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lunes, 15 de junio de 2015

Por la gloria de América

Por Lemay Padrón Oliveros 

La Copa América está a punto de comenzar en Chile, y ya abundan los pronósticos sobre quién será el campeón.
Por supuesto, ni Bolivia, ni México, ni Paraguay o Venezuela aparecen en las opinions publicadas hasta ahora para alzarse con el trono, pero sí hay consenso en que el buen Mundial realizado por Colombia, Argentina, y Chile más la casta de Brasil y Uruguay, cierran el cuadro de favoritos al trono en poder de los charrúas, máximos ganadores históricos en este tipo de lides.
Vayamos poco a poco. En primer lugar está Argentina, que estuvo bien cerca de ganar el pasado Mundial, aunque su volumen de juego no se correspondió del todo con el excelente lugar conseguido. Ahora con la incorporación de Carlos Tévez a la nómina se fortalece desde el punto de vista ofensivo, su gran deuda en Brasil-2014. Messi está en estado de gracia, a diferencia del pasado año, y si Angel Di María logra acompañarlo medianamente, la bandera albiceleste ondeará más alto que ninguna.
Colombia fue el otro plantel que enamoró en la pasada justa del orbe. De la magia de James Rodríguez el combinado cafetero puede hacer historia por primera vez fuera de su territorio. El regreso de Radamel Falcao, seguramente deseoso de brillar luego de ua temporada con poca acción en el Manchester United, eleva la calidad del ataque colombiano, ya de por sí fuerte con Carlos Bacca y Jackson Martínez, entre otros.
Chile tuvo un muy buen Mundial el pasado año, y su condición de anfitrión le hace un colectivo bien complicado, si no se deja vencer por la presión popular. Los pupilos del técnico argentino Jorge Sampaoli solamente deben creerse capaces de vencer a los grandes del continente, y no amilanarse por el peso de la camiseta rival.
Con Dunga como técnico, Brasil otra vez se ha hecho fuerte en defensa, y con la calidad de Neymar se puede suplir en parte la inexplicable falta de delanteros de gran calibre en la selección auriverde, que debe seguir lamentado haber desechado a Diego Costa. Lo ocurrido 12 meses atrás es agua pasada, en América Brasil es la nómina que más respeto infunda, y no dudo que en Chile-2015 eso se vuelva a sentir.
Por último, el plantel uruguayo parece falto de renovación, con muy poco recambio luego de coronarse en la versión de 2011. La garra charrúa es prácticamente lo único a lo que podrá aferrarse el técnico Oscar Tavarez, quien no podrá contar con la ofensiva letal de Luis Suárez.
Por fútbol, Colombia debería estar en la final, pero en este deporte existen demasiados intangibles. Yo creo que la final será entre Argentina y Brasil, y entre esas dos potencias, no me atrevo a dar un ganador hasta que no las vea en el torneo.

lunes, 23 de junio de 2014

Brasil, tierra maldita para España

Por Lemay Padrón Oliveros 

El viaje del pasado año de España a Brasil fue el comienzo del fin  para la mejor generación histórica del fútbol español. Aquella derrota  en la final de la Copa Confederaciones ante los anfitriones parecía ser una más, pero marcó el fin de una era.
Felipao Scolari le regaló al mundo entero, y de manera gratuita, el  manual de cómo jugarle a España, y de entonces acá se lo han copiado
al pie de la letra. Hasta ese encuentro, la armada ibérica había sido  casi inexpugnable en todos los partidos oficiales disputados.
Contando  las dos Eurocopas, el Mundial de Sudáfrica-2010 y esa misma  Confederaciones, no le habían anotado en ningún partido más de dos  goles.
El 3-0 de Brasil fue muy duro, presagio del 5-1 que le endosó Holanda y el 2-0 de este miércoles contra Chile; en total, 10 goles tolerados y apenas uno anotado en sus tres últimos choques en competiciones  internacionales. Y el gol, vale recordarlo, fue gracias a un penal más que dudoso.
Triste despedida para esta generación, que difícilmente maquille una  goleada a Australia, bien difícil por como se han visto sobre la cancha.
Cuando no se equivoca uno es el otro, desde Casillas hasta Diego Costa, pasando por Xavi, Xabi Alonso, Piqué, Busquets, Silva o Jordi Alba, todos tuvieron lo suyo, y así el bigotón Del Bosque no tenía  para dónde virarse. Me hubiera gustado ver a Villa en lugar de Cazorla cuando el mundo se le venía abajo ante Chile, pero esto no es más que  un pedido por lo que no fue, nada me hace pensar seriamente de que el Guaje pudiera haber cambiado el destino.
La Roja tuvo muy poco de Furia en Brasil-2014, y hace las maletas bien  temprano, abrumada por sus propias falencias y la superioridad de sus  rivales. Le sobra un partido, y aunque repitan el 6-1 que le hicieron a Bulgaria en Francia-1998 eso volverá a servir para lo mismo, para  archivarlo en las estadísticas, porque apenas constituye el punto  final de un fracaso mayúsculo.
La maldición se extiende ahora a tres de los últimos cuatro campeones mundiales, incapaces de sobrevivir en la siguiente Copa ni siquiera la  primera ronda. La sufrieron antes Francia en 2002, e Italia en 2010.
A España le queda un partido en Brasil-2014, pudiera ser la hora de  probar a la nueva generación, pero ¿cuál?, solamente puede hablarse de De Gea, Koke o el ya titular Azpilicueta, porque Del Bosque no llevó a Dani Carvajal o a Iturraspe, dos de los mayores talentos de España.

lunes, 26 de mayo de 2014

Décima, con D de Drama

Por Lemay Padrón Oliveros

Dramática, no menos podía ser la décima coronación del Real Madrid en la Liga de Campeones de Europa, 12 años después de su último estrellato en el fútbol del Viejo Continente.
Una vez más el Atlético de Madrid estuvo a segundos de levantar la Orejona, pero esta vez fue el tanto de Sergio Ramos en el descuento el que lo impidió. En ese momento los seguidores merengues deben haber estado ya sin uñas, de tantas veces que intentaron anotar y no pudieron.
De ahí en adelante las piernas no le dieron para más a un equipo que no hizo demasiado por la victoria, pero se hubiera consagrado gracias a un despiste monumental del portero Iker Casillas, aburrido con tan poco trabajo hecho. Nada, que los santos también se equivocan.
No es que el plantel merengue haya brillado ni mucho menos, su juego estuvo muy trabado por un mediocampo tan luchador como el del Aleti, ya agotado luego de las mil batallas libradas durante toda la temporada, en la cual prácticamente no tuvieron reemplazo.
El presidente del plantel colchonero había dicho poco antes del encuentro: Quiero que el Madrid se ponga en ventaja, para luego nosotros meterle tres. Vaya si fue profético, pero en sentido inverso, el señor Enrique Cerezo. Hasta le sobró uno, el que amplió a 17 el récord goleador de Cristiano Ronaldo en la Champions, bien difícil de romper con un formato a 11 partidos.
Los dos equipos apelaron a sus cábalas, siguiendo al pie de la letra lo hecho en coronaciones anteriores, pero le salió mejor al Real.
El Cholo Simeone incluso volvió a alinear a Diego Costa a pesar de no encontrarse totalmente recuperado (imposible en tan poco tiempo), para ver si su salida temprana volvía a servir de talismán, como ocurrió contra el Barcelona en Liga y Champions. Y casi lo consigue de nuevo.
Carlo Ancelotti también hizo su apuesta con Sami Khedira, y también me parece que tuvo sus razones. Yo no veía a Illarramendi listo para un encuentro de este tipo y al igual que el técnico italiano me la hubiera jugado con el volante alemán, aunque su rendimiento estuvo por debajo de lo aceptable.
Gareth Bale, o Bolt, como prefiere llamarle el madridismo, se redimió en tiempo extra luego de haber fallado las dos más claras en los 90 reglamentarios, y se marcha satisfecho de la campaña, sin Mundial, pero siendo protagonista en los dos títulos de su club.
12 años y muchos millones de euros después, al fin las vitrinas del Real Madrid engrosan el salón que más les gusta. ¿Tendrán que esperar 12 más para sumar otra Orejona?

miércoles, 21 de mayo de 2014

La Liga del Aleti


Por Lemay Padrón Oliveros

Más de 10 años llevaba la Liga española con solamente dos dueños: Real Madrid y Barcelona, que habían establecido una tiranía feroz y se alternaban las dos posiciones cimeras desde el mismo pitazo inicial, y cuando llegaba el último, casi siempre sacaban más de 10 puntos al ocupante de la tercera casilla.
En la pasada temporada el Atlético de Madrid sacó las uñas y se plantó como un serio contendiente, pero no fue hasta la que terminó épicamente este sábado que los colchoneros lograron romper el duopolio ibérico.
La coronación tuvo ribetes de heroicidad, porque la situación pintaba bien feo para los rojiblancos con la salida por lesión de sus dos mejores, Diego Costa y Arda Turan trascurridos apenas 20 minutos de juego, con un Camp Nou eufórico ante la enésima posibilidad de sacar algo positivo de una campaña blaugrana para el olvido, y para colmo, luego de sufrir un supergolazo en contra a los 34, obra del chileno Alexis Sánchez, que pudo ser el gol de su vida si hubiera finalizado con la coronación catalana.
Bastante suerte habían tenido los madrileños con las lesiones, porque durante toda la temporada tiraron prácticamente de solamente 14 hombres, y en algún momento el cuerpo tenía que sentirlo.
Se acabó la primera mitad, y el técnico Cholo Simeone arengó a los suyos como sólo él sabe hacer para llenarles a sus pupilos la cabeza de rabia, ponerles el cuchillo entre los dientes, y salir al campo sin complejos, a ganar, ganar y volver a ganar si es preciso, todas las veces que sean necesarias.
El cabezazo sensacional del uruguayo Diego Godín fue el colofón de un vendaval atlético desatado desde antes de concluir la primera mitad, y un golpe sicológico demasiado fuerte para un Barcelona a años luz de sus mejores momentos.
Un título no hubiera cambiado mucho la realidad del clan Barza, que parecía imparable en los comienzos de la campaña y poco a poco se fue desinflando debido a disímiles problemas tanto dentro como fuera del campo. Los primeros todo el mundo sabe como se resolverán, a base de talonario, con una renovación casi total a la que probablemente solo sobrevivan Messi, Iniesta, Busquets y Piqué, y quizás hasta me sobre alguno, si no fuera porque nadie en la práctica “limpia la casa” de esa manera.
Lo cierto es que ganó el favorito de la mayoría futbolera no catalana de corazón. La Décima del Aleti no podía ser de otra manera, para disfrutarla hasta el delirio como lo han hecho sus parciales en las inmediaciones de la Fuente de Neptuno.