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miércoles, 21 de mayo de 2014

La Liga del Aleti


Por Lemay Padrón Oliveros

Más de 10 años llevaba la Liga española con solamente dos dueños: Real Madrid y Barcelona, que habían establecido una tiranía feroz y se alternaban las dos posiciones cimeras desde el mismo pitazo inicial, y cuando llegaba el último, casi siempre sacaban más de 10 puntos al ocupante de la tercera casilla.
En la pasada temporada el Atlético de Madrid sacó las uñas y se plantó como un serio contendiente, pero no fue hasta la que terminó épicamente este sábado que los colchoneros lograron romper el duopolio ibérico.
La coronación tuvo ribetes de heroicidad, porque la situación pintaba bien feo para los rojiblancos con la salida por lesión de sus dos mejores, Diego Costa y Arda Turan trascurridos apenas 20 minutos de juego, con un Camp Nou eufórico ante la enésima posibilidad de sacar algo positivo de una campaña blaugrana para el olvido, y para colmo, luego de sufrir un supergolazo en contra a los 34, obra del chileno Alexis Sánchez, que pudo ser el gol de su vida si hubiera finalizado con la coronación catalana.
Bastante suerte habían tenido los madrileños con las lesiones, porque durante toda la temporada tiraron prácticamente de solamente 14 hombres, y en algún momento el cuerpo tenía que sentirlo.
Se acabó la primera mitad, y el técnico Cholo Simeone arengó a los suyos como sólo él sabe hacer para llenarles a sus pupilos la cabeza de rabia, ponerles el cuchillo entre los dientes, y salir al campo sin complejos, a ganar, ganar y volver a ganar si es preciso, todas las veces que sean necesarias.
El cabezazo sensacional del uruguayo Diego Godín fue el colofón de un vendaval atlético desatado desde antes de concluir la primera mitad, y un golpe sicológico demasiado fuerte para un Barcelona a años luz de sus mejores momentos.
Un título no hubiera cambiado mucho la realidad del clan Barza, que parecía imparable en los comienzos de la campaña y poco a poco se fue desinflando debido a disímiles problemas tanto dentro como fuera del campo. Los primeros todo el mundo sabe como se resolverán, a base de talonario, con una renovación casi total a la que probablemente solo sobrevivan Messi, Iniesta, Busquets y Piqué, y quizás hasta me sobre alguno, si no fuera porque nadie en la práctica “limpia la casa” de esa manera.
Lo cierto es que ganó el favorito de la mayoría futbolera no catalana de corazón. La Décima del Aleti no podía ser de otra manera, para disfrutarla hasta el delirio como lo han hecho sus parciales en las inmediaciones de la Fuente de Neptuno.

viernes, 25 de abril de 2014

Sorpresa en Madrid

Por Lemay Padrón Oliveros 

El Real Madrid acaba de cerrar una semana mágica, en la cual levantó el primer trofeo de la era Ancelotti y derrotó al Bayern Munich en el duelo de ida correspondiente a las semifinales de la Liga de Campeones del fútbol europeo: dos triunfos que no estaban en los pronósticos.
Por la Copa del Rey, el favorito era el Barcelona, porque los merengues no habían sido capaces de derrotar a ningún quipo grande esta temporada, y además no podrían contar con su estrella: Cristiano Ronaldo. Sin embargo, el encuentro celebrado en el estadio valenciano de Mestalla fue testigo del nacimiento de un nuevo ídolo merengue, ya apodado Gareth Bolt, por su vertiginosa velocidad de piernas. El gol que definió el torneo de Su Majestad quedará grabado para siempre en la videoteca de los mejores autopases de la historia del fútbol, allí al ladito de aquel de Fernando Redondo hace una década, para asistir a Raúl González y eliminar al Manchester United en la Liga de Campeones.
La segunda victoria no fue menos inesperada, porque enfrente tuvieron al que era, y sigue siendo, el máximo favorito para levantar la Orejona este año, el Bayern de Pep Guardiola. Los bávaros tuvieron un abrumador dominio de la pelota, y triplicaron tanto los tiros a puerta como los de esquina, pero los ibéricos mandaron en la que quizás sea la única estadística verdaderamente importante en el fútbol: el marcador.
Un electrizante contragolpe guiado por los portugueses Cristiano y Fabio Coentrao fue rematado como mandan los cánones por el francés Karim Benzema, y así subió el único tanto del encuentro. Corría apenas el minuto 19, y muchos esperábamos el aluvión de los germanos, pero este se diluyó en movimientos y pases demasiado previsibles, que se estrellaron una y otra vez ante el muro blanco.
Toni Kroos no es Thiago Alcántara, y los equipos entrenados por Guardiola necesitan de un mediocampista fino, como fue él mismo, para ser letales. Este Bayern no tiene a un Xavi Hernández ni a un Iniesta, y si para colmo, se deja en el banco a alguien tan peligroso e incisivo como Thomas Muller, se reduce considerablemente el poder de fuego de los tanques teutones.
Al final pesó más la historia ganadora de Ancelotti contra el Munich que el pasado tenebroso del Madrid ante este club y la imbatibilidad de Guardiola en el Santiago Bernabeu. Por cierto, segunda derrota consecutiva de Pep contra el Real, porque su despedida en el Barca fue aquel 1-3 que encarriló el título liguero de Mourinho.
Los merengues saben que no pueden cantar victoria todavía, porque el choque de vuelta será durísimo, pero haber dejado en cero a sus rivales es un gran mérito, sobre todo porque en esta Champions ellos solamente dejaron de marcar en la vuelta ante el Borussia Dortmund, cuando llevaban una ventaja decisiva del duelo de ida. El próximo martes veremos si los alemanes retoman su disfraz de Bestia Negra, o los españoles dan un paso decisivo hacia la anhelada Décima.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Balón de Oro cantado

Por  Lemay Padrón Oliveros 

¿Podrán romper el duopulio Messi-Cristiano?
Jamás la elección del futbolista ganador del Balón de Oro, para ser considerado el mejor del mundo, mantuvo a los mismos candidatos en tantas ocasiones. El argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo han sido los únicos merecedores de la distinción desde 2008 hasta ahora, y siguen siendo los principales aspirantes en este 2012.
Los votantes dejaron de lado incluso a los españoles ganadores del Mundial de Suráfrica-2010 para premiar a Lio, encandilados por la magia de sus botines.
En esta ocasión no debe ser muy diferente. Si el pasado año Ronaldo fue el mayor goleador de la temporada y se quedó con las manos vacías luego pese a tener al menos un título en sus manos, esta vez tiene muchas menos opciones, con la Bota de Oro recientemente concedida a Messi, gracias a su demoledora pegada en los escenarios europeos durante la actual campaña.
Sin embargo, un tercer candidato pudiera dar la sorpresa, en mi opinión incluso por encima del luso: un español entre Xavi Hernández, Andrés Iniesta o Iker Casillas. Xavi e Iker compartieron recientemente el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, e Iniesta conquistó hace unos meses el premio al mejor jugador de la UEFA. Aquel que puso a Ronaldo triste, ¿recuerdan?
El título más importante en este período fue el de la Eurocopa, conquistado por España. Otra cosa hubiera sucedido de conquistarlo Portugal. Ya los españoles lo han ganado todo a nivel colectivo, pero como individualidades le falta reconocimiento.
Sucede que todo equipo tiene un líder, pero en este caso no hay una cabeza visible: a veces brilla Xavi, otras Iniesta, otras han brillado Casillas, Carles Puyol, Xabi Alonso o David Villa. Es un conjunto tan compacto que se hace difícil localizar la bujía, porque se reinventa constantemente y aporta las variantes necesarias para cada situación de juego. Ese es su mayor mérito, y a la vez lo que los lastra para llamar la atención en los premios individuales.
Sin embargo, no hay dudas de que Xavi e Iniesta son los directores de la orquesta, según exija el guión, y entre ellos dos pudiera estar la sorpresa en el próximo Balón de Oro.
Dicen que a la tercera va la vencida, veremos si esta vez algún español levanta el Balón de Oro, ese que parece estar cantado una vez más a favor del pequeño genio rosarino.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Barcelona se merece un Balón de Oro como equipo


Por Lemay Padrón Oliveros

La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) debería implementar un Balón de Oro colectivo para homenajear al Barcelona actual.
Su juego vistoso, colectivo como pocos pese a contar con grandísimas individualidades, lo han convertido en un plantel bien difícil de derrotar, como demuestran sus seis fracasos en más de 60 partidos durante la actual temporada, en la cual sumó los títulos de la Liga y la Supercopa de España, la Liga de Campeones y el Mundial de Clubes.
La preciosidad de la actual nómina es tal que sus tres principales figuras se disputan el Balón de Oro individual con el madridista Cristiano Ronaldo, pero tanto el argentino Lionel Messi como Xavi Hernández y Andrés Iniesta pudieran ganarlo y nadie protestaría.
Este año el blancuzo Iniesta estuvo más tiempo fuera por lesiones, pero sin dudas cuando estuvo sobre el césped en más del 50 por ciento de los encuentros del Barcelona, fue clave en el dominio catalán.
Si fuera insuficiente con estas figuras, el centro de la zaga cuenta con la potencia de Gerard Piqué y el coraje del veterano Carles Puyol para cortar la mayoría de las intentonas rivales y dejarle el trabajo fácil al arquero Víctor Valdés, evidentemente el menos talentoso del once regular.
También es encomiable la labor del lateral brasileño Dani Alves, un cuchillo para muchas líneas defensivas, y creador de no pocas de las mejores jugadas del Barca en los últimos tres años, en los cuales ha teñido el universo futbolístico de azul y granate.
Nunca en la vida el combinado de Cataluña ganó más adeptos, desde la traidora Shakira, antigua seguidora del Real Madrid, hasta Justin Bieber; desde Alaska hasta la Antártida y de La Habana a Beijing, todo el planeta se ha rendido a sus pies, sin reparar en credos futbolísticos.
Por eso pudiera crearse este premio para el equipo que he visto brillar por más tiempo, también como una vía para premiar a sus integrantes menos famosos, claves en que no se pierda el hambre como sucedió en épocas pasadas con otros conjuntos no menos fulgurantes, pero con dominancia más corta.