jueves, 10 de septiembre de 2015

El regreso anhelado

Por Lemay Padrón Oliveros 

Con mucha alegría recibí en estos días el anuncio del Ministerio de Salud Pública de Cuba, que mostraba su disposición de recibir de vuelta a los médicos emigrados que, por cualquier motivo, decidieran regresar a su país natal.
Casi automáticamente me vino a la mente la gran cantidad de deportistas cubanos que han abandonado esta tierra con la esperanza de brillar en otras geografías, algunos más exitosos que otros, y enseguida me pregunté: ¿No habrá también muchos de ellos que quieran volver a su terruño?
No son pocos los que han podido ver de nuevo su barrio tras la flexibilización de las leyes y los permisos de viaje, pero al menos oficialmente no se les ha comunicado que pueden venir y radicarse de nuevo en Cuba, con la posibilidad de abrir cualquier negocio, como un ciudadano más.
Aclaro que no me estoy refiriendo a los que actualmente juegan desperdigados por todo el mundo, que pudieran también ser readmitidos en las selecciones nacionales si su rendimiento se los permite, pero se trata de casos diferentes, no por cuestiones políticas o por el estilo, sino porque no sería un regreso definitivo, como se ha expresado en el caso de los médicos.
Los deportistas actualmente contratados sin la participación del Inder tienen vínculos legales con sus respectivos clubes, y se trataría de regresos puntuales para determinado torneo en el cual pudieran insertarse sin afectar esos compromisos. Reitero, no estoy en contra de eso, pero no es el espíritu de estas líneas, ni se puede comparar con lo publicado ahora por el Ministerio de Salud.
Eso, sin hablar de las Grandes Ligas, donde han tenido que renunciar a su residencia en Cuba, y les sería imposible acogerse a la supuesta repatriación, salvo que se desvinculen definitivamente de sus respectivos conjuntos.
Por eso quiero enfocarme en los cientos de deportistas que ya no practican el deporte activo y por diversas razones tampoco se han sentido a gusto en un país extraño. Su experiencia, al igual que las de los médicos, sería de mucha ayuda si deciden reinsertarse como entrenadores en un área deportiva.
En el peor de los casos, si no les interesa mantenerse vinculados a la actividad atlética, tampoco hay por qué negarles, a quienes lo deseen, volver a pisar la tierra que los vio nacer.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Apuesta fuerte en Las Vegas

Por Lemay Padrón Oliveros 

El mayor centro de ocio del mundo vivirá en unas horas una apuesta de la lucha cubana por conseguir la mayor cantidad de boletos rumbo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016, una meta reservada solamente a quienes avancen hasta la discusión de medallas.
Desde principios de esta semana los encarados de luchar por esas plazas se encuentran realizando una base de entrenamiento en la urbe mundialista, algo posible ahora por las buenas relaciones entre las Federaciones de Cuba y Estados Unidos, y fuera del alcance de los nuestros casi siempre, cuando llegan mucho más cerca de la fecha de competición aunque deban adaptarse a un huso horario diferente.
Solamente ese aspecto pudiera presagiar una buena actuación de los nuestros en el Estado de Nevada, pero no siempre en el deporte dos más dos son cuatro, y estamos hablando del primer certamen clasificatorio estival, por lo que se espera la presencia de los mejores del mundo en cada categoría.
Se sabe que nuestra principal carta es el multimedallista olímpico y mundial Mijain López, pero, ¿quiénes de sus acompañantes podrán asegurar su presencia en Río?
En su propio estilo Miguel Martínez (66 kilogramos) luce muy verde aún, mientras que Ismael Borrero (59) y Yasmani Lugo (98) han estado muy intermitentes en eventos internacionales, por lo que apostar por ellos sería arriesgado.
Más alentador se ve el panorama en la libre, donde personalmente veo posible la obtención de varias clasificaciones, entre los dos sexos.
Por los varones, salvo el debutante Franklin Marén (65), el resto tiene grandes opciones, apoyados en sus preseas en el más reciente Mundial: Reineris Salas (86), Liván López (74), Javier Cortina (97) y Yowlis Bonne (57), este último ahora en una división olímpica, pues fue tercero en una que no verá acción bajo los cinco aros.
Katherine Videaux (63) y Lisset Echevarria (75) saldrán a los colchones el día 10, según el programa competitivo, y en dependencia del sorteo alguna de las dos pudiera también convertirse en la primera olímpica de la lucha femenina cubana.
Rivales rocosos los hay para todos, incluyendo a Mijaín, pero si yo fuera a hacer mi primera apuesta en Las Vegas, no descartaría a los mencionados como “material estival”.

martes, 8 de septiembre de 2015

Boxeadores cadetes por el prestigio de la Escuela Cubana

Por Lemay Padrón Oliveros 

Un grupo de ocho boxeadores competirán en representación de Cuba a partir de este viernes en el Campeonato Mundial de la categoría cadete (menores de 17 años), son sede en la ciudad rusa de San Petersburgo.
En un país de gran tradición como Rusia los nuestros tratarán de mantener en alto el nombre de la Escuela Cubana de Boxeo, que ha dado síntomas de real recuperación en los últimos cuatro años, luego de un bache.
A diferencia del pasado año, esta vez la comitiva fue mucho más nutrida, aunque esto no siempre ha dado buenos resultados. En Kiev-2013, con apenas seis exponentes, tres de ellos lograron coronarse, encabezados por Joahnys Argilagos (46 kilogramos), quien fue elegido entonces como el mejor concursante de la lid y hoy es el dueño de la categoría mínima en la selección elite.
A los enviados ahora nunca los he visto pelear, y solamente tengo como referencia que el camagüeyano Dainier Cristian Peró (80) es hermano del doble campeón panamericano Lenier Peró; nada más.
Por supuesto, el desconocimiento mío y seguramente de la inmensa mayoría de los aficionados, motivado porque se divulga poco lo que ocurre dentro de Cuba en las categorías menores, no será óbice para que como siempre, saquen sus mejores armas en suelo ruso.
Para eso se basta el colectivo técnico liderado por Humberto Horta, un adiestrador ya experimentado en este tipo de lides, y a quien preceden muy buenos resultados en estas categorías.
Será difícil repetir el segundo puesto de hace dos años, porque esta vez tampoco vamos con representación completa (son 13 divisiones) y eso siempre es una desventaja, pero los ocho enviados esta vez igualan el mayor monto llevado antes por Cuba en la historia de estos certámenes.
Como he dicho en otras ocasiones, tomando en cuenta el panorama económico de nuestra nación, será siempre provechoso que los deportistas de edades tempranas compitan a su nivel internacionalmente antes de llegar al equipo mayor. En la propia Rusia se han celebrado bases de entrenamiento casi todos los años, con asistencia a algún que otro torneo, pero una competencia de esta categoría es distinta. Veamos qué nos depara San Petersburgo.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Muy buen cuarto en voleibol sub-23

Por Lemay Padrón Oliveros 

La cuarta casilla ocupada por nuestra selección masculina de voleibol en el Mundial sub-23 celebrado en Emiratos Árabes Unidos no puede ser considerada sino como una buena ubicación, tomando en cuenta el nivel actual de esta disciplina en Cuba.
Comentamos previamente que llegar a semifinales era un muy buen resultado para estos chicos, que han “quemado” etapas al ocupar roles protagónicos en nuestra selección mayor.
Frente a jugadores de su edad demostraron la calidad que poseen al pasar invictos por la fase de grupos, donde obtuvieron importantes victorias ante Irán e Italia, países con un trabajo integral más sostenido en los últimos años.
En especial, aquel triunfo ante los europeos en cinco sets, luego de perder los dos primeros, marcó el momento más espectacular de nuestros jugadores, que al día siguiente fueron sorprendidos 3-0 por Turquía, segundo del otro grupo. Solamente el último parcial enseñó el potencial de estos muchachos, que a lo mejor salieron con excesiva confianza a afrontar una semifinal mundialista.
Este lunes, en la discusión del bronce, los italianos tomaron venganza y vencieron 3-1, pero de cualquier manera esas dos últimas derrotas no deben empañar lo logrado antes.
Los pupilos de Rodolfo Sánchez enfrentaron en la justa a varios planteles con voleibolistas ya establecidos en respetadas Ligas profesionales, y dieron la cara para firmar el mejor resultado del voleibol cubano en toda la campaña, si analizamos de conjunto todas las categorías en ambos sexos.
Muy positivo fue también mantener a Sánchez con jugadores que ha traído desde categorías inferiores con buenos resultados, y ahora trata de conjugarlos con los de más edad que se mantienen en el conjunto elite, porque no es lo mismo guiarlos en los entrenamientos, ahora eran desafíos oficiales y con bastante presión sobre sus hombros.
Si a esto se suma el protagonismo de varios de nuestros voleibolistas se completa un panorama alentador, pues Osmany Uriarte fue segundo máximo anotador y tercero en recibo, Abrahan Alfonso séptimo en ataque y décimo en saque, Ricardo Calvo tercer pasador y séptimo bloqueador y el líbero Yonder García segundo en defensa de campo y cuarto en recibo.
Una vez más se demuestra el potencial del voleibol cubano, falta que estos muchachos puedan culminar su desarrollo en Cuba, y luego regalarnos sus mejores años sin marcharse definitivamente a otras geografías.