca estará lejos de los focos de atención, pero mientras disfrute el juego a pesar de todo responderá a las críticas de la mejor manera posible: descosiendo pelotas.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Mundial de lucha: de más a menos

Por Lemay Padrón Oliveros
 
El tremendo comienzo de Cuba en el Campeonato Mundial de lucha recién concluido en Las Vegas, Estados Unidos, dejó con las ganas a unos cuantos, deseosos de obtener más preseas o al menos boletos a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016.

   El oro de Ismael Borrero (59 kilogramos) y la polémica plata de Mijaín López (130) en el estilo grecorromano durante la segunda fecha, hizo que algunos se afilaran los dientes para cuando comenzara el libre, donde aparentemente la mayor de las Antillas tenía armas más poderosas.

   Borrero firmó el mejor resultado de su carrera deportiva, precisamente en un año que no parecía tan bueno al no poder alcanzar el oro en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015. Sin embargo, al parecer ese era su día, y con apenas 23 años se ha convertido en campeón mundial.

   López, cinco veces dorado planetario y dos veces olímpico, perdió en la discusión del trono con el turco Riza Kayaalp, el único que lo ha podido derrotar en los últimos años, aunque el único punto marcado en ese pleito fue por amonestación contra el caribeño.

   Sin embargo, ninguno de los medallistas cubanos en la pasada versión de Tashkent-2014 lograron siquiera acceder a la repesca, derrotados algunos por oponentes de escaso aval.

   Aquí llamó la atención sobre todo el revés del doble plateado universal Reineris Salas (86) contra el venezolano Pedro Francisco Ceballos, a quien había superado con comodidad varias veces.

   De los otros considerados favoritos como para avanzar en el organigrama, quien más acción vio fue Liván López (74), quien cayó en cuartos de final contra el indio Narsingh Pancham Yadav, un gladiador aparentemente desconocido, pero que protagonizó un gran certamen.

   Por su parte, Javier Cortina (97) tuvo un rival complicado en el kirguizo Magomed Musaev y no pudo siquiera revalidar su tercer puesto de la versión precedente.

   Un oponente mucho más avalado era el doble titular del orbe ruso Víctor Lebedev, victimario de Yowlys Bonne (57) en cerrado 2-2, por lo que la actuación del guantanamero no debe considerarse mala.

   Tampoco es para criticar demasiado lo sucedido con las chicas, pues tanto Katherine Videaux (63) como Lisset Echevarría (75) compitieron bastante bien y cedieron ante oponentes de su nivel o superiores.

   La lógica más estricta indicaba que siendo el Mundial anterior a los Olímpicos y el primero con pasaportes para la cita estival carioca, sería bien exigente, pero aquel comienzo deslumbrante parecía romper el razonamiento.

   De todas maneras, antes del comienzo muchos pensaron que se podían obtener varios cupos y solamente se lograron los dos de los medallistas, por eso probablemente no quedaron satisfechos.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Voly cierra el año con otros dos Mundiales

Por Lemay Padrón Oliveros 

Otros dos Mundiales representarán el cierre de la temporada para el voleibol cubano, los de las categorías sub-21 (masculina) y sub-20 (femenina) con sede en México y Puerto Rico, respectivamente, desde este viernes.
Como ha sucedido casi siempre, las expectativas son bien diferentes, pues si con las chicas el optimismo es bastante mesurado, con los varones hay razones para pensar en algo mucho mejor.
Las muchachas viajaron con una selección que mezcla de las que participaron en los recientes Mundiales sub-23 y sub-18, en los cuales finalizaron últimas, por lo que no se puede pensar en un milagro ahora cuando se juegue la justa de la edad intermedia.
Ellas aparecen en el grupo A junto a Rusia, Bulgaria y Puerto Rico, y deberían finalizar entre las dos primeras de la llave para avanzar a la siguiente instancia, algo que parece poco probable.
En cambio, los muchachos tendrán como puntales a Ricardo Calvo, Abraham Alfonso, Osmany Uriarte, de gran destaque en el recién concluido mundial sub-23 de Dubai, pero que también tomaron parte en la Liga Mundial, la Final Four y los Juegos Panamericanos, lo cual les ha dado un gran fogueo a lo largo de la temporada.
Si fueron cuartos en el sub-23, no veo por qué no al menos repetir la actuación ahora en suelo mexicano y mejorar el séptimo puesto de hace dos años, aunque cada torneo es diferente.
Nuevamente a las órdenes de Rodolfo Sánchez, y con otros elementos que deben ganar en protagonismo como Tomás Sosa, deben sobrevivir al apartado C que comparten con Brasil, China e Irán.
El formato indica que los dos primeros en los cuatro apartados luego se repartirían en otras dos llaves de cuatro conjuntos, cuyos líderes accederían directamente a semifinales, y los segundos y terceros a la jornada cruzada de cuartos de finales.
Este sistema implica que al terminar la segunda fase solamente un equipo de cada cuarteto estaría totalmente eliminado, lo cual da más opciones para quienes lleguen hasta ahí.
Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, pero en estos dos certámenes coincidentes en fecha me parece que la tierra más acogedora va a ser la de los mariachis y el tequila.

lunes, 31 de agosto de 2015

Andy Cruz se empecina

Por Lemay Padrón Oliveros 

Llegó con la frescura del advenedizo que lo quiere conquistar todo, y el ansia de brillar a toda costa le fue abriendo espacios. Llegaba de una provincia de poca tradición en el boxeo, pero de todas maneras Andy Cruz sabía que lo suyo estaba entre las 12 cuerdas.
Tampoco le amilanó que en su división estuviera nada menos que el vigente campeón olímpico, Robeisy Ramírez, a quien siempre admiró. Quizás no pensó que las oportunidades le llegarían tan rápido, pero lo cierto es que las ha sabido aprovechar todas de manera impecable.
El pasado año combatió una vez en la Serie Mundial y ganó, y la presente parecía que también estarían condenado a la suplencia, pero de pronto se le abrieron los cielos, y el púgil yumurino fue a su asalto con el atrevimiento propio de quienes no tienen nada que perder y sí mucho que ganar.
Y ganar es lo que hecho, presentación tras presentación, dondequiera que va. No importa que los pronósticos le den desventaja, él no cree en nadie y confía en los conocimientos adquiridos en la Escuela del Wajay, forja de los más grandes peleadores del mundo aficionado.
Por esa razón se mantiene invicto y archiva excelentes resultados en la Serie (no boxeó en la final porque era el encargado de encarar el pleito extra que nunca se celebró), además de los títulos en los Panamericanos de Toronto y el premundial de Venezuela.
De esa manera, le ha sido imposible al titular estival de Londres-2012 recuperar su puesto en la nómina caribeña, y parece que Andy no está dispuesto tampoco a cederlo a quien considera su amigo, según confesó a este redactor meses atrás. Las cosas se complicarán más aún para el cienfueguero si el matancero alcanza en octubre en la cita del orbe de Doha el cupo para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016, porque todavía en el boxeo estas clasificaciones son de manera nominal y no se puede cambiar al púgil que la logra.
Andy Cruz sigue empecinado en mantenerse como el dueño de los pesos pluma, y en Qatar tratará de decirlo más alto y claro, por si todavía alguien no lo ha escuchado.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Casi perfectos en premundial de boxeo



Por Lemay Padrón Oliveros

Casi perfecta fue la actuación de Cuba en el torneo premundial de boxeo concluido este fin de semana en Venezuela, donde se conquistaron siete de las 10 coronas en disputa, con apenas tres reveses en 30 combates.
Solamente no pudieron levantar el brazo el último día nuestros tres vigentes medallistas mundiales: Yosbany Veitía (49 kilogramos), Lázaro Álvarez (60) y Julio César La Cruz (81).
La mejor noticia fue la victoria del jovencito Joahnys Argilagos contra el mexicano Joselito Velásquez, en un cerrado pleito que pudo haberse inclinado para cualquier bando, pero lo que pudo parecer un buen presagio, fue más bien un mensaje de los organizadores: aprovechen ahora, que cuando les toque contra los venezolanos no va a ser así.
Efectivamente, las peleas de La Cruz y Veitía ante Albert Ramírez y Yoel Finol, respectivamente, si bien no contaron con el brillo de otras veces, pudieron haber quedado en bando cubano. Ninguno de los dos estuvo agresivo, pero sus rivales tampoco mostraron demasiado y aprovecharon más que nada el fervor de las gradas.
Más justicia vi en la derrota de Álvarez ante el brasileño Robson Conceicao, que sí lo buscó todo el tiempo y conectó varios golpes efectivos, algo bastante inusual cuando el pinareño está sobre el encerado.
La única pelea que me quedé con ganas de apreciar fue la revancha de Yasniel Toledo ante el canadiense Arthur Biyarslanov, quien le superó de manera polémica en los Panamericanos de Toronto-2015, pero el norteño no se presentó en la semifinal para no arriesgarse tras sufrir una leve herida en su pleito anterior.
Digo que me quedé con ganas, porque estoy seguro de que donde único ganaba aquella batalla era en su tierra. Es poco probable que se vean las caras en la justa del orbe, así que esta revancha no debemos verla sino hasta el próximo año, por lo menos.
En el balance general, se cumplió el objetivo de obtener todos los boletos al Mundial de Doha, pero han sido unos cuantos los reveses encajados por nuestros púgiles desde la final de la V Serie Mundial hasta ahora, y aunque el arbitraje ha jugado su papel en algunos de ellos, es algo a mejorar para la venidera justa del orbe.
Por suerte será en Qatar, donde no hay muchos boxeadores de calidad, pero pelear contra las gradas debe ser siempre una asignatura fija en cualquier deporte donde la apreciación de terceros pueda decidir.

jueves, 23 de julio de 2015

El instante preciso

Por Lemay Padrón Oliveros 

De mis primeras clases de fotografía en la Universidad, con el eterno Peroga, recuerdo la definición del instante preciso: aquel momento que se va y no vuelve más, como dice la canción, y el cual marca el momento exacto en que debes apretar el obturador, porque si no perderás la instantánea perfecta.
 En estos días de Panamericanos el concepto ha regresado a mi mente con fuerza, pero no relacionado con el invento que nos legó el francés Daguerre y otros precursores en el siglo XIX, sino con la exactitud que se precisa para alcanzar a veces una victoria en el deporte.
 Especialmente lo he visto en el taekwondo, donde los oros de Yania Aguirre y José Ángel Cobas han estado marcados por una precisión milimétrica para golpear a sus rivales, justo cuando el tiempo del combate agoniza, y llevarse el triunfo, en estos casos sinónimos del máximo metal.
Nada me ha emocionado más en estos Juegos que esas dos patadas espectaculares en los instantes finales de los duelos por los títulos, cuando los nuestros han estado debajo, pero nunca vencidos.
La táctica que tan mal funcionó en otras disciplinas, en el taekwondo se ha mostrado brillante, y por eso ha dado estas inmensas alegrías.
La final de Cobas además tuvo el extra de que los árbitros se equivocaron tres veces a favor de Cuba (algo bien raro en cualquier tipo de torneo, salvo que se celebre aquí), y en las tres el entrador rival apeló al video y ganó la reclamación.
 También apeló la última, pero ya lo dice el dicho, a la tercera va la vencida, y ya ganar una cuarta consulta hubiera sido cosa de ciencia ficción, además de implicar la inmediata democión de los imparciales actuantes en el combate por ceguera permanente.
He aquí un excelente ejemplo de lo útil que resulta la tecnología para evitar injusticias en el deporte, y por eso extraña el rechazo de algunas disciplinas a utilizarla. Yo al menos prefiero que se detengan las acciones un par de minutos si es necesario, antes de proseguir jugando luego de una equivocación arbitral.
 Creo que Peroga no leerá esto, pero de cualquier forma seguro me perdonaría por haber hecho esta analogía con uno de sus términos más queridos.

miércoles, 22 de julio de 2015

Deportes en deuda

Por Lemay Padrón Oliveros 

Ha pasado más de una semana desde el inicio de los Juegos Panamericanos de Toronto-2015, y casi todo el mundo se sorprende de ver a Cuba en una inesperada quinta posición en el medallero general. Aunque todavía quedan varias opciones de medallas que seguramente irán adelantando a la comitiva caribeña en la tabla, vale la pena repasar lo que ha sucedido con algunos deportes que han quedado en deuda y comprometido la meta general de finalizar en el segundo puesto del medallero.
LUCHA (nueve títulos en Guadalajara-2011): Su compromiso previo era de 10 preseas de oro y aportó solamente cuatro. De nuevo vimos combates en los cuales falló la táctica, ventajas que se perdían innecesariamente y dieron al traste con mejores ubicaciones. Esto no ocurrió solamente en las finales, también en peleas previas, que dejaron a los nuestros con posibilidades solamente de bronce.
JUDO (6): El colectivo femenino tenía el mayor compromiso, y aunque conquistó dos cetros, estaba para más, a pesar de la ausencia de Yanet Bermoy. En el masculino, Asley González todavía no parece recuperado del todo (compitió con el hombro vendado) y José Armenteros quedó por debajo. En cualquier caso, las expectativas eran de conseguir más de tres oros entre ambos sexos.
REMO (3): Cuatro era la cifra que se manejaba en esta disciplina, pero en la concreta se consiguieron dos. Nuevamente el multimedallista mundial Ángel Fournier sacó la cara, pero otros fallaron.
TIRO (1): Solamente dos oros es una cosecha pobre para un deporte donde tenemos medallistas hasta de nivel olímpico. Eglys Cruz pudo desquitarse luego de una mala competencia en los primeros días, pero Leuris Pupo quedó a deber. Afortunadamente, se aumentó el número de cuotas para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016, y eso de cierta manera compensa un poco a nuestros representantes.
PESAS (4): Había potencial para sacar más de dos oros en este certamen. Colombia llegó con un plantel muy bien preparado, pero parece poco este botín para una disciplina tradicionalmente fuerte en Cuba. También aquí hubo un consuelo, y fue la plata de Marina Rodríguez, excelente noticia para las pesas cubanas.
Estos fueron más o menos los deportes que debieron apuntalarnos hasta un tercer puesto a estas alturas de los Juegos; quedará entonces a los restantes la ardua faena de sobrecumplir para tratar de lograr lo anhelado antes de partir hacia Toronto.

martes, 21 de julio de 2015

El bronce de la pelota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Muchísimos son los comentarios con respecto a la derrota de Cuba en las semifinales del béisbol en Toronto, que impidió mejorar el tercer lugar de Guadalajara-2011.
Vale comenzar diciendo que fue un juego que pudo ganar Cuba, y de haberlo hecho muchas opiniones serían diferentes hoy. Situaciones puntuales dieron al traste con la victoria, pero más allá del out o quieto en primera base, la utilización de los relevistas, el toque del noveno inning o el ponche sin tirarle de esa misma entrada, quiero analizar algo más profundo, y es la propia confección del equipo.
Siguen pasando los años y los estrategas cubanos no acaban de entender la necesidad de llevar más lanzadores a este tipo de torneos. El tercer catcher de Cuba no vio acción ni en el tope con los universitarios, y otros jugadores de posición tuvieron actuaciones bien efímeras.
Por el contrario, los lanzadores debieron hasta violar los roles que se les habían asignado inicialmente por la falta de variantes ante la pobre eficacia mostrada por algunos, y en el caso del joven Liván Moinelo, actuar en demasía.
Además, si Héctor Mendoza tiene algún tipo de limitación para su uso, ¿por qué entonces llevarlo a Toronto? Un staff ya de por sí corto, se resiente mucho más si no se puede utilizar como es debido al cerrador estelar.
La preparación de por sí no fue la óptima, porque a la ofensiva era evidente la incomodidad de nuestros bateadores cuando enfrentaron a lanzadores veloces, como si eso no se pudiera entrenar o fuera algo novedoso. El mejor bateador de la escuadra fue alguien llamado a última hora, con quien nadie contaba, ¿acaso Rudy Reyes enfrenta a diario a serpentineros supersónicos?
Un último aspecto, pero no menos importante, es la disciplina táctica. Según el propio Roger Machado, mandó a tocar a Raúl González y este bateó fuerte. Después de algo así el manager no puede seguir tan campante, porque para eso es quien toma las decisiones. Aunque sea uno de sus hombres de confianza, clave en los dos títulos conseguidos con Ciego de Ávila, no puede tener carta blanca para variar las estrategias concebidas por el cuerpo de dirección.
Seguramente vendrán análisis más profundos en la Comisión Nacional, con interioridades que a la distancia desconocemos, pero estos puntos deben estar sobre la mesa para que no se repitan en el futuro.

jueves, 16 de julio de 2015

Mala suerte se llama Manrique

Por Lemay Padrón Oliveros 

Eufemísticamente vamos a llamarle apreciación arbitral, en definitiva es el escudo tras el cual este tipo de deportes defiende sus puntuaciones, que se vuelven incuestionables como templos.
Pero como un espectador más tengo mi opinión, y no es muy buena con respecto a los jueces que actuaron en la gimnasia artística de los Panamericanos de Toronto, específicamente los que estaban evaluando la barra fija.
Ni en la prueba de máximo acumulador ni en la final de este aparato me parecieron justos a la hora de calificar al cubano Manrique Larduet. Sus ejecuciones probablemente no eran de la más alta exigencia técnica, pero tampoco deslucían con respecto a las de sus contrincantes, y fueron realizadas limpiamente, incluyendo la salida, esta sí de gran complejidad, que Manrique hizo a la perfección en ambas jornadas.
No digo que fuera el campeón en la barra, porque el colombiano Jossimar Calvo tenía un programa más exigente y lo ejecutó como debía, pero sí pudo el cubano entrar en el grupo de medallistas.
Las expresiones del resto de los atletas, conocedores a fondo del deporte tanto como los jueces, mostraban a las claras que las actuaciones del santiaguero merecían más, pero no sucedió.
También me chocó que fueran evaluados de manera bastante distinta (una décima es bastante aquí) las mencionadas presentaciones en la barra fija, cuando fueron casi calcos una de otra. Más sospechoso resulta que con lo obtenido en la final del aparato, insuficiente para colarse en el podio de premiaciones, sí le hubiera alcanzado el día del all around para coronarse.
Nada, que te toca, pero no te toca. Tratando de no apasionarme demasiado quiero pensar que ha sido obra de la mala suerte y no la mala leche, y repito, fue sobre todo en el grupo encargado de catalogar la barra, en las otras modalidades me pareció aceptable el margen de tolerancia que uno supuestamente debe dejarle a la “apreciación”.
Otra vez será, ahora hace falta que este muchacho se dé a conocer en el mundo, con participación frecuente en torneos de nivel. Solamente así irá convenciendo a los imparciales de su innegable calidad, porque este es un deporte en el que nunca está de más competir. La mala suerte puede cruzarse en el camino de cualquiera en cualquier momento, pero creo que esta vez se ensañó con Manrique.

miércoles, 15 de julio de 2015

Paciencia con el medallero

Por Lemay Padrón Oliveros 

Acaban de empezar los Panamericanos de Toronto, y ya algunos vecinos me preguntaron preocupados si Cuba lograría refrendar el segundo puesto en el medallero general.

Esto, por supuesto, obedece al tibio arranque cubano, con solamente dos oros y fuera de los cinco primeros de la tabla al cierre del segundo día. No obstante, es bueno explicar que las cosas de momento van saliendo como debe ser.

Estos días iniciales solamente teníamos opciones de varias preseas en el judo, porque el canotaje desarrolló fundamentalmente pruebas clasificatorias, al igual que el remo, y en el levantamiento de pesas nuestros competidores todavía no se estrenaban.

Cuando se disputen las finales de remo y canotaje, y cierren judo y pesas, ya estaremos seguramente en la vanguardia, aunque quizás no en el segundo puesto, porque los demás países van a seguir sumando preseas también.

De acuerdo con el programa competitivo, probablemente hasta el penúltimo día estemos en esa batalla, cuando el atletismo y el boxeo den un buen aporte. Así ha sido en los últimos certámenes tanto Panamericanos como Centroamericanos, por eso hay que tener paciencia.

De todas maneras, será muy importante que mientras se acerca la conclusión de los Juegos no nos alejemos demasiado de los primeros lugares, y para eso hace falta la contribución de disciplinas como el tiro o el ciclismo, que no será comparable al de las modalidades fuertes de Cuba, pero sí crucial para no llegar demasiado apretados a las jornadas finales.

Los pronósticos diarios van por ahí, pero si algo se enreda por el camino, aumentaría inexorablemente la presión sobre quienes compitan al cierre, y eso puede ser contraproducente.

Ya Canadá ha enseñado las garras, porque anunciaron antes del inicio de los Juegos que su meta no era ni siquiera finalizar segundos, sino primeros, y eso son palabras mayores.

En cualquier caso, tiempo al tiempo. Las aguas irán tomando poco a poco su nivel, pero como dice el refrán, la prisa es mala consejera.

martes, 14 de julio de 2015

Gira atípica de la pelota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Un tope que terminó sirviendo para dos cosas a la vez, un partido final a solamente siete entradas y con dos árbitros, y otros detallitos, convirtieron a la gira del equipo cubano de béisbol por Estados Unidos en una incursión bastante atípica.

Es poco serio un evento que tiene de por sí esas características, pero tratemos de sacar las cosas positivas.

En primer lugar, un tope siempre viene bien para engrasar la maquinaria, aunque sea a medias como ha sucedido ahora, con bajas en medio de la gira, efectivos que se incorporarán luego y el rejuego de siempre entre el querer probar lo que tienes sin enseñar demasiado.

A diferencia de los topes anteriores, esta vez, con apenas días de diferencia, enfrentamos a equipos que volveremos a ver en los Panamericanos, y no conviene del todo mostrar las armas, otro aspecto que conspiró contra un mejor espectáculo.

Dichas todas estas peculiaridades, no puede obviarse que se vio a nuestros peloteros desajustados al bate, sorprendidos (una vez más) por la velocidad de los bisoños lanzadores norteños. Una máquina de pitcheo puede enviar pelotas más veloces que cualquier lanzador, y de esas las hay en Cuba; no entiendo por qué no se hace más énfasis en ese aspecto en los entrenamientos. Evidentemente, no es lo mismo enfrentar a una máquina que a un ser pensante, pero a veces dio la impresión de que nuestros bateadores no la veían pasar, como se dice vulgarmente.

Poco a poco Roger Machado fue buscando variantes, con algunas jugadas a la ofensiva, y la mayoría salieron bien, por eso confío en que en los Panamericanos, ya sin reservas de ningún tipo, se explote al máximo el talento de este plantel, inferior al de otros años, pero con lo mejor de lo que se puede disponer en la actualidad.

Preocuparon también algunos lanzadores demasiado confiados, colocando sus disparos demasiado en el centro del plato, y en consecuencia castigados, porque se sabe que estos muchachos tienen calidad aunque sean muy jóvenes.

Si nos fuéramos a guiar exclusivamente por los resultados, no hay demasiado optimismo para la cita continental, pero no olvidemos que esto era un tope de preparación, sigo confiando en que la dirección del plantel no quiso emplearse a fondo y guardó arsenal bajo la manga. En Toronto se verá.

lunes, 13 de julio de 2015

Boxeo panamericano: Cuba por otra gran cosecha

Por Lemay Padrón Oliveros 

Otra gran cosecha se espera del equipo cubano de boxeo que intervendrá en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015, gran favorito para acumular la mayor cantidad de títulos.
Veitía por la revancha.
Ocho fueron los cetros obtenidos en Guadalajara-2011, porque no hubo representante en los supercompletos y Yosbany Veitía cayó en la final ante el mexicano Joselito Velásquez en 49 kilogramos.
Esas vuelven a ser las categorías más flojas de la armada caribeña, pero de todas maneras la aspiración es regresar con el oro, y al menos en una de las dos se puede conseguir.
En el resto de las divisiones los púgiles cubanos llegan con el mayor aval, pues todos son campeones de los Juegos Centroamericanos de Veracruz-2014, algunos se coronaron también en Guadalajara-2011, y otros poseen preseas hasta mundiales y olímpicas.
La categoría de hombres como el propio Veitía (ahora en 52 kilogramos), Lázaro Álvarez (60), Yasniel Toledo (64), Roniel Iglesias (69) o Julio César La Cruz (81), no dejan dudas sobre quiénes son los principales favoritos en esos pesos.
Bien difícil será superar a los antillanos en la justa continental, donde probablemente mejoren lo obtenido cuatro años atrás.
 
LOS OTROS CANDIDATOS
Ahora bien, nunca ha ocurrido, y no debe pasar ahora tampoco: Cuba jamás ha podido barrer en una lid multideportiva. ¿Quiénes pudieran arrebatarle algún oro en Toronto?
Varios países lograron completar sus equipos al lograr boletos en el pasado clasificatorio celebrado en Tijuana, México, a inicios de este mes, y sumarlos a los alcanzados en la Serie Mundial, donde Cuba fue la única nación que aseguró contendientes en todos los pesos.
México y Brasil parecen ser las escuadras más completas, aunque a los brasileños se les ha visto poco este año, y los hombres presentados en la ciudad fronteriza mexicana carecen de experiencia, mientras que Estados Unidos y Puerto Rico tienen más de una carta interesante.
República Dominicana lleva otra comitiva amplia, pero sus mayores aspiraciones radican en el titular de Veracruz-2014, Leonel de los Santos, aunque ahora en vez de 49 competirá en 52, y eso le complica la faena.
Precisamente esta debe ser una de las divisiones más disputadas, pues en ella se reúnen varios competidores reconocidos como el colombiano Ceiber Ávila, el venezolano Eduard Bermúdez, y el guatemalteco Eddie Valenzuela, además de los mencionados de Cuba y Dominicana.
Otro peso con más de un aspirante a destronar a la mayor de las Antillas será el welter, con la presencia del mexicano Marvin Cabrera, plata en Veracruz, el bahamés Carl Hield, segundo en Guadalajara, y el venezolano Gabriel Maestre, con muy buenas presentaciones en la Serie Mundial.
También existen individuales en algunas categorías que pudieran convertirse en grandes escollos para Cuba e intentar dar la sorpresa como los ecuatorianos Carlos Andrés Mina (81) y Julio Castillo (91), y el colombiano Deivis Julio (91).
LAS CHICAS
Las mujeres se presentan por segunda vez en citas continentales, y algunas repiten con respecto a Guadalajara-2011, donde también se boxeó en tres categorías: 51, 60 y 75 kilos.
Estados Unidos posee a dos medallistas mundiales que parten como las grandes favoritas en los pesos extremos: Marlen Esparza (51) y Claresa Shields (75), ambas brillantes en el prepanameriano de Tijuana, único evento clasificatorio para este sexo.
Entre quienes repiten de la pasada versión se encuentran la colombiana Ingrit Valencia, plateada entonces en la división mínima, y la mexicana Sulem Urbina, su víctima en la final de Veracruz-2014.
Además, en 60 estará la puertorriqueña Kiria Tapia, primera en Veracruz y Guadalajara, y la dominicana Mirkin Sena, plateada el pasado año, aunque fue la canadiense Caroline Veyre quien se impuso en Tijuana, y con el público a su favor pudiera repetir en Toronto.
Por último, en 75 está la dominicana Yenebier Guillén, monarca de Veracruz y mejor púgil del continente en 2013, quien tiene un mes más para descifrar el boxeo de la norteña Shields para buscar su cetro continental.
Interesante pugna propone el boxeo panamericano, seguro grandes emociones se vivirán en menos de un mes en Toronto.

domingo, 12 de julio de 2015

Guadalajara-2011, la fiesta tapatía

Por Lemay Padrón Oliveros 

Por tercera vez México acogió la cita continental, pero fue esta la primera ocasión en que lo hizo fuera de la capital, al trasladarlos hasta la bella Guadalajara, en la costa oeste.
Los XVI Juegos Panamericanos contaron con vistosas ceremonias de inauguración (14 de octubre) y clausura (30 de octubre), ambas escenificadas en el moderno estadio Omnilife, y estrenaron disciplinas como el rugby y el ciclismo BMX.
Como en Río de Janeiro-2007, el Rey de los Juegos fue el nadador brasileño Thiago Pereira, quien esta vez obtuvo oros en 100 y 200 espalda, 200 y 400 combinado, y los relevos 4x100 libre y combinado, además de plata en el 4x200 libre y bronce en los 200 pecho.
No obstante, la figura más rutilante en las piscinas era su compatriota Cesar Cielo Filho, quien venía con la aureola de ser campeón olímpico y mundial, y recordista del orbe en 50 libre. En la urbe tapatía Cielo Filho cosechó cuatro máximos pergaminos, y renovó los records en 100 y 50 libre.
Entre las damas la reina también salió de una piscina, y fue la estadounidense Elizabeth Anne Pelton, ganadora en 200 espalda, 4x100 libre y combinado, y 4x200 libre, incluidos dos récords de manera personal, además de finalizar segunda en 100 espalda.
La natación fue todo un estandarte para la nación norteña, pues también finalizaron como multimedallistas Amanda Kendall (cuatro oros), Erika Acuff Erndl (3) y Julie Ashley Zetlin (3), en un gran total de 18 coronaciones.
Para la nación sede las mayores alegrías estuvieron en el tanque de clavados, donde ganaron los ocho títulos, con destaque para Paola Espinosa, quien se coronó en los sincronizados de trampolín y plataforma, y en la plataforma invididual, y fue tercera en el trampolín a título personal.
Cuba tuvo una gran actuación en el atletismo, con 18 preseas de oro y ocho récords continentales, mientras que Estados Unidos fue apenas tercero en esta disciplina, de las más encumbradas en su historia, al llevar a una delegación con atletas inexpertos.
Específicamente sobresalieron las coronaciones de los pertiguistas Lázaro Borges y Yarisley Silva y del decatlonista Leonel Suárez, todos dando a Cuba el título por primera vez en la historia en estas modalidades.
La mayor de las Antillas dominó también las pesas, pero Colombia llevó a los libros 10 nuevos registros, tres de ellos para Oscar Figueroa (62 kilogramos). Como dato curioso, en los 63 kilos para damas fueron implantadas 13 cotas regionales, por lo que muchas recordistas lo fueron por apenas minutos.
Los cubanos estuvieron casi perfectos en el boxeo, donde ganaron ocho oros de nueve posibles, pues no tuvieron representante en la máxima división.
En el judo hubo una dura porfía entre Cuba y Brasil, ambos dueños de seis coronas, con la nación caribeña mejor entre las damas, y la suramericana con dominio entre los varones.
Venezuela encandiló en en el ciclismo de pista, donde desplazó a Colombia del primer puesto al obtener cinco cetros con igual cantidad de cotas continentales, aunque cuando se sumaron la ruta, el ciclismo de montaña y el BMX fueron sus vecinos los máximos ganadores sobre bielas.
Mención aparte para la venezolana Daniela Larreal, oro en keirin y velocidad por equipos, además de establecer primado a título personal, aunque en la final cedió ante la cubana Lisandra Guerra.
Brasil fue el mejor en el voleibol de playa y sala en ambos sexos, la vela y el balonmano femenino, Estados Unidos en la arquería, el boliche, el tiro, la equitación, la esgrima, la gimnasia artística y rítmica, el hockey y el softbol femenino, el polo y el esquí acuático en los dos sexos.
Asimismo, Cuba reinó además en el canotaje y la lucha, Canadá en el béisbol, el bádminton, el fútbol femenino y el nado sincronizado, Argentina en el balonmano, el hockey masculino y el remo, Colombia en el tenis, México en el racquetbol, el frontenis y el fútbol varonil, y Puerto Rico en el baloncesto en ambos sexos.
En definitiva se impuso Estados Unidos en el medallero general, con cosecha de 92 preseas doradas, 79 plateadas y 65 bronceadas, seguido por Cuba (58-35-43), Brasil (48-35-58) y México (42-41-50).

MOMENTOS Y SOMBRAS

Sin la algarabía que lo secundaba cuando destrozaba redes, incluso sin el dispositivo de seguridad pensado para un diputado, el exdelantero brasileño Romario de Souza llegó a Guadalajara para debutar como comentarista de fútbol.
En las instalaciones del Centro Internacional de Transmisiones (IBC) instalado en la Expo Guadalajara causó gran revuelo entre los periodistas que cubrían la justa panamericana, y ofreció al día siguiente una conferencia.
Dentro del capítulo de las sombras, hay que señalar el transporte, que golpeó a los reporteros por la lejanía de las instalaciones, los demorados tiempos de salida, la poca seriedad en los horarios y la nula interconectividad.
El promedio de llegada a los recintos deportivos era de 45 minutos, los viajes eran solamente cada una hora, y no había interconectividad entre las sedes; había que regresar siempre al Centro de Prensa aunque dos instalaciones estuvieran en la misma zona.
Por suerte a voluntarios y encargados del transporte les sobraba amabilidad, y eso siempre es un aliciente, pero son detalles que no deben fallar en un certamen de este nivel.
Otra pequeña mancha fueron las medallas entregadas, particularmente las de bronce, pues algunas de ellas sufrieron decoloración tras ser recibidas por los deportistas.

sábado, 11 de julio de 2015

Caracas-1983: el dopaje comienza a ser un problema grande

Por Lemay Padrón Oliveros 

Desde mediados de los años 1970 el dopaje había comenzado a mostrar su sombra en el deporte mundial, pero en Juegos Panamericanos no tuvieron un gran impacto sino hasta la justa de Caracas-1983.
El laboratorio habilitado en el estadio Brígido Iriarte tuvo bastante trabajo durante la cita continental, concebida para honrar el bicentenario del prócer de la independencia latinoamericana y héroe nacional venezolano Simón Bolívar, El Libertador.
La Organización Deportiva Panamericana (Odepa) debió retirar las medallas a una veintena de culpables de nueve países, y ante la amenaza de ser descubiertos, muchos deportistas comprometidos con esta ilegal práctica desertaron de la lid.
En total compitieron unos cinco mil deportistas en representación de 35 naciones (solo faltó Bolivia), en unos Juegos cuya realización se vio seriamente amenazada por las peleas fraticidas entre los organizadores del certamen y el Comité Olímpico Venezolano.
El expugilista Francisco "Morocho" Rodríguez fue el último relevo del fuego panamericano, que recorrió más de cinco mil kilómetros desde México hasta el pebetero en la capital venezolana, donde se repartieron casi 50 juegos de medallas más que en San Juan-1979.
Durante esta cita debutó el tenis de mesa, que reemplazó al patinaje sobre ruedas en el programa de competencias, al cual se incorporó también la lucha sambo, y además comenzaron a competir mujeres en tiro deportivo, judo y remo.
Individualmente el más destacado fue el gimnasta cubano Casimiro Suárez, quien ganó seis preseas doradas, en camino a convertirse en el máximo campeón histórico en este tipo de lides, privilegio que le arrebató su compatriota Erick López dos décadas más tarde.
En el atletismo sobresalieron los dobles triunfos del cubano Luis Mariano Delís (disco y bala) y del brasileño Agberto Guimaraes (800 y mil 500 metros).
En torno a Guimaraes surgió una polémica, pues el brasileño tumbó involuntariamente al local William Wuyke en la final de los 800, y tras varias protestas, apelaciones y cierto apasionamiento mediático, un tribunal imparcial ratificó el triunfo inicial.
También destacó el récord panamericano del cubano Leandro Peñalver en el hectómetro, el duelo Cuba-Estados Unidos en el relevo corto y el 1-2 de Puerto Rico en el maratón, por intermedio de Jorge González y César Mercado.
Asimismo, en el boxeo solamente el venezolano Manuel Vilches (54 kilogramos), el puertorriqueño Rafael Ramos (48) y los estadounidense Pernell Whitaker (60) y Louis Howard (67) lograron arrebatarle títulos a los pugilistas cubanos.
Entre los ocho monarcas cubanos sobresalió el pesado Pablo Romero, quien derrotó en la final al futuro campeón profesional Evander Holyfield, de brillante carrera en los pesos completos.
Estados Unidos ganó el ciclismo con seis de los ocho oros disputados y el judo femenino con triunfos en las seis divisiones, aunque en el masculino vencieron los cubanos con cuatro coronas.
En la lucha, la mayor de las Antillas mostró dominio: ganó cinco medallas de oro en el estilo libre, y cuatro títulos en el grecorromano, con Cándido Mesa coronándose en las divisiones máximas en las dos modalidades, porque Cuba no compitió en sambo.
También Cuba puso su sello en la halterofilia, conquistar siete de las 10 categorías, con 19 medallas de oro -15 más que los canadienses, sus escoltas- y 11 cotas panamericanos pese a la descalificación de dos de sus mejores hombres, y en la esgrima.
Como de costumbre, los nadadores estadounidenses reinaron en las albercas, con 25 cetros y tres récords mundiales, conseguidos por Steve Lundquist (100 metros pecho), Rick Carey (100 espalda) y el relevo combinado.
El brasileño Ricardo Prado salvó la honra latinoamericana con par de títulos, en 200 y 400 metros combinados, en tanto el clavadista Greg Louganis repitió sus títulos en trampolín y plataforma, como estandarte del predominio norteño en esta disciplina.
Los equipos estadounidenses brillaron en los deportes colectivos, con triunfos en el polo acuático masculino y el baloncesto en ambos sexos, con énfasis en el masculino y la presencia del mítico Michael Jordan, con apenas 20 años y antes de debutar con los Toros de Chicago.
Canadá firmó las dos competencias de softbol y hockey (por primera vez en detrimento de Argentina), Brasil destronó a Cuba en el voleibol masculino, pero se impuso en el femenino y en el béisbol, en ambas por cuarta vez consecutiva.
Por último, Uruguay fue el campeón en fútbol, Estados Unidos mayoreó en arquería, equitación, nado sincronizado, tenis y tenis de mesa, tiro deportivo y remo, y Brasil encabezó el medallero en velas.

viernes, 10 de julio de 2015

Cuentas panamericanas

Por Lemay Padrón Oliveros 

Apenas horas nos separan del inicio del conteo de medallas de los Juegos Panamericanos de Toronto-2015, y muchos sacan sus cuentas para ver dónde terminan sus respectivas delegaciones.
En el caso de Cuba, de entrada todo parece indicar que la cosecha será menor ligeramente a la obtenida en Guadalajara-2011, pero de todas maneras se mantiene la meta de finalizar en segundo puesto.
Para lograr el histórico escaño el saldo debe ser el que se maneja de manera oficiosa, entre 50 y 55 preseas doradas, inferior a las 58 de cuatro años atrás.
Ahora bien, para llegar al monto no pueden fallar los deportes considerados fuertes de nuestro país, como el atletismo, el boxeo, la lucha y el judo, que en total deben combinarse para aportar casi 40 de los cetros totales.
En el caso del atletismo, siempre depende de las figuras que manden Estados Unidos y Jamaica, pero en las últimas décadas no ha sido nunca con sus principales competidores, y tampoco debe ocurrir este año por la cercanía con el Mundial de la disciplina.
Entre las tres modalidades de la lucha y las dos del judo deben combinarse para dar 10 oros en cada uno de esos deportes, y el boxeo está en condiciones de dar ocho oros, y quizás hasta nueve.
El resto de los títulos se repartirían en remo, canotaje, tiro, taekwondo, ciclismo y levantamiento de pesas, que siendo conservadores redondearían los 15 oros necesarios para cumplir lo planificado, aunque como siempre, seguro hay alguna otra sorpresa.
Los colectivos vuelven a ser los puntos flojos de la comitiva antillana, y su aporte no debe superar las dos coronas, con más posibilidades en béisbol (a pesar de todo), baloncesto para damas o voleibol de playa.
Me parece perfectamente posible alcanzar la meta, con todo y que Canadá intentará poner las cosas bien difíciles, que Brasil se prepara con todo para brillar dentro de un año en sus Juegos Olímpicos, y que México también hará fuerza en pos de ocupar el podio general.
Ojalá lo extradeportivo (acoso, deserciones o acomodos a conveniencia de los organizadores) no se robe el protagonismo como casi ocurre en Winnipeg-1999.

miércoles, 8 de julio de 2015

Cali-1971: Cuba a lo grande

Por Lemay Padrón Oliveros 

Hasta esta edición de los Juegos Panamericanos, Cuba había sido uno más en el concierto continental, pero a partir de Cali, la mayor de las Antillas quedó siempre en el segundo puesto, a excepción de La Habana-1991, cuando asaltó el primero. 
De apenas siete medallas de oro conquistadas en Winnipeg-1967 pasó en Cali a 31, de las 16 de plata a 49, y de las 24 de bronce a 25. El total de 47 subió a 105, y si en tierra canadiense fueron producto de cinco deportes, en esta ocasión surgieron de 10.
La hazaña más encumbrada la consiguió el saltador de triple Pedro Pérez Dueñas. Con solamente 19 años, y una constitución física más bien endeble e impropia para esa modalidad, no se pensó que podría superar al brasileño Nelson Prudencio, subcampeón olímpico en México-1968, donde durante minutos tuvo la marca mundial en su poder.
Sin embargo, el caribeño sorprendió a todos con un espectacular salto de 17 metros y 40 centímetros, que dejó con la boca abierta a todos.
El registro tenía un centímetro más que el vigente récord mundial del soviético Víctor Saneev, y rápidamente lo convirtió en una estrella mundial.
Desgraciadamente, nunca más pudo acercarse a esa cota, y al año siguiente la suerte no lo acompañó en la cita estival de Munich-1972, pues se lesionó en la clasificación y miró desde la tribuna como Saneev recuperaba el primado.
Mejor estuvo en Montreal-1976, con un cuarto lugar, pero Pérez Dueñas nunca volvió a rozar la perfección como aquella noche en Cali.
Uno de los puntales de la delegación cubana fue el gimnasta Jorge Rodríguez, quien aportó cuatro primeros puestos de los cinco obtenidos por su país. Rodríguez se coronó como máximo acumulador, en caballo con arzones, barra fija y por equipos.
Buena contribución hicieron las pesas, con siete máximos pergaminos, con destaque para Rolando Chang, quien dominó los tres movimientos tradicionales en la división de 56 kilogramos.
El atletismo tuvo otros destacados como el jamaiquino Donald Quarrie y el estadounidense Frank Shoeter.
Quarrie, oro olímpico en 200 y plata en 100 metros planos en Montreal-1976 y bronce en 100 en Moscú-1980, deslumbró en l00 y 200, está última prueba con excelente crono de 19.86 segundos, para igualar el récord planetario. Además, guió al cetro a la posta 4x100 de su país, su tercer oro en la cita de 1971.
Por su parte, Shoeter se impuso en los 10 mil y la maratón, prueba en la que ganó el oro estival en Munich.
Las cubanas Carmen Romero y Tomasa Núñez ganaron en disco y jabalina, respectivamente, los primeros cetros para su país en estas especialidades, en las cuales fueron con posterioridad grandes dominadoras.
En disco, desde Cali-1971 hasta Guadalajara-2011, Cuba perdió el oro solamente en 1999 y 2003, y en jabalina únicamente no fue cubana la ocupante del puesto central del podio en 1975 y 2003.
En definitiva, Estados Unidos triunfó en 25 de las 37 modalidades, y solamente Canadá (5), Jamaica (4) y Cuba (3) lograron arrebatarle títulos.
La plaza de toros de Cañaveralejo fue la sede del boxeo, donde el venezolano Francisco "Morochito" Rodríguez (51 kilogramos) reafirmó el oro panamericano de Sao Paulo-1963 y el olímpico de México-1968.
No obstante, los grandes dominadores fueron los cubanos, que festejaron en sus cuatro finales, con los triunfos de Enrique Regüeiferos (63), Rolando Garbey (71), Emilio Correa (67) y Rafael Carbonell (48).
Con bronce finalizó quien luego fuera el mejor boxeador amateur de todos los tiempos, Teófilo Stevenson, superado en semifinales por el estadounidense Duane Bobick, de quien luego se tomaría justa venganza en Munich, en la primera de sus tres coronaciones olímpicas.
Colombia tuvo su gran ídolo en el antioqueño Martín Emilio Rodríguez, conocido como Cochise, quien cubrió de gloria al ciclismo latinoamericano al convertirse en recordista mundial de la hora y campeón mundial de persecución individual.
En el velódromo de la Unidad Deportiva Alfredo Galindo tuvo prácticamente su despedida del amateurismo, porque poco después lo declararon profesional y le impidieron competir en Munich-1972.
No obstante, en Cali dejó profunda huella al imponerse en persecución individual y por equipos.
Los escenarios acuáticos continentales vivieron en Cali la despedida de uno de sus símbolos, el remero argentino Alberto Demiddi, quien subió dos veces a lo alto del podio.
A sus 27 años, Demiddi ya era campeón del mundo, vencedor en las regatas de Henley, cuatro veces campeón sudamericano, ganador en Winnipeg-1967 y el bronce olímpico de México-1968.
En el single scull apabulló completamente al estadounidense Bill Tytus, quien llegó 22 segundos detrás suyo, en un exhibición de técnica y fuerza.
También lideró el cuádruple par de Argentina, y al año siguiente finalizó segundo en la prueba individual en Munich y se retiró.
La natación volvió a mostrar amplio dominio de Estados Unidos, quebrado por el ecuatoriano Jorge Delgado, quien sorprendió al imponerse en 200 mariposa. Cuatro años después ganó los 200 libre, las únicas preseas que posee Ecuador en la natación panamericana.
Guatemala festejó en Cali su primer oro panamericano, gracias al tirador Víctor Castellanos, ganador en la pistola de tiro rápido. Tendrían que esperar hasta Mar del Plata-1995 para volver a saborear el metal áureo en este deporte.
En los deportes colectivos, Cuba comenzó su serie de triunfos en el voleibol de ambos sexos y recuperó el cetro de béisbol, Brasil hizo doblete en básquetbol y Argentina ganó el fútbol y repitió en hockey sobre césped masculino.
El aniversario 20 de los Juegos se celebró con récord de asistencia, con dos mil 996 atletas de 31 países, y la sola ausencia de Honduras, en una justa que no contó con el tenis pero vio el debut del judo.
Al final los organizadores se llevaron casi todos los méritos, porque la justa organizada entre el 31 de julio y el 13 de agosto de 1971 cumplió con todas las expectativas tanto por los preparativos como las instalaciones, el esfuerzo de los atletas y la calidez humana de los caleños.

viernes, 12 de junio de 2015

Roniel Iglesias: No hay campeón sin derrota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Superado en más de una ocasión en tiempos recientes, algo no acostumbrado a lo largo de su carrera, el boxeador cubano Roniel Iglesias considera que son gajes del oficio, momentos que viven los deportistas.
En exclusiva para este espacio, el campeón olímpico de Londres-2012 se refiere a la inminente final de la V Serie Mundial y los eventos venideros.
Kazajstán nos espera en la final de la Serie Mundial, ¿cómo te ves tú y al resto del equipo?
“Pienso que todos los integrantes de los Domadores hemos mejorado con el paso del tiempo y estamos mentalizados en la final. A pesar de la poca edad de algunos muchachos, tienen calidad y creo que nohabrá problemas para ser el único equipo capaz de ganar consecutivamente en la Serie Mundial. En lo personal, a veces los rivales no exigen tanto, pero siempre trato de dar lo mejor de mí, ganar todos los asaltos si es posible.
¿Tienes también en mente el oro de Toronto?
“Estoy enfrascado en mis entrenamientos para mejorar cada día más. Me siento listo para enfrentar a los contrarios más exigentes. Busco también variabilidad sobre el ring, con entradas y salidas. En Toronto encontraré contrarios de mayor nivel, pero me siento confiado en poder ganar.”
¿Qué le falta hoy a Roniel Iglesias para acercarse al nivel mostrado en Londres?
“Los Juegos Olímpicos son diferentes, aquí son cinco asaltos, y una pelea a la semana. Es otro esfuerzo y creo que para Río tendré más experiencia y podré repetir el éxito de Londres. Me siento bien, pero necesito pulir algunos detalles, ahora mismo no estoy como para pelear en unos Juegos Olímpicos, pero me siento bien.”
¿Qué le dices a quienes se preocupan por tus derrotas este año?
“Todos los años no tienen por qué ser buenos para todos los atletas. No hay campeón sin derrota, y eso se ha visto en todos los escenarios, no solo en el boxeo, sino en todos los deportes. La carrera del deportista es bastante larga y el objetivo es llegar al final con la mano en alto.”