Mostrando entradas con la etiqueta Champions. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Champions. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de agosto de 2015

Barcelona se queda sin sextete

Por Lemay Padrón Oliveros 

Era el sueño de los barcelonistas, inconcebible para la mayoría de los clubes del mundo, pero auténtico para ellos luego de haberlo logrado a las órdenes de Josep Guardiola en 2009.
Pero ahí mismo está el primer problema, que no se trata del mismo equipo, aunque se parezca mucho. En primer lugar está la sed de triunfo, pues aquella nómina, a la vez que tenía elementos que ya habían ganado la Champions un par de años atrás, tenía el hambre de conquistar mucho más. Quienes se encuentran ahora, en su gran mayoría, lo han ganado todo.

Lo otro, y más importante, es que aquel plantel ya llevaba dos temporadas a las órdenes de Guardiola, mientras que este apenas cuenta con una junto a Luis Enrique, una que en su primera mitad fue bastante caótica en los vestuarios, a diferencia de la Era Guardiola.

La gran cantidad de cambios realizados por Luis Enrique para el partido de ida les salieron demasiado caros, y no estuvo nunca ni cerca de poder remontar aquel 0-4 que pesaba toneladas.

Le queda como consuelo el hecho de haber encajado solamente un gol en contra, pero fueron unos cuantos los errores en la zaga, que le darán dolores de cabeza en estos inicios de Liga, más aún porque seguramente no podrán contar durante al menos un partido con Gerard Piqué, luego de hacerse expulsar por protestar airadamente al árbitro de línea.

Dicho esto, es hora de reconocer que la Supercopa de España 2015 tuvo un solo protagonista, y ese fue el Athletic de Bilbao. El técnico Ernesto Valverde elaboró el plan adecuado, y fue ejecutado a la perfección por sus Leones, tanto en la ida como en la vuelta, al ataque y a la defensa. Aunque Aritz Aduriz fue el goleador indiscutible, el título fue una obra de arte colectiva, en la cual todos los elementos siguieron al pie de la letra el plan trazado en el pizarrón de Valverde.

Si soy honesto, no pensé que los bilbaínos, o cualquier otro equipo de España salvo el Madrid, pudieran arrebatarle un título al Barcelona en eliminatoria directa, pero los vascos se lo creyeron, y por eso festejan 31 años después de su última conquista.

Justo premio para el único equipo del mundo que juega solamente con elementos de origen vasco o canteranos, y a pesar de eso nunca ha caído a segunda división.

domingo, 17 de mayo de 2015

El Madrid y la cuña del mismo palo

Por Lemay Padrón Oliveros 

La historia volvió a repetirse. Como hace una década, cuando Fernando Morientes fue transferido al Mónaco en aquella primera fiebre de Florentino Pérez por los Galácticos, un producto del Real Madrid es el principal responsable de la eliminación del conjunto blanco en la Liga de Campeones del fútbol europeo.
Al igual que en aquella ocasión, el hijo de la casa merengue marcó tanto en la ida como en la vuelta, y el valor de esos tantos dejaron en la cuneta al que había sido su plantel menos de 12 meses atrás.
Ahora fue el joven Álvaro Morata, quien casi no tenía opciones de juego en el Madrid, y encontró en la Juventus de Turín la oportunidad soñada para ganar en regularidad, al ganarse el puesto por encima de otros aparentemente con más posibilidades como su propio compatriota Fernando Llorente, exinternacional con España.
No es la primera vez que le pasa al Madrid, y tampoco será la última. Con otros como el camerunés Samuel Eto’o o el hoy técnico azulgrana Luis Enrique también les pasó, pero dolió menos porque los goles de esos hijos preteridos fueron en competiciones domésticas y no en la Champions, el gran orgullo del Madrid. Por cierto, Eto’o sí le hizo la gracia al Barcelona cuando fue traspasado al Inter de Milán.
Es la llamada “Ley del ex”, que en un tiempo fue tratada de borrar con una cláusula que evitaba al equipo donde milita el futbolista alinearlo contra su exconjunto, pero quedó finalmente desechada porque cuando se adquiere a un jugador es para utilizarlo en todas las competencias, y ninguna es más prestigiosa que la Liga de Campeones.
Con sus goles, Morata frustró la final contra el Barcelona, aunque nada más concluido el choque prometió a sus excompañeros repetir el rendimiento contra el plantel catalán en la final.
Estuvimos a poco menos de 45 minutos de ver una final de Champions con Superclásico, pero tal como están de parejos los dos equipos españoles, eso puede darse en cualquier momento, porque hasta hace cinco años, cuando no era uno, era el otro el que estaba en baja.

miércoles, 18 de febrero de 2015

El Real busca bálsamo en la Champions

Por Lemay Padrón Oliveros 

Actuaciones más que irregulares en la Liga Española han llenado de preocupación a los seguidores del Real Madrid, que tiene a su eterno rival Barcelona respirándole en la nuca, a un punto de distancia, y lo que es peor, a miles de kilómetros en cuanto a momento futbolístico, pues los catalanes salieron de la crisis desatada hace poco más de un mes completamente cambiados, y prácticamente cada partido lo finalizan por goleada.
Todo lo contrario está sucediendo en el entorno merengue, que se apagó totalmente tras el parón invernal, luego de eslabonar una impresionante racha de victorias consecutivas, pero amén de los triunfos cosechados desde entonces, su fútbol está dejando bastante que desear.
Su máxima estrella, el delantero Cristiano Ronaldo, casi no encuentra puerta desde que el 2015 vio la luz, y la bella Irina Shayk le abandonó. Sentimentalmente afectado, el goleador luso apenas ha podido celebrar desde entonces, aunque poco a poco va recuperando su forma y deberá hacerlo pronto si no quiere que su Némesis, el argentino Lionel Messi, le aventaje en el listado de goleadores luego de haber gozado de una ventaja que parecía inalcanzable.
La oportunidad para él y el resto del equipo, afectado también por un gran número de lesiones, es el regreso de la Liga de Campeones, el torneo hecho a su medida y del que son los actuales monarcas. Esta semana comienza su serie de octavos de final contra el Schalke 04 alemán, escenario ideal para comenzar a revertir el rumbo, como sucedió en la primera mitad, luego de un arranque de temporada bastante flojo.
El técnico Carlo Ancelotti deberá mover sus piezas muy acertadamente para recuperar la dinámica colectiva mostrada entre septiembre y diciembre y recuperar su cartel de principal candidato al trono. Cuando se sortearon los octavos todos dijeron: ¡Un paseo!, pero la realidad del Madrid hace pensar en un tope bien equilibrado. La visita a Gelsenkirchen será vital para calibrar el momento de los blancos, sobre todo desde el punto de vista anímico.
Con bajas y todo, el Real sigue siendo favorito, pero los rivales en la Champions no le van a perdonar si no recupera su mejor nivel. ¿Será este el bálsamo que necesitan?

martes, 16 de diciembre de 2014

Madrid y el título restante

Por Lemay Padrón Oliveros


Apenas un título de prestigio le falta al Real Madrid en sus nutridas vitrinas, el del Mundial de clubes. Esa deuda la intentarán saldar esta semana en Marruecos, en su segundo intento por sumarlo a sus vitrinas.

El conjunto blanco estuvo entre los fundadores de estas lides, pero en aquella primera edición, con sede en Brasil, fue superado por diferencia de goles por el anfitrión Corinthians en la fase de grupos y se quedó con las ganas de jugar la final. El Mundialito no volvió a jugarse sino hasta cuatro años más tarde, y pese a volver a coronarse como Rey de Europa, el once galáctico no volvió a participar.
Desde 2005 se realiza todos los años, como debió ser desde un principio, y tras conquistar la Décima, el plantel madrileño tiene una nueva oportunidad para completar su palmarés.
A diferencia de aquella primera versión, ahora los monarcas de Europa y Suramérica tienen un puesto seguro en semifinales y solamente deben disputar dos desafíos, por lo que los merengues debutarían este martes en semifinales contra el Cruz Azul mexicano, y de vencer reaparecerían el sábado contra el ganador de la otra semi, prevista un día después entre el San Lorenzo argentino y el Auckland City neozelandés.
Por nómina debe ganar por goleada, pero así mismo se pensaba la otra vez y no sucedió. No obstante, desde que se aplica este sistema, el monarca de la Champions ha ganado seis de las nueve coronas.
Los blancos llegan con notables bajas en el centro del campo, pero así mismo han extendido a 20 los juegos consecutivos con triunfos y marchan cómodos en todas las competiciones, por eso no hay justificación para pedirles otra cosa. Seguramente la final será más exigente, en teoría contra el campeón de la Libertadores, el San Lorenzo, pero también está a años luz del Madrid en cuanto a calidad.
Repito, esa es la fría previa, pero sobre la cancha cada partido hay que salir a ganarlo y para conseguirlo el peor enemigo es el exceso de confianza, una de las causantes del anterior fracaso merengue en estas justas. La vitrina espera, el orgullo debe hacerlo también para dar paso a la humildad sobre la cancha.

martes, 2 de septiembre de 2014

Florentino Pérez, rey del desarme

Por Lemay Padrón Oliveros

Lo que ha hecho el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, me hizo remontarme a los tiempos en que tomaba clases de Preparación Militar Integral, específicamente las de arme y desarme del fusil AKM, asunto, por cierto, en el cual no era nada diestro.
Pues el señor Pérez sería capaz de romper el récord de desarme, pero no del AKM, sino de un equipo competitivo, con lo realizado en este verano, luego de ganar la Décima Liga de Campeones, la Copa del Rey y la Supercopa de Europa.
Se sobreentiende que cuando tienes un equipo ganador, solamente se le hacen retoques para mejorarlo, pero Pérez, quien tiene al fútbol en un escalón mucho más abajo que la caja registradora, tiene un diplomado especial en vender camisetas, su verdadero hobbie.
Nadie puede negar que la fortaleza económica es muy importante en el mundillo del fútbol, pero el prestigio necesario para sacar dividendos en la mercadotecnia se logra sobre el terreno, y eso al parecer no acaba de entenderlo Florentino, quien parece empeñado en que el resto del mundo se empareje con el palmarés del Madrid para cambiar de opinión.
Ya una vez lo echaron de la directiva merengue, pese a ser el principal accionista, precisamente por desarmar al plantel que venía de conquistar tres Champions casi seguidas. En aquel momento todo comenzó con la venta del recuperador francés Claude Makelélé, a quien no quería elevarle el salario por no considerarlo un Galáctico.
Cualquier coincidencia con lo sucedido ahora con los poco “mediáticos” Ángel Di María y Xabi Alonso, no es pura coincidencia. Ganar la Décima parece ser su patente de corso para acabar con lo hecho anteriormente. Di María fue el gran protagonista en la conquista de esa Champions, y Xabi, el corazón del equipo merengue en la medular, el gran ausente. Para colmo de males, los traspasó a equipos poderosos, que lo pueden desplazar en la Liga de Campeones este año o en próximas temporadas.
A mí me parece que los organismos de la ONU para el fomento del Desarme se están perdiendo a tremendo candidato.

domingo, 24 de agosto de 2014

El Atlético es el Cholo

Por Lemay Padrón Oliveros

Varias fueron las figuras protagonistas de la histórica pasada campaña que el Atlético de Madrid vio marcharse este verano, y hubo quien pensó que tales bajas impactarían grandemente en los resultados del equipo colchonero.
 Sin embargo, ficharon con muchísimo acierto y han logrado cubrir más que decentemente los huecos dejados por los ausentes. La pareja de centrales no se movió, y otros jugadores claves como el lateral Juanfrán, el volante Koke y el delantero Raúl García siguieron en la nómina.
 No obstante, para mí lo más importante, lo verdaderamente crucial para seguir robándole títulos al Real Madrid y al Barcelona es mantener al técnico Diego Simeone.
 El Cholo es el alma del plantel, y aunque fue tentado para encargarse de la selección nacional de Argentina, postergó ese sueño, que se hará realidad inevitablemente en el futuro, para alegría de toda la afición rojiblanca. Conocedor al dedillo de sus futbolistas, el Cholo no está para obras de arte, va a lo que va, y con sus armas le planta cara a cualquiera.
 Los aficionados madridistas pueden consolarse diciendo que en la Supercopa no les marcaron un penal en el choque de ida, o que debieron expulsar a Raúl García en la vuelta por las constantes faltas sobre Xavi Alonso, pero lo cierto es que los merengues no funcionaron, o sus vecinos no los dejaron funcionar.
 Con la al parecer inminente salida de Ángel Di María (de quien Ancelotti dijo que rechazó renovar y pidió irse), los actuales campeones de Europa pierden una cabeza lúcida en la creación de juego, algo que extrañaron en demasía en estos dos encuentros. Si a eso se suma que Cristiano Ronaldo sigue con problemas físicos y pide a gritos un descanso como Dios manda, el Real pasará muchos apuros en el inicio de la campaña.
 Pero volviendo al Aleti, es evidente la mano del Cholo hasta en los recién llegados, porque Mandzukic fue un defensa más cuando hizo falta, nada que ver con su habitual papel en equipos anteriores.
 Invicto desembarca el plantel rojiblanco en la nueva temporada, y seguramente serán bastantes los dolores de cabeza que dará a las dos potencias del fútbol español, y también a varios grandes de Europa cuando arranque la Champions.

jueves, 26 de junio de 2014

La garra charrúa no es mito

Por Lemay Padrón Oliveros

En este mundo convulso donde alguien patenta el agua tibia y se hace una celebridad que aprovecha durante toda la vida, llama la atención que algo tan hermoso e importante para todo un país como la garra charrúa sea más que un mito.
 El fútbol uruguayo está lleno de ejemplos, de sufrimiento en el terreno, y de recompensas al esfuerzo de todos, porque no son muchos los planteles que pueden blasonar hoy en día de un verdadero juego colectivo, en el cual no se supedita todo al talento de una o dos figuras.
 Uruguay las tiene, por supuesto, pero todos tiran del carro con el mismo ímpetu, y aunque jugadores tan importantes como Edinson Cavani no hayan todavía marcado en una jugada continuada, los charrúas lograron su pase a octavos de final.
 En el grupo de los campeones mundiales fueron los únicos con esa condición que lograron sobrevivir, yendo de menos a más, porque ganaron muy bien sus encuentros ante Inglaterra e Italia tras caer en el debut ante Costa Rica.
 El duelo con los italianos fue muy exigente físicamente para los suramericanos, y se vio en par de jugadas en las cuales se fueron al ataque con ventaja, pero con muy poca velocidad, y llegaba la marca de los europeos.
 Sin embargo, sacaron la casta gracias nada menos que a su gran capitán, autor de goles memorables esta temporada, válidos para el título liguero del Atlético de Madrid, su llegada a la final de la Liga de Campeones, y casi para su coronación en la Champions. Cuando el árbitro del encuentro dio cinco minutos de alargue me dije: no puede pasarle dos veces a Godín que su gol sirva de nada, y por suerte no fue así.
 Más corazón que fútbol, así fue Uruguay en este encuentro, con un Luis Suárez completamente exhausto luego del enorme esfuerzo realizado en el partido anterior y este, recién salido de una operación y muy falto de ritmo, pero en el deporte la cabeza muchas veces es más importante que las piernas.
 Con Italia ya son tres los representantes de las mejores Ligas del mundo que están fuera, junto a España e Inglaterra; quedan las menos glamorosas de Francia y Alemania, por cierto, bien sólidas hasta el momento.
 La garra charrúa demuestra que no es un mito y sobrevive contra todo; lástima que ahora tenga que cruzarse con Colombia y mi corazón se divida entre el jogo bonito de los cafeteros y el pundonor de los celestes.

martes, 3 de junio de 2014

Brasil-2014: España, bien complicado para defender el trono

Por Lemay Padrón Oliveros

Tener un grupo eliminatorio difícil es un arma de doble filo, porque cualquier equipo puede quedar fuera antes de lo previsto, pero a la vez da un nivel de tensión desde el primer día que en no pocas ocasiones ha sido positivo para los involucrados, a través de la historia.
Pudiera pensarse que a España, como campeón defensor, se le pudo haber colocado en una llave más accesible, pero lo cierto es que el sorteo les deparó enfrentar a selecciones bien complejas como Holanda, que le disputó la final en Suráfrica-2010, Chile, una de las sensaciones de la eliminatoria suramericana, y Australia, la gran incógnita.
Existe una especia de maldición de que quien gana la Champions rara vez se corona luego en el Mundial de ese año, y eso solamente se ha roto tres veces, en 1974, 1998 y 2002, pero precisamente en esas dos últimas el Real Madrid rompió el maleficio, algo que seguramente volverá a ocurrir ahora porque será muy difícil que el 13 de julio no levante la Copa España, Brasil, Argentina, Francia o Alemania, los grandes candidatos, o incluso Portugal, que con Cristiano Ronaldo en el campo duplica sus oportunidades.
 De cualquier manera, no creo que España regrese antes de octavos de final (ha llegado al menos a semifinales en los últimos cinco torneos: dos Eurocopas, un Mundial y dos Confederaciones. Ninguna selección europea lo había logrado), y entonces la lucha sería por el otro boleto.
 Holanda ha tenido sensibles pérdidas y posee un equipo muy joven, pero con gran calidad individual, y esto siempre puede fungir como tabla salvadora, por lo que lo damos como segundo clasificado, sin demasiado favoritismo.
Crucial será el encuentro del 13 de junio entre Chile y Australia, pues un empate les haría muy poco favor a ambos, y un fracaso sabría a eliminación para el derrotado. Para los suramericanos, lo ideal sería vencer en ese encuentro inicial para no salir presionados contra España en el segundo choque, pero los oceánicos ya mostraron las garras en Alemania-2006, cuando un penal más que dudoso les sacó del Mundial ante Italia, a la postre campeón.
 En Suráfrica los Aussies no tuvieron mucha suerte porque compartieron grupo con la poderosa Alemania, Ghana y Serbia y no pudieron avanzar por la goleada 0-4 encajada ante los germanos, porque igualaron con los africanos y derrotaron a los serbios, así que se marcharon con la frente en alto. ¡Mucho cuidado con ellos!
 Por historia y presente deben ser españoles y holandeses los sobrevivientes de este Grupo de la Muerte, uno de los tres de este Mundial junto al D y el G.

lunes, 26 de mayo de 2014

Décima, con D de Drama

Por Lemay Padrón Oliveros

Dramática, no menos podía ser la décima coronación del Real Madrid en la Liga de Campeones de Europa, 12 años después de su último estrellato en el fútbol del Viejo Continente.
Una vez más el Atlético de Madrid estuvo a segundos de levantar la Orejona, pero esta vez fue el tanto de Sergio Ramos en el descuento el que lo impidió. En ese momento los seguidores merengues deben haber estado ya sin uñas, de tantas veces que intentaron anotar y no pudieron.
De ahí en adelante las piernas no le dieron para más a un equipo que no hizo demasiado por la victoria, pero se hubiera consagrado gracias a un despiste monumental del portero Iker Casillas, aburrido con tan poco trabajo hecho. Nada, que los santos también se equivocan.
No es que el plantel merengue haya brillado ni mucho menos, su juego estuvo muy trabado por un mediocampo tan luchador como el del Aleti, ya agotado luego de las mil batallas libradas durante toda la temporada, en la cual prácticamente no tuvieron reemplazo.
El presidente del plantel colchonero había dicho poco antes del encuentro: Quiero que el Madrid se ponga en ventaja, para luego nosotros meterle tres. Vaya si fue profético, pero en sentido inverso, el señor Enrique Cerezo. Hasta le sobró uno, el que amplió a 17 el récord goleador de Cristiano Ronaldo en la Champions, bien difícil de romper con un formato a 11 partidos.
Los dos equipos apelaron a sus cábalas, siguiendo al pie de la letra lo hecho en coronaciones anteriores, pero le salió mejor al Real.
El Cholo Simeone incluso volvió a alinear a Diego Costa a pesar de no encontrarse totalmente recuperado (imposible en tan poco tiempo), para ver si su salida temprana volvía a servir de talismán, como ocurrió contra el Barcelona en Liga y Champions. Y casi lo consigue de nuevo.
Carlo Ancelotti también hizo su apuesta con Sami Khedira, y también me parece que tuvo sus razones. Yo no veía a Illarramendi listo para un encuentro de este tipo y al igual que el técnico italiano me la hubiera jugado con el volante alemán, aunque su rendimiento estuvo por debajo de lo aceptable.
Gareth Bale, o Bolt, como prefiere llamarle el madridismo, se redimió en tiempo extra luego de haber fallado las dos más claras en los 90 reglamentarios, y se marcha satisfecho de la campaña, sin Mundial, pero siendo protagonista en los dos títulos de su club.
12 años y muchos millones de euros después, al fin las vitrinas del Real Madrid engrosan el salón que más les gusta. ¿Tendrán que esperar 12 más para sumar otra Orejona?

viernes, 2 de mayo de 2014

Apoteosis madrileña

Por Lemay Padrón Oliveros

A este Cholo Simeone hay que hacerle un monumento. Con una plantilla supercorta ha logrado no solo desbancar a los poderosos Real Madrid y Barcelona en la Liga española, sino también colocarse en la final de la Liga de Campeones de Europa, y nada menos que como el único invicto de la competición.
Con muchos deseos, garra y aquello impublicable que pudiéramos reseñar casi eufemísticamente como agallas, el plantel rojiblanco no mira desde abajo a ningún rival, sin importar su renombre, y se ha convertido en el oponente más incómodo que cualquiera puede desear.
Tachados de pragmáticos a ultranza, lo cual no sé yo bien si es una ofensa o un elogio para un club de sus carencias, los madrileños se volvieron fieras cuando el Chelsea marcó primero en Stamford Bridge, nada menos que gracias a uno de sus hijos mimados, el niño Torres.
Un vendaval fue lo que le cayó al equipo de Mourinho, que de empezar con casi siete defensas luego quería poner siete atacantes: fracaso total desde el punto de vista táctico, porque desarticuló a una plantilla mucho más profunda, que llegaba también más fresca y no tiene necesidad de jugar a la defensiva, menos ante un contrario que no se destaca precisamente por su control del balón.
Pero el gran mérito lo tiene el Atlético, que de la mano de Simeone vive los mejores momentos de su historia, con títulos ya de Liga Europa, Supercopa de Europa, el de la Liga casi amarrado y el de la Champions por disputar ante su vecino Real Madrid, con quien protagonizará la primera final de la historia entre clubes de una misma ciudad.
En los últimos partidos directos, como será el caso de la final, los colchoneros les han ganado dos a los blancos- la final de la pasada Copa del Rey y el de primera vuelta de la Liga- con un empate –el de vuelta de la Liga-, mientras que los merengues los derrotaron en la competición de Su Majestad con par de triunfos, en una eliminatoria a 180 minutos.
Así de niveladas se ven las cosas, pero de cualquier manera en Lisboa se hablará español el 24 de mayo, unos a por la Décima, y otros por su primera, y de verdad, no sabría decir cuál de los dos tiene más ilusión.

jueves, 1 de mayo de 2014

Y el Real fue una Bestia Blanca

Por Lemay Padrón Oliveros

El Real Madrid le debía a sus seguidores una victoria contra un equipo grande, y en menos de un mes despachó sin contemplaciones a los dos mejores conjuntos de la última década.
Contra un irreconocible Bayern sacó la estirpe del mejor fútbol merengue, el que lo ha llevado a conquistar nueve veces el reinado de Europa, y lo colocó camino de la Décima, y en condición de favorito sin importar el rival.
Sí, porque tal como dije en la semifinal Industriales-Pinar del Río de la pasada Serie Nacional, creo que el ganador de esta serie se lleva la Orejona. Reitero, no es por demeritar a los otros dos posibles rivales, pero su fútbol está bien distante del mostrado esta campaña por el todavía campeón de la Champions, que fue maniatado totalmente por el plantel madrileño.
Si pocos esperaban el 1-0 del Bernabéu, muchos menos deben haber apostado por el incontestable 4-0 del Allianz Arena. De nuevo Pep Guardiola echó en falta a un volante de creación, pues las tentativas germanas seguían siendo las mismas, balón a los extremos, a ver qué sale. Si tienes la pelota tienes menos posibilidades de que el rival te ataque, pero hay que saber qué hacer con ella.
Sin embargo, Franck Ribéry y Arjen Robben fueron devorados literalmente por un cada día más crecido Dani Carvajal y un Fabio Coentrao que vive quizás su mejor momento como madridista.
La falta de imaginación ofensiva de este Bayern fue un fardo demasiado pesado ante un Madrid que no perdona casi nunca, y en una sola campaña se ha quitado de encima la maldición de Alemania, luego de eliminar sucesivamente a tres equipos teutones, con goleadas incluidas a dos de ellos en suelo germano. La Bestia Negra del Bayern se ganó una Bestia Blanca, responsable de su derrota más vergonzosa en la historia continental.
Dos años llevaba Sergio Ramos mascullando su venganza, luego de haberse confundido de deporte y disparar un jonrón a las gradas que sacó a los merengues de la final, precisamente contra el Bayern, aunque en el Bernabéu. Dos tantos de cabeza en los cuales mucho tuvo que ver la marca arrastrada por Cristiano Ronaldo le dieron su redención, luego de haber sido abochornado por medio mundo en aquel momento, incluyendo algunos jugadores del Munich. Evidentemente, su involucramiento en el ataque merengue en el encuentro sabatino contra Osasuna era un ensayo para lo que ocurriría este martes.
Pero si alguien merece la mayor cantidad de elogios, aunque no esté en cancha, es el técnico Carlo Ancelotti, que mantuvo su invencibilidad ante equipos alemanes con un planteamiento táctico impecable. Los blancos metieron tanto miedo a sus rivales que incluso dominaron la posesión en los primeros compases, y tras el 2-0 bajaron la intensidad, convencidos de que sería imposible a los bávaros marcarles cuatro veces.
El único punto negro fue la amarilla infantil que se ganó Xavi Alonso, con el encuentro 2-0 y lejos del área de peligro; veremos si no lo extrañan demasiado el próximo 24 de mayo. Los Reales irán, al fin, por la Décima, que sería la primera para la gran mayoría de la plantilla.

viernes, 25 de abril de 2014

Sorpresa en Madrid

Por Lemay Padrón Oliveros 

El Real Madrid acaba de cerrar una semana mágica, en la cual levantó el primer trofeo de la era Ancelotti y derrotó al Bayern Munich en el duelo de ida correspondiente a las semifinales de la Liga de Campeones del fútbol europeo: dos triunfos que no estaban en los pronósticos.
Por la Copa del Rey, el favorito era el Barcelona, porque los merengues no habían sido capaces de derrotar a ningún quipo grande esta temporada, y además no podrían contar con su estrella: Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el encuentro celebrado en el estadio valenciano de Mestalla fue testigo del nacimiento de un nuevo ídolo merengue, ya apodado Gareth Bolt, por su vertiginosa velocidad de piernas. El gol que definió el torneo de Su Majestad quedará grabado para siempre en la videoteca de los mejores autopases de la historia del fútbol, allí al ladito de aquel de Fernando Redondo hace una década, para asistir a Raúl González y eliminar al Manchester United en la Liga de Campeones.
La segunda victoria no fue menos inesperada, porque enfrente tuvieron al que era, y sigue siendo, el máximo favorito para levantar la Orejona este año, el Bayern de Pep Guardiola. Los bávaros tuvieron un abrumador dominio de la pelota, y triplicaron tanto los tiros a puerta como los de esquina, pero los ibéricos mandaron en la que quizás sea la única estadística verdaderamente importante en el fútbol: el marcador.
Un electrizante contragolpe guiado por los portugueses Cristiano y Fabio Coentrao fue rematado como mandan los cánones por el francés Karim Benzema, y así subió el único tanto del encuentro. Corría apenas el minuto 19, y muchos esperábamos el aluvión de los germanos, pero este se diluyó en movimientos y pases demasiado previsibles, que se estrellaron una y otra vez ante el muro blanco.
Toni Kroos no es Thiago Alcántara, y los equipos entrenados por Guardiola necesitan de un mediocampista fino, como fue él mismo, para ser letales. Este Bayern no tiene a un Xavi Hernández ni a un Iniesta, y si para colmo, se deja en el banco a alguien tan peligroso e incisivo como Thomas Muller, se reduce considerablemente el poder de fuego de los tanques teutones.
Al final pesó más la historia ganadora de Ancelotti contra el Munich que el pasado tenebroso del Madrid ante este club y la imbatibilidad de Guardiola en el Santiago Bernabeu. Por cierto, segunda derrota consecutiva de Pep contra el Real, porque su despedida en el Barca fue aquel 1-3 que encarriló el título liguero de Mourinho.
Los merengues saben que no pueden cantar victoria todavía, porque el choque de vuelta será durísimo, pero haber dejado en cero a sus rivales es un gran mérito, sobre todo porque en esta Champions ellos solamente dejaron de marcar en la vuelta ante el Borussia Dortmund, cuando llevaban una ventaja decisiva del duelo de ida. El próximo martes veremos si los alemanes retoman su disfraz de Bestia Negra, o los españoles dan un paso decisivo hacia la anhelada Décima.

miércoles, 15 de enero de 2014

Ronaldo, ¡Al fin!

Por Lemay Padrón Oliveros

Las lágrimas en los ojos del portugués lo decían todo; si el Balón de Oro no iba a manos de Cristiano Ronaldo habría tragedia en la península ibérica.
Ningún otro jugador se desveló tantas veces por culpa del galardón, que ya no se sabe si premia al mejor futbolista del mundo, al mejor de una campaña o al de más títulos.
Así, sin reglas definidas, cada año es una ruleta rusa la elección del ganador, porque todo depende de con qué vara medirán los encartados, con el añadido de que esta vez se prorrogó la votación, y esto dio más chances a Ronaldo y a Ribery, que jugaron las repescas mundialistas hasta el final.
Méritos suficientes reunían los tres, cada uno a su manera, por eso era prácticamente imposible poner de acuerdo a todo el mundo.
Ya lo había dicho un tipo llamado César Luis Menotti: esta vez habría polémica, ganase quien ganase.
Para los seguidores del Real Madrid no podía ser de otra manera, porque un fracaso más en la carrera de su delantero estrella podría tener consecuencias catastróficas para su rendimiento, y ya se sabe cuánto pesa la camiseta número 7 en este conjunto merengue.
El Balón de 2008 sin dudas fue muy importante en su momento para Ronaldo, pero este de 2013 emotivamente le derrota por goleada, porque destronar a Messi en la actualidad es prácticamente imposible, si de talento puro va el premio.
El sedante que inevitablemente será el galardón para el luso podría ser aprovechado con creces por el plantel madrileño, que necesita de su mentalidad para remontar en la Liga y llegar hasta el título en la Copa del Rey y la Champions, su gran anhelo.
¿Merecido para Ronaldo? Creo que sí. ¿Injusto para con Ribery y Messi? También, pero solo puede haber un ganador. Para el francés me parece que este era el ahora o nunca, pero el argentino podrá en unos meses volver a competir como siempre, si al fin logra mantenerse sin lesiones por un periodo prolongado.
Este duelo no ha terminado, al contrario, ahora es que se pone más bueno, a ver si alguien fuera de estos dos rompe la hegemonía bilateral vigente desde 2008.

lunes, 25 de marzo de 2013

Grandes remontadas en champions

Por Lemay Padrón Oliveros

Madrid y Barca han protagonizado varias.
La remontada del Barcelona español ante el Milán AC la pasada semana trajo al recuerdo otros grandes virajes ocurridos en la máxima competición de clubes de Europa, una tradición que arrancó casi desde la misma instauración del formato de ida y vuelta.
   Apenas en su segunda edición (1956-1957) ya se dio la primera, cuando el Manchestr City inglés encajó en 3-5 en su visita al Athletic de Bilbao español, pero luego venció 3-0 para avanzar a semifinales, donde lo eliminó el Real Madrid.
   Precisamente otro conjunto inglés, el Derby County, fue la víctima de la primera gran remontada europea del Real Madrid.
   El equipo blanco, dirigido entonces por Miljan Miljanic, dio una respuesta colosal al 4-1 que recibió en el partido de ida de octavos de final de la Copa de Europa de 1975-76, porque en la vuelta se sacudió con un 5-1 cruel.
   Después de eso se anotó la eliminación del Celtic de Glasgow 3-0 en la Copa de Europa de la temporada 1979-80, después de caer 0-2 en Escocia, y otra ante el Estrella Roja de Belgrado en cuartos de la 1986-1987, cuando ganaron 2-0 luego de perder 2-4 en la ida.
   La última gran remontada del once merengue fue ante el Bayern Munich alemán en 2002, cuando perdió 1-2 en la ida y ganó 2-0 en la vuelta, para abrir el camino a la novena Copa de Europa del club, la última archivada en sus vitrinas.
   Por el contrario, los madridistas sufrieron sobremanera ante el Mónaco francés en los cuartos de final de la Champions 2003-04, luego de ganar 4-2 en la ida.
   En ese encuentro, un tanto en las postrimerías del exmerengue Fernando Morientes (a préstamo en el once monegasco) puso la paridad para en caso de que se echara mano a los goles marcados como visitantes.
   Y así mismo fue, porque en Francia los anfitriones vencieron 3-1, pese a arrancar debajo, con otro tanto de Morientes y un doblete del galo Ludovic Giuly.
   Los merengues también sufrieron decepciones ante equipos modestos con el Grasshopper suizo en octavos de la 1978-1979 (1-3, 2-0), y el Hamburgo germano en semifinales de la 1979-1980 (0-2, 5-1).
   En tanto, una de las noches más memorables del barcelonismo fue la del 29 de septiembre de 1993. La Liga de Campeones comenzaba y el Dream Team de Johan Cruyff había caído ante el Dinamo de Kiev 1-3 en el Estadio de la República. 
   El Camp Nou vivió otra remontada con un 4-1 en estos dieciseisavos de final, gracias a un doblete de Jose Mari Bakero, y tantos del danés Michael Laudrup y el holandés Ronald Koeman.
   Además, los culés recuerdan la de semifinales en 1985-1986 ante el Gotemburgo sueco (0-3, 3-0) ganada en penales, como mismo le ganó el Leeds United en esa misma instancia de la campaña anterior al Stuttgart tras caer 0-3 en suelo bávaro.
   Otros 0-3 fueron revertidos por el Galatasaray turco frente al Neuchâtel Xamax suizo en octavos de la 1988-1989 (con un contundente 5-0), y en esa misma fase Copenhague contra el Linfield inglés (4-0) en la 1993-1994.
   Más reciente para los catalanes fue la de los octavos de final de la Champions 1999-2000 ante Chelsea, que había ganado 3-1 en su estadio, con goles del italiano Gianfranco Zola y doblete del finlandés Tore André Flo en cuatro minutos.
   La segunda manga el 18 de abril volvió a tener a Flo como protagonista al anotar el 2-1, pero Dani García Lara consiguió el 3-1 y llevó el duelo al tiempo extra para que el brasileño Rivaldo, de penalti, y el holandés Patrick Kluivert rubricasen la goleada 5-1.
   Un club modesto como el Deportivo La Coruña tuvo su gran remontada también, y esta ocurrió en los cuartos de final de la Liga de Campeones 2003-04, también contra el Milán, que había ganado 4-1 en su campo, donde comenzaron debajo por diana del uruguayo Walter Pandiani.
   Sin embargo, en Riazor los gallegos ya habían volcado la eliminatoria al descanso gracias a los goles de Pandiani, Juan Carlos Valerón y Albert Luque para hacer el 3-0, y el suplente Fran González añadió un tanto más para un resultado histórico a los 76 minutos.
   Igualmente revirtieron un 1-4 el Partizan Belgrado ante el Sparta de Praga en cuartos de la 1965-1966 (1-4, 5-0), y el Panathinaikos griego en semis de la 1970-1971 contra el Estrella Roja de Belgrado (1-4, 3-0).
   Asimismo, el AS Saint-Étienne francés eliminó espectacularmente al Hajduk Split croata en octavos de la 1974-1975 (1-4, 5-1).
   El pizarrón más proclive a las épicas es el 0-2, que quedó en saco roto tan temprano como en la temporada 1958-1959, cuando el Stade de Reims francés golpeó al Standard de Lieja belga en cuartos (3-0), y lo eliminó.
   En la misma cuarda estuvo el modesto Dukla Praha checo contra el polaco Górnik Zabrze en octavos de la 1963-1964 (0-2, 4-1), al Dinamo de Kiev soviético en cuartos en la 1975-1976 (0-2, 3-0), y el PSV Eindhoven de nuevo al Hajduk Split en cuartos en la 1975-1976 (0-2, 3-0).
   Además lograron esta hazaña Roma ante el Dundee United escocés en semis de la 1983-1984 (0-2, 3-0), y el Apollon Limassol chipriota en dieciseisavos (0-2, 3-0) contra el Universitatea Craiova rumano en 1991-1992.
   Otros trueques famosos los protagonizaron el Hamburgo alemán en cuartos de la 1960-1961 contra el Burnley inglés (1-3, 4-1), o el Benfica portugués en cuartos de la 1961-1962 ante Núremberg germano (1-3, 6-0).
   Se recuerdan además los del Inter de Milán en semifinales de la 1964-1965 contra Liverpool (1-3, 3-0), el Borussia Moenchengladbach teutón al Wacker Innsbruck austriaco en cuartos de la 1977-1978 (1-3, 2-0) y Estrella Roja ante Baník Ostrava checo (1-3, 3-0) en octavos de la 1981-1982.
   También volviendo de un 1-3 estuvo el Dnipro soviético ante el Levski-Spartak búlgaro en octavos de la 1984-1985 (1-3, 2-0), y el Austria Viena en dieciseisavos de la 1993-1994 ante el Rosenborg danés (1-3, 4-1).
   El viraje más reciente, antes de este del Barcelona, había ocurrido en la pasada campaña, cuando el Nápoles italiano venció 3-1 al Chelsea en octavos, lo cual forzó la despedida del técnico portugués André Villas-Boas.
   Roberto Di Matteo fue nombrado como DT interino, y con tantos de Didier Drogba, John Terry y Frank Lampard forzó la prórroga, en la cual Branislav Ivanović consumó la proeza en el minuto 105. 
   Tuve grandes noches, pero probablemente estoy ante la mejor de la historia del club, confesó Di Matteo, quien aún no sabía que terminaría alzando el trofeo continental.

jueves, 7 de marzo de 2013

Árbitros y merengues

Por  Lemay Padrón Oliveros

Hasta Mou consideró injusta la expulsión.
La que pudo haber sido otra noche mágica para el Madridismo, quedó empañada por el pésimo trabajo del árbitro turco Cuney Çakir.
Tuvo todo el tiempo del mundo para pensar su decisión, y a pesar de eso se equivocó. Si Nani llegó a advertir la llegada de Álvaro Arbeloa por detrás fue por un instante tan breve que le era imposible cambiar la dirección de su pierna derecha. Aún en ese caso no creo que hubiera merecido más que una amarilla.
A partir de ahí estamos hablando ya de otro partido, porque a Manchester todo le iba bien hasta ese momento.
Los dueños de Old Trafford habían puesto un espejo en la mitad de la cancha, como diciéndole al Madrid: ¿Así te gusta jugar?, pues así mismo te voy a jugar yo también. Le entregaron el balón a los merengues, que no sabían cómo llegar hasta el arco, con un Mezut Ozil escaso de ideas.
El encuentro se rompió definitivamente en ese minuto 56, y de ahí en adelante fue José Mourinho el que le ganó la partida a Sir Alex Ferguson en toda la línea.
El viejo zorro de Govan no pudo contener su enojo para pensar con cabeza fría, por eso equivocó los cambios o los hizo tarde, mientras que el de Setúbal movía sus piezas a la perfección, con la entrada de Luka Modric y la salida de Arbeloa (con una amarilla), y luego la de Pepe.
Los Diablos Rojos mostraban el mayor peligro, pero otras actuaciones excepcionales del arquero Diego López les cerraban una y otra vez el camino al gol. Solamente lo quebró Sergio Ramos, y porque de él no se lo esperaba.
Por cierto, si Mou sentaba a Iker Casillas siendo Adán toda una incógnita, ahora al Águila de Móstoles va a costarle bastante recuperar la titularidad.
Volviendo al encuentro, donde justo es decir que hubo otras jugadas polémicas en contra de los blancos, vale reiterar que cuando dos equipos se encuentran parejos, un “detallito” como la superioridad numérica puede inclinar la balanza hacia un lado.
En fin, como dije hace un tiempo con respecto al Barcelona cuando también fue ayudado por los árbitros en la Champions, si la cacareada Décima llega este año, llegará maculada.

viernes, 11 de enero de 2013

¿Cómo votar el Balón de Oro?

Por  Lemay Padrón Oliveros

El excepcional Lionel Messi disfruta ya de un puesto inamovible en el Olimpo del fútbol (y el deporte) mundial. Cosechar cuatro Balones de Oro consecutivos es una hazaña sin precedentes, y bien difícil de repetir, aunque las leyes del juego hayan cambiado bastante desde su creación.
Dedicado en sus inicios a futbolistas europeos, luego se amplió a los procedentes de cualquier parte del mundo que actuaran en Europa, y finalmente a quienes se desempeñan en cualquier geografía. Sí, nuestro Alberto Gómez también puede ganar un Balón de Oro, aunque a algunos esto les provoque risa.
Pues bien, aunque la nómina de quienes votan ha cambiado poco, pues solamente se han añadido entrenadores y capitanes de todo el planeta a la nómina de la revista francesa France Football, los criterios parecen haber variado bastante, e incluso son dispares en la misma votación.
Si bien las mujeres están tomando más en cuenta los logros anuales, los hombres da la impresión de que valoran más la calidad intrínseca de cada jugador.
Actualmente parece que se vota por el mejor jugador del mundo y no por el que haya protagonizado la mejor campaña. No me refiero a este año -porque aunque con el Barcelona apenas levantó la Copa del Rey, a nivel personal Messi tuvo prestaciones de ensueño-, sino a la tendencia en los últimos años, y comienza precisamente con el Balón entregado al genio sudamericano en 2010.
Esa temporada debió priorizarse el título de España en el Mundial de Sudáfrica o en su defecto el del Inter de Milán en la Liga de Campeones y el Mundial de clubes, pero nada de eso, se impuso el crack rosarino, pese a jugar discretamente en tierras sudafricanas. Si ganó ese año, ya era cosa esperada verlo levantar el trofeo en 2011 y 2012, y para que no lo haga en 2013 el Barcelona tiene que caer en la fase de octavos de final de la Champions y en la Copa del Rey. Así de sencillas parecen ser las cosas, o deberían serlo para Cristiano Ronaldo, para que luego no se nos ponga triste.
En mi opinión es tan válido votar por la mejor campaña como por el mejor jugador, pero entonces saltan a la vista las injusticias cometidas con anterioridad, porque Diego Armando Maradona no tiene ni un Balón (no era elegible en sus mejores años), y Zinedine Zidane se retiró con solamente uno en sus vitrinas. Lo ideal sería que se pusieran de acuerdo sobre los criterios de evaluación, y así todo el mundo queda satisfecho.

jueves, 2 de junio de 2011

Messi: Temporada antimaleficios

Por Lemay Padrón Oliveros

Messi sólo tiene deudas pendientes con Argentina.

El delantero argentino Lionel Messi tuvo este año una temporada especial, porque pudo romper tres de los maleficios que le quedaban pendientes, quizás los últimos no ligados a la selección albiceleste, con la cual también destrozó uno a inicios de la campaña, al anotar el gol que dio la victoria a Argentina sobre Brasil.
Con ese tanto conseguido a finales de 2010 en Doha, Qatar los gauchos detuvieron una racha de cinco encuentros sin poder derrotar a Brasil, contando tanto amistosos como desafíos oficiales en los últimos años. Fue sólo el comienzo de la temporada antimaleficios.
Con muy poco que demostrar en la Liga española, a Messi le quedaba quebrar la maldición de no poder marcar ante un equipo dirigido por el DT portugués José Mourinho, pues se fue en blanco ante Chelsea e Inter de Milán.
Sin embargo, el choque liguero de vuelta lo vio festejar el tanto del empate, aunque fue de penal y sus detractores le pedían un gol de jugada.
Ese reclamo duró apenas unas horas, pues en la ida de las semifinales de la Champions League el atacante suramericano marcó por partida doble ante el Real Madrid y vio su maldición con Mourinho desaparecida, además de detener otra de irse en blanco en seis partidos previos de semifinales correspondientes al principal torneo para clubes de fútbol de Europa.
Cumplido ese sueño, quizás el más saboreado por el enfrentamiento dialéctico con el Madrid y Mourinho, apenas permanecía una insatisfacción de cara a la final contra Manchester United en Londres: jamás había podido marcarle a un equipo inglés jugando como visitante.
Otro merengue en la puerta de un colegio. La rabia conque festejó el segundo tanto del éxito 3-1 del Barcelona en Wembley debe haber obedecido en buena medida a que en ocho encuentros previos en Inglaterra no había visto puerta, y ahora lo hacía en el momento decisivo de la temporada.
¿Qué le puede quedar hacer a Messi con el Barça? No sé, y seguramente la prensa rastreará hasta la saciedad cualquier detalle para darle más morbo a cualquier choque. Pero de una cosa estoy seguro. Con este pequeñín no hay racha segura y tarde o temprano caerá bajo el talento aplastante de sus botines.