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viernes, 4 de julio de 2014

Jogo bonito en disputa

Por Lemay Padrón Oliveros 

Un Mundial de fútbol en Brasil sin Jogo bonito es como un arroz con pollo sin pollo, una cerveza sin alcohol o un dulce sin azúcar. Tan inherente es esto al fútbol brasileño que cuando se trata de cambiar ese sello de identidad obligatoriamente deben regresar con el título, so pena de ser linchado en una favela.
 Lo logró con éxito Carlos Alberto Parreira en 1994, y a medias Luiz Felipe Scolari en 2002, pero en ambos casos hubo cracks que les sacaron las castañas del fuego, como Romario, Bebeto, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho. El propio Dinho pudo haber estado en esta selección de fútbol chato que viste indistintamente de verde, azul, blanco y amarillo pero sobre la cancha se muestra gris, pero Scolari no lo quiso convocar.
¿Quién pone el jogo bonito en Brasil? Pues Colombia, precisamente el escollo que tendrán los anfitriones este viernes en su afán por enterrar el Maracanazo. Pero lo dije antes y lo repito ahora, al menos los de 1950 llegaron hasta la final; a este equipo todavía le faltan dos victorias para al menos igualar ese resultado.
Sinceramente, por lo mostrado hasta ahora no tienen para ganarle a Colombia o a quien emerja triunfador del duelo europeo entre Francia y Alemania.
Tendrían que variar muchas cosas, o producirse una injusticia mayúscula, que tampoco son insólitas en el fútbol.
De cualquier manera, Brasil está vivo, y mientras está vivo los admiradores de su fútbol siempre esperamos que jueguen como saben hacerlo.
Desgraciadamente la línea de ataque de este plantel está entre lo peor que han exhibido en toda su historia mundialista, y si tampoco Oscar explota como el 10 pensante, desequilibrante e incisivo, se trata de una muerte anunciada.
Neymar, como Messi en Argentina, no puede hacerlo todo solo, y menos ahora que según se ha dicho ha recaído de la lesión sufrida con el Barcelona.
En la valla contraria viene un inmenso James Rodríguez, a quien, con la ausencia de Luiz Gustavo por acumulación de amarillas, Felipao tendrá que ponerle otro perro de presa con cadenas, candados y llavines, sin descuidar tampoco a Cuadrado y Quintana, quienes pudieran campear por su respeto si la marca se concentra demasiado en James.
Si contra Chile los auriverdes sintieron la presión al límite, ahora no quiero estar en su pellejo, porque los fanáticos en las tribunas de la Arena Castelao tendrán una corneta en una mano, y una guillotina en la otra. Que gane el jogo bonito.

lunes, 23 de junio de 2014

Brasil, tierra maldita para España

Por Lemay Padrón Oliveros 

El viaje del pasado año de España a Brasil fue el comienzo del fin  para la mejor generación histórica del fútbol español. Aquella derrota  en la final de la Copa Confederaciones ante los anfitriones parecía ser una más, pero marcó el fin de una era.
Felipao Scolari le regaló al mundo entero, y de manera gratuita, el  manual de cómo jugarle a España, y de entonces acá se lo han copiado
al pie de la letra. Hasta ese encuentro, la armada ibérica había sido  casi inexpugnable en todos los partidos oficiales disputados.
Contando  las dos Eurocopas, el Mundial de Sudáfrica-2010 y esa misma  Confederaciones, no le habían anotado en ningún partido más de dos  goles.
El 3-0 de Brasil fue muy duro, presagio del 5-1 que le endosó Holanda y el 2-0 de este miércoles contra Chile; en total, 10 goles tolerados y apenas uno anotado en sus tres últimos choques en competiciones  internacionales. Y el gol, vale recordarlo, fue gracias a un penal más que dudoso.
Triste despedida para esta generación, que difícilmente maquille una  goleada a Australia, bien difícil por como se han visto sobre la cancha.
Cuando no se equivoca uno es el otro, desde Casillas hasta Diego Costa, pasando por Xavi, Xabi Alonso, Piqué, Busquets, Silva o Jordi Alba, todos tuvieron lo suyo, y así el bigotón Del Bosque no tenía  para dónde virarse. Me hubiera gustado ver a Villa en lugar de Cazorla cuando el mundo se le venía abajo ante Chile, pero esto no es más que  un pedido por lo que no fue, nada me hace pensar seriamente de que el Guaje pudiera haber cambiado el destino.
La Roja tuvo muy poco de Furia en Brasil-2014, y hace las maletas bien  temprano, abrumada por sus propias falencias y la superioridad de sus  rivales. Le sobra un partido, y aunque repitan el 6-1 que le hicieron a Bulgaria en Francia-1998 eso volverá a servir para lo mismo, para  archivarlo en las estadísticas, porque apenas constituye el punto  final de un fracaso mayúsculo.
La maldición se extiende ahora a tres de los últimos cuatro campeones mundiales, incapaces de sobrevivir en la siguiente Copa ni siquiera la  primera ronda. La sufrieron antes Francia en 2002, e Italia en 2010.
A España le queda un partido en Brasil-2014, pudiera ser la hora de  probar a la nueva generación, pero ¿cuál?, solamente puede hablarse de De Gea, Koke o el ya titular Azpilicueta, porque Del Bosque no llevó a Dani Carvajal o a Iturraspe, dos de los mayores talentos de España.

lunes, 2 de junio de 2014

Brasil-2014: El compromiso del anfitrión

Por Lemay Padrón Oliveros

Celebrar cualquier certamen deportivo entraña un gran compromiso para el país anfitrión, pero si se habla de fútbol, y de Brasil, muy pocos escenarios pueden ser más tensionantes que el que vivirá la selección auriverde dentro de unos días, cuando arranque la vigésima edición de las Copas del Mundo del más universal de los deportes.
 Los brasileños presumen de jugar el mejor fútbol del mundo, y lo han demostrado sobre el terreno casi siempre, pero ahora su meta no puede ser otra que el primer lugar, con el fantasma omnipresente del Maracanazo de 1950, cuando les bastaba un empate y perdieron 1-2 en el partido final con Uruguay.
 Gran prueba de fuego será para los futbolistas auriverdes el pesado fardo de esa responsabilidad, y habrá que ver si son capaces de sobrellevarla. Por el momento, el técnico Luiz Felipe Scolari se quita la presión personal repitiendo sin cesar que sin importar lo que suceda, él seguirá siendo el último técnico campeón con Brasil.
 El título en la pasada Copa Confederaciones fue lo mejor que le pudo pasar al fútbol brasileño, que esperaba un buen resultado de esta nueva generación de futbolistas, pues en Suráfrica-2010 se bajaron del tren demasiado temprano, y al no ganar tampoco ni la Copa América de Argentina-2011 ni los Juegos Olímpicos de Londres-2012, tenían sufriendo a la gran afición canarinha.
 ¿Podrán repetir el éxito en la Copa Mundial? Es muy temprano todavía para saberlo, y primero deben superar los escollos de Croacia, México y Camerún, sus compañeros en el grupo A.
 La fase preliminar nunca ha sido esquiva a los suramericanos, y esta vez no debe ser la excepción, pero su acompañante a la siguiente ronda es toda una incógnita, porque los croatas tienen una muy talentosa selección, los mexicanos son todo coraje y siempre se crecen en los Mundiales, y los africanos son impredecibles, capaces de lo mejor y de lo peor.
 Los cameruneses tienen un enfrentamiento con su Federación por cuestiones monetarias y esto podría afectar su rendimiento, además de la posible baja del delantero Pierre Webo, lesionado hace unos días en un amistoso, pero si de lesiones se habla, México lleva las de ganar, pues antes de tiempo ya han tenido al menos tres bajas, y otros futbolistas están en remojo.
 Así las cosas, Croacia parece ser la gran ganadora en esta fiesta, pero el fútbol es bastante impredecible y no será hasta que comience la justa que podamos calibrar realmente a cada selección, ya que en las jornadas previas se esconden muchas fichas y los amistosos los juegan los suplentes.
 Cualquiera sea el estado de croatas, mexicanos o cameruneses, saben que van  a batirse por el segundo puesto, porque los dueños de casa deben pasar por delante de los tres, y de ahí en adelante…ya veremos.

viernes, 9 de mayo de 2014

Felipao vs. Ronaldinho

Por Lemay Padrón Oliveros

Luiz Felipe Scolari (Felipao) acaba de dar a conocer la lista con los 23 futbolistas que defenderán la camiseta de la selección anfitriona en el Mundial de Brasil-2014, y dejó fuera al ídolo de millones, Ronaldinho Gaúcho.
Su nombre se barajaba junto a los de Kaká, Robinho y Alexander Pato como veteranos ilustres que podrían aportar su experiencia en un plantel con muchísima sangre joven y casi sin experiencia mundialista.
De todos ellos, el de mejor presente era Ronaldinho, con excelentes presentaciones con el Atlético Mineiro, al que llevó al título de la Copa Libertadores en la pasada versión de la mano de su magia.
El toque fino y el pase preciso de sus mejores momentos en el París Saint Germain y el Barcelona parecían haber vuelto a las botas del Gaúcho, a quien la esperanza de vestir de nuevo la canarinha lo mantenía motivado a sus 34 años.
Felipao pudo haber dado un listado con 30 jugadores y no los 23 definitivos, pero quiso dejar en claro quiénes son sus hombres fuertes, y lo hizo con la base de quienes ganaron la Copa Confederaciones el pasado año.
Apenas Maicon y Henrique fueron novedades en un listado donde sobresalen Julio Cesar, el propio Maicon, Dani Alves y Thiago Silva, presentes en Suráfrica-2010, junto a los pujantes David Luiz, Marcelo, Dante, Oscar, Hernanes, Ramires, Willian y Neymar, llamados a brillar en su propia tierra. Aquí llamó la atención también la ausencia del zaguero del Atlético de Madrid Filipe Luis, presente en el equipo de la pasada Confederaciones y con un momento brillante en las filas colchoneras.
Más allá del gusto particular, -evidentemente a mí me hubiera encantado ver a Ronaldinho como alternativa ofensiva de este plantel-, Felipao apostó al seguro, con quienes lo hicieron feliz a él y a todo un país en plena crisis 12 meses atrás, un grupo ya unido, en el cual un ego, y sobre todo, un desenfado como el del genial ídolo de Porto Alegre pudiera desentonar.
Famoso tanto por sus jugadas como por su vida privada un poco irregular, el Gaúcho quizás representaba demasiado peligro para un Felipao acostumbrado a llevar con mano firme a sus pupilos.
Además, el compromiso de Brasil no es otro que levantar la Copa el próximo 13 de julio, y para eso Felipao no puede arriesgarse a distracciones. Pudo haber dado ya los nombres de los siete reservas, y a lo mejor ahí le deja una luz de esperanza a Filipe Luis, el irreconociblemente venido a menos Lucas Moura, o hasta al mismo Ronaldinho, ¿quién sabe?

martes, 2 de julio de 2013

¡Volvió el campeón!

Por Lemay Padrón Oliveros

Río de Janeiro.- ¡El campeón volvió!, era el grito sordo de las tribunas del mítico Maracaná en medio de la final de la Copa Confederaciones, cuando Brasil daba un baile de fútbol a la multilaureada España.
   Los jugadores ibéricos, que fueron sometidos a una guerra sicológica fuera del campo luego de haber denunciado un robo en un hotel de Recife, no encontraron nunca la manera de frenar a un inspirado Brasil.
   La falsa acusación de haber festejado con prostitutas el acceso a la segunda ronda fue nada en comparación con la lección aprendida en Río de Janeiro, donde volvieron a quedarse sin el único título que les falta como selección.
   Siete Mundiales marca la historia en América, y en ninguno de ellos un equipo europeo fue capaz de ser campeón; a esto pueden sumarse ya dos Confederaciones, con el mismo saldo.
   No obstante, los españoles se marcharon de Brasil con algunos hitos, como el de llevar la racha de partidos oficiales invictos hasta 29, o dejar a Vicente del Bosque como el técnico que más partidos ha dirigido en la historia de la competición (10).
   Igualmente, protagonizaron la victoria más amplia en este tipo de lides, con el 10-0 que le endosaron a la débil Tahití, pero todo esto se queda corto ante el gran reto, que era levantar la Copa.
   Por su parte, Brasil también sumó números importantes, como los de más partidos seguidos marcando (13), más victorias consecutivas (12) y más encuentros seguidos sin perder (13), rachas todas vigentes y que podrán seguir siendo incrementadas en la próxima edición.
   Casualmente, todo esto se da en la única ocasión en que los auriverdes no toman parte en el certamen por méritos propios (campeón mundial o de América), sino apenas por ser los organizadores.
   Bajo el mando de Luiz Felipe Scolari la Canarinha se encontró con su mejor versión, guiada dentro del campo por un Neymar da Silva en estado de gracia, y que llega con el ego bien alto a intentar refrendar su calidad en Europa.
   En general todo el plantel brasileño brilló, pero si alguien merece mención especial es el portero Julio Cesar, quien luego de casi tres años de haber pasado de la gloria al olvido recupera su estado óptimo y vuelve a ser decisivo.
   Paralelamente fue un éxito la utilización del pasaporte biológico por primera vez en la historia para detectar posibles dopajes (no se reportó ningún positivo), y el uso de la tecnología del gol, con aplicación parcial solamente en el choque por el tercer puesto.

LA MEJOR, PERO…

Antes de celebrarse los dos últimos juegos, ya el suizo Joseph Blatter, presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) había calificado a esta edición brasileña como la mejor celebrada hasta el momento.
   Ciertamente el evento tuvo bastante brillantez pese a ser opacado parcialmente por las protestas populares, las cuales llevaron a algunos a decir que en vez de la Copa de las Confederaciones, estábamos en presencia de la Copa de las Manifestaciones.
   Pero a la FIFA lo que más le importa es lo que sucede dentro de los estadios, y en este sentido todavía hay varias cosas por mejorar de cara al Mundial de Brasil-2014.
   En primer lugar se señalaron problemas de transporte, y no sólo para llegar a los estadios (transbordos de buses y metro), pues hubo aglomeramientos en algunas terminales aéreas.
   También fue criticada la insuficiente tecnología de comunicación celular 4G, que debía haber funcionado perfectamente ya y no estuvo como se esperaba, según especialistas.
   Igualmente hubo problemas puntuales con el alojamiento en algunas sedes, e incluso algunos hoteles llegaron a duplicar sus tarifas para aprovechar la situación.
   Todas estas dificultades son lógicas y hasta esperadas en un evento que sirve como prueba, pero para el próximo año, con seis estadios más en explotación, el Comité Organizador debe apretar las clavijas.

lunes, 1 de julio de 2013

Confederaciones: Brasil desafió mala suerte

Por Lemay Padrón Oliveros

Río de Janeiro.- En un país extremadamente religioso y además supersticioso, los sucesos que rodearon la preparación de Brasil para la final de la Copa Confederaciones no brindaba muy buenos augurios.
   En primer lugar, el rival era el mejor equipo del mundo en los últimos años, que llegaba al tope con una racha invicta de 29 encuentros y motivado por obtener el único título que falta a su impresionante palmarés.
   Además, se jugaba en el Maracaná, donde Brasil recibió la mayor decepción de su historia futbolística, y donde no jugaba por un título desde hacía más de 20 años.
   Para preparar el pleito, el combinado auriverde entrenó en el campo del Vasco da Gama, el 'eterno subcampeón', algo que a los más supersticiosos no agradó, sobre todo después que un gato negro invadió el campo en plena práctica.
   Sin embargo, nada de eso valió a la hora cero, y los anfitriones literalmente aplastaron a los europeos, algo que para el técnico Luis Felipe Scolari tuvo poco que ver con la casualidad.
   La mano del DT es evidente en este grupo, que hasta hace apenas unos meses se venía faltó de la madurez necesaria para enfrentar una Copa Confederaciones, y menos aún un Mundial.
   El preparador anterior, Mano Menezes, no acababa de encontrar el equipo necesario para afrontar las competiciones con el favoritismo con el cual desembarca Brasil en cualquier geografía.
   Felipao chocó con eso cuando asumió el timonel del equipo, pero como sucedió en 2001, cuando no paró hasta dejarlos campeones en Surcorea/Japón-2002, ahora hizo los ajustes necesarios para dar el balance adecuado a su nómina.
   De la mano de un Neymar completamente inspirado ante su público, de un Fred convertido en un depredador del área y de un Julio Cesar renacido tras ,más de dos años para el olvido, la Canarinha pasó por encima de todos sus rivales.
   Solamente Uruguay logró complicarle la madeja, pero en definitiva no llegó la sangre al río y Felipao festejó.
   En ese encuentro también funcionaron las cábalas a favor de los de casa, porque se trataba del encuentro número 13 de la competición, en el año 2013, pero el adiestrador estaba convencido del triunfo.
   No teníamos como perder hoy (en semifinales), ¿saben por qué? Porque era el día de (Mario) Zagallo. Hubiera sido en tiempo extra o en penales, pero seguro ganábamos.
   Felipao se refería a que el 13 era el número utilizado en su época de jugador por Zagallo, considerado el talismán del conjunto suramericano porque estuvo presente de alguna manera en cuatro de las cinco coronaciones del plantel.
   En fin, ni gatos negros, ni maldiciones sobre clubes, ni números fatídicos, nada pudo contra Brasil, que vuelve a soñar con ser campeón del mundo.

sábado, 22 de junio de 2013

Neymar: agente de ventas y héroe nacional


Por Lemay Padrón Oliveros

Río de Janeiro.- Neymar da Silva es hoy un gran jugador de fútbol, pero en estos momentos su mayor talento se encuentra fuera del campo, al levantar las ventas de las camisetas en su honor, y más aún, el orgullo de su país.
   Al inicio de la Copa Confederaciones, la preocupación del delantero de 21 años era no ceder a la presión de ser exigido como la gran figura de la selección que más títulos del mundo acumula.
   Llamado a ser el motor impulsor de un equipo muy renovado, el flamante fichaje del Barcelona debía demostrar que no estaba sobrevalorado, y podía hacer renacer la confianza de los aficionados.
   Lo primero fue hacerle honor a la camiseta con el número 10 con la cual soñó desde pequeño y escogió hace menos un mes, la misma que su compatriota Pelé convirtió en un símbolo universal para reconocer al jugador más talentoso de un equipo.
   Y vaya si lo viene logrando, porque ha sido elegido por la Federación Internacional (FIFA) como el jugador más valioso en los tres encuentros celebrados por Brasil.
   Su velocidad ha sido demasiado para casi todos los defensas, quienes se atreven a enfrentarlo en un mano a mano quedan avergonzados, y cuando se ve contra la pared es capaz de improvisar y definir con estilo.
   Cuando parecía que iba a ser neutralizado otra vez por los defensores europeos de primer nivel, léase los italianos, se sacó un golazo de la chistera para poner a los suyos en la senda del triunfo tras el empate 1-1.
   Así contribuyó a que Luis Felipe Scolari “Felipao” llegara a 11 victorias consecutivas en partidos oficiales, récord jamás alcanzado por un entrenador brasileño en la historia.
   La racha comenzó en el último partido de la eliminatoria rumbo al Mundial de Surcorea/Japón-2002, continuó durante los siete choques de ese certamen, y sigue viva en los tres realizados por la Canarinha en esta Confederaciones.
   Es un genio, tiene conciencia de eso y hace la diferencia, declaró Felipao, tras el juego contra Italia.
   Como resultado de todo eso, en los comercios de esta ciudad no es sencillo encontrar camisetas con el nombre de otros jugadores, pero la del 10 no falta en ningún puesto de venta de ropa deportiva.
   Con todo eso, Neymar ha vuelto a levantar la pasión por el fútbol de todo un pueblo que hasta hace horas tenía cosas más importantes de las cuales preocuparse.

miércoles, 19 de junio de 2013

Copa Confederaciones: Río, el fútbol y la selección

Por Lemay Padrón Oliveros

Río de Janeiro.- Arena, sol, bellas mujeres para todos los gustos, música capaz de levantar paralíticos, miserientas favelas y opulentos condominios.
   Todo eso es Río, pero ninguna postal está completa sin el fútbol, ese que se juega lo mismo en el mítico Maracaná que en las playas de Copacabana o en Ciudad de Dios.
   Es que al carioca, quiéralo o no, le corre por las venas la sangre en forma de balones de fútbol, y ver o hablar de fútbol es algo así como el deporte nacional, tanto como practicarlo.
   La Copa Confederaciones que se juega ahora en seis ciudades es solamente el aperitivo del Mundial previsto para el próximo año, el mismo que la Canarinha pretende utilizar para borrar el Maracanazo de 1950.
   Además del ensayo como evento, la Copa es también el escenario perfecto para que el técnico de la selección nacional, Luis Felipe Scolari, mezcle a su gusto, cual ingredientes, a las nuevas perlas del balompié brasileño.
   Con el agravante de que no disputa las eliminatorias por ser sede, la Selecao necesita topes de nivel, porque no siempre consigue amistosos a su altura.
   Quedarse fuera de la final en la Copa América de 2011 y aparecer actualmente en el vigésimo segundo puesto del ranking mundial, la peor posición de su historia, son otros golpes recientes del país del Jogo Bonito.
   Aunque el talento no falta en esta nación, ningún jugador brasileño estuvo en el podio del Jugador Mundial del Año desde Kaká en el 2007, y el mejor resultado reciente fue un puesto 13 para Neymar da Silva el pasado año.
   La juventud de plantilla, con apenas cuatro jugadores (el portero Julio Cesar, el lateral Dani Alves, el zaguero Thiago Silva y el delantero Fred) con experiencias anteriores en Mundiales, y el último bastante poca, es una de las mayores dificultades de Scolari, y en este sentido la Confederaciones es una buena prueba de fuego para sus pupilos.
   Inspirados luego de golear 3-0 a Francia antes del inicio del certamen, comenzaron con buen pie al repetir el resultado ante Japón, pero para recuperar la confianza de su escéptica hinchada se les exige llegar al menos a una hipotética final contra España.
   Ahora se echan más de menos los dos años "perdidos" desde el Mundial de Sudáfrica-2010, cuando la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) -al parecer por razones más económicas que deportivas- programó varios amistosos con equipos sin peso como China e Irak. 
   En esos partidos, el entonces entrenador Mano Menezes se puso a probar a decenas de jugadores sin formar la base de un equipo para el Mundial, y el resultado es que el trabajo técnico se encuentra casi en cero. 
   Al respecto opinó el ex futbolista alemán Paul Breitner, quien sugirió que los problemas de Brasil son más profundos de lo que se cree. Brasil está jugando el mismo estilo de fútbol en los últimos 10 o 15 años. Creo que los brasileños han estado dormidos, o piensan que serán siempre los mejores del mundo, disparó. 
   Por su parte, Scolari, consciente de lo complicado de buscar resultados cuando se tiene a futbolistas con poca experiencia, declaró en días recientes: La naturaleza no da saltos y hay que aguardar la evolución normal del grupo. 
   Para eso ha apelado a su sapiencia y a todo lo que tiene a mano, incluso blindar los entrenamientos al público, en aras de levantar la moral de todo un país que respira fútbol por los cuatro costados. 
   Ese Jogo Bonito, y efectivo siempre que Felipao está detrás, es el único capaz de mantener el idilio entre afición y jugadores, afectado por los pobres resultados recientes. 
   Será el momento de la actual generación para demostrar que no se trata de jugadores “comunes”, sino de jóvenes capaces de echarse al plantel al hombro y sudar los 90 minutos para obtener el triunfo. 
   Si levanta la Copa, Scolari debería entonces luchar con la maldición de que el campeón de la Confederaciones fracasa al año siguiente en el Mundial, pero esa es otra historia.

sábado, 15 de junio de 2013

Copa Confederaciones: ¿El Rey seguirá siendo el Rey?


Por Lemay Padrón Oliveros

¿Quién levantará la Copa?
Quizás en ningún otro país de este planeta se respire más fútbol que en Brasil, por eso la presión se multiplica por mil cuando son sede de un torneo internacional, y la Copa Confederaciones será un buen ejemplo.
   Para añadir morbo, Brasil acude a la Copa con una sed acuciante de resultados, una selección joven y en proceso de formación, y el apremio por tener a 12 meses el torneo más importante: la Copa del Mundo, de la cual también serán sede.
   Neymar da Silva, flamante fichaje del Barcelona español, es con tan solo 21 años la gran esperanza de la Canarinha, y el seleccionador nacional, Luiz Felipe Scolari, lo ha entendido claramente al concederle total libertad de movimientos y poner al equipo a su servicio.
   Si logra entenderse con los habilidosos Oscar (Chelsea) y Lucas Moura (PSG), Brasil puede ser campeón de nuevo, tras imponerse en las Copas de 1997, 2005 y 2010, y ampliar su marca de siete triunfos seguidos que posee en estos momentos, para superar los ocho de Francia.
   La no convocatoria de Ronaldinho Gaúcho le impedirá quedarse como máximo goleador histórico de la competición, que comparte actualmente con el mexicano Cuauhtémoc Blanco, ambos con nueve perforaciones.
   A diferencia de ocasiones anteriores, esta vez no asiste al certamen como campeón del Mundo o América, sino solamente por ser el anfitrión, y la gran preocupación de "Felipao", maestro del equilibrio entre ataque y defensa, es precisamente dar solidez detrás, a ese ataque tan potente.
   Por ahí pasa el sueño de alzar el tercer cetro consecutivo, primer paso para sepultar el Maracanazo que todavía resuena en los oídos de los habitantes de esta ciudad. Otra batalla es la de los preparativos del Mundial, que tendrá su primer capítulo de fuego en este certamen.
   La otra esperanza de Latinoamérica es Uruguay, la campeona de la Copa América de Argentina-2011, pero su momento actual está bien lejos del que lo llevó a coronarse en suelo gaucho y ser tercero en el mundial de Sudáfrica-2010.
   Completa la delegación latinoamericana México, que llega a la Copa convencido de que puede alcanzar la final aunque su paso por las eliminatorias mundialistas es más bien renqueante.
   Muy difícil le será a los mexicanos sobrevivir a su llave eliminatoria, que comparten con los dueños de casa, Italia y Japón, y revivir aquella histórica coronación de 1999, precisamente ante Brasil en el estadio Azteca, el choque que todavía tiene el récord de concurrencia (110 mil espectadores).
   El defensa Carlos Salcido, los centrocampistas Andrés Guardado y Gerardo Torrado, y los delanteros Giovani dos Santos y Javier 'Chicharito' Hernández, son sus grandes bazas, pero el técnico José Manuel de la Torre está consciente de que va a Brasil como convidado de piedra.

ESPAÑA BUSCA EL TÍTULO RESTANTE

Pero si de favoritos se trata, todas las miradas deberían cruzar el Atlántico y aterrizar en Barajas, porque la campeona del Mundo y de Europa, España, tiene la selección más compacta y llega con sed de venganza tras quedar fuera de la final en la pasada versión.
   Con una defensa sólida con la presencia de Sergio Ramos y Gerard Piqué, y un mediocampo de otro planeta con Xavi Hernández, Sergio Busquets y Andrés Iniesta, el conjunto ibérico ha logrado dominar el panorama internacional de los últimos años pese a que sus delanteros de turno no hayan estado letales.
   Si David Villa y Fernando Torres logran mostrarse a su mejor nivel, la Roja no parará hasta levantar la Copa en el legendario Maracaná, el único título de selecciones que le falta.
   Otro peso pesado del Viejo Continente es Italia, renacido de la mano de Stephen El Shaarawy y el polémico Mario Balotelli, pero todavía conducida por el genial veterano Andrea Pirlo. Casi nunca están en los planes, pero luego sorprenden.
   Del resto, para Japón, Nigeria y Tahití, solamente a superar la fase de grupos sería un buen resultado.
Calendario de la Copa:
Grupo A
15 de junio:
Brasil-Japón (Brasilia)
16 de junio:
México-Italia (Río de Janeiro)
19 de junio:
Brasil-México (Fortaleza)
Italia-Japón (Recife)
22 de junio:
Japón-México (Belo Horizonte)
Italia-Brasil (Salvador)

Grupo B
17 de junio:
España-Uruguay (Recife)
Tahití-Nigeria (Belo Horizonte)
20 de junio:
España-Tahití (Río de Janeiro)
21 de junio:
Nigeria-Uruguay (Salvador)
23 de junio
Nigeria-España (Fortaleza)
Uruguay-Tahití (Recife)

Semifinal 1
26 de junio
Ganador grupo A-segundo grupo B (Belo Horizonte)

Semifinal 2
 27 de junio
Ganador grupo B-segundo grupo A (Fortaleza)

Partido por el tercer puesto
30 de junio
Perdedor semifinal 1-Perdedor semifinal 2 (Salvador)

Final
30 de junio
Ganador semifinal 1-Ganador semifinal 2 (Río de Janeiro).