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viernes, 4 de julio de 2014

Jogo bonito en disputa

Por Lemay Padrón Oliveros 

Un Mundial de fútbol en Brasil sin Jogo bonito es como un arroz con pollo sin pollo, una cerveza sin alcohol o un dulce sin azúcar. Tan inherente es esto al fútbol brasileño que cuando se trata de cambiar ese sello de identidad obligatoriamente deben regresar con el título, so pena de ser linchado en una favela.
 Lo logró con éxito Carlos Alberto Parreira en 1994, y a medias Luiz Felipe Scolari en 2002, pero en ambos casos hubo cracks que les sacaron las castañas del fuego, como Romario, Bebeto, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho. El propio Dinho pudo haber estado en esta selección de fútbol chato que viste indistintamente de verde, azul, blanco y amarillo pero sobre la cancha se muestra gris, pero Scolari no lo quiso convocar.
¿Quién pone el jogo bonito en Brasil? Pues Colombia, precisamente el escollo que tendrán los anfitriones este viernes en su afán por enterrar el Maracanazo. Pero lo dije antes y lo repito ahora, al menos los de 1950 llegaron hasta la final; a este equipo todavía le faltan dos victorias para al menos igualar ese resultado.
Sinceramente, por lo mostrado hasta ahora no tienen para ganarle a Colombia o a quien emerja triunfador del duelo europeo entre Francia y Alemania.
Tendrían que variar muchas cosas, o producirse una injusticia mayúscula, que tampoco son insólitas en el fútbol.
De cualquier manera, Brasil está vivo, y mientras está vivo los admiradores de su fútbol siempre esperamos que jueguen como saben hacerlo.
Desgraciadamente la línea de ataque de este plantel está entre lo peor que han exhibido en toda su historia mundialista, y si tampoco Oscar explota como el 10 pensante, desequilibrante e incisivo, se trata de una muerte anunciada.
Neymar, como Messi en Argentina, no puede hacerlo todo solo, y menos ahora que según se ha dicho ha recaído de la lesión sufrida con el Barcelona.
En la valla contraria viene un inmenso James Rodríguez, a quien, con la ausencia de Luiz Gustavo por acumulación de amarillas, Felipao tendrá que ponerle otro perro de presa con cadenas, candados y llavines, sin descuidar tampoco a Cuadrado y Quintana, quienes pudieran campear por su respeto si la marca se concentra demasiado en James.
Si contra Chile los auriverdes sintieron la presión al límite, ahora no quiero estar en su pellejo, porque los fanáticos en las tribunas de la Arena Castelao tendrán una corneta en una mano, y una guillotina en la otra. Que gane el jogo bonito.

viernes, 9 de mayo de 2014

Felipao vs. Ronaldinho

Por Lemay Padrón Oliveros

Luiz Felipe Scolari (Felipao) acaba de dar a conocer la lista con los 23 futbolistas que defenderán la camiseta de la selección anfitriona en el Mundial de Brasil-2014, y dejó fuera al ídolo de millones, Ronaldinho Gaúcho.
Su nombre se barajaba junto a los de Kaká, Robinho y Alexander Pato como veteranos ilustres que podrían aportar su experiencia en un plantel con muchísima sangre joven y casi sin experiencia mundialista.
De todos ellos, el de mejor presente era Ronaldinho, con excelentes presentaciones con el Atlético Mineiro, al que llevó al título de la Copa Libertadores en la pasada versión de la mano de su magia.
El toque fino y el pase preciso de sus mejores momentos en el París Saint Germain y el Barcelona parecían haber vuelto a las botas del Gaúcho, a quien la esperanza de vestir de nuevo la canarinha lo mantenía motivado a sus 34 años.
Felipao pudo haber dado un listado con 30 jugadores y no los 23 definitivos, pero quiso dejar en claro quiénes son sus hombres fuertes, y lo hizo con la base de quienes ganaron la Copa Confederaciones el pasado año.
Apenas Maicon y Henrique fueron novedades en un listado donde sobresalen Julio Cesar, el propio Maicon, Dani Alves y Thiago Silva, presentes en Suráfrica-2010, junto a los pujantes David Luiz, Marcelo, Dante, Oscar, Hernanes, Ramires, Willian y Neymar, llamados a brillar en su propia tierra. Aquí llamó la atención también la ausencia del zaguero del Atlético de Madrid Filipe Luis, presente en el equipo de la pasada Confederaciones y con un momento brillante en las filas colchoneras.
Más allá del gusto particular, -evidentemente a mí me hubiera encantado ver a Ronaldinho como alternativa ofensiva de este plantel-, Felipao apostó al seguro, con quienes lo hicieron feliz a él y a todo un país en plena crisis 12 meses atrás, un grupo ya unido, en el cual un ego, y sobre todo, un desenfado como el del genial ídolo de Porto Alegre pudiera desentonar.
Famoso tanto por sus jugadas como por su vida privada un poco irregular, el Gaúcho quizás representaba demasiado peligro para un Felipao acostumbrado a llevar con mano firme a sus pupilos.
Además, el compromiso de Brasil no es otro que levantar la Copa el próximo 13 de julio, y para eso Felipao no puede arriesgarse a distracciones. Pudo haber dado ya los nombres de los siete reservas, y a lo mejor ahí le deja una luz de esperanza a Filipe Luis, el irreconociblemente venido a menos Lucas Moura, o hasta al mismo Ronaldinho, ¿quién sabe?

domingo, 23 de junio de 2013

Kobe Bryant, un norteamericano en Brasil

Por Lemay Padrón Oliveros

Río de Janeiro.- Gene Kelly  hacía piruetas junto a Leslie Caron siguiendo los acordes de George Gershwin. A pocos metros Vincent Minnelli los seguía con atención, pensando ya en qué parte utilizar y de cuál prescindir ayudado por su tijera imaginaria.
   Así se tejía la leyenda de Un americano en París, que convirtió a la Metro Goldwyn Mayer en la productora referente del musical de la década de los 50 del pasado siglo, y dio otro espaldarazo más al actor y bailarín que puso a medio mundo a cantar bajo la lluvia un año después, en 1952.
   Americano, claro, no es de América Latina, pero a ellos nunca les ha gustado llamarse norteamericanos.
   Bien lejos de París y más cerca en el tiempo otro norteamericano célebre ha dejado su huella en Brasil, no tan indeleble como la del celuloide, pero suficiente como para darle otro color a esta nación amarilla y verde hasta los tuétanos.
   Kobe Bryant, el mejor baloncestista del mundo hasta la explosión indetenible de LeBron James, estuvo la víspera en la Arena Fontenova, de Salvador de Bahía.
   Difícilmente sea casual su presencia en el estado brasileño con más presencia negra, cuando pudo ir a ver jugar a la selección brasileña en los choques anteriores, o los siguientes.
   Además de su compromiso publicitario, para el estelar jugador de Los Angeles Lakers quería cumplir uno de sus sueños: conocer a Neymar de Silva.
   Ambos se encontraron al término del partido Brasil-Italia en el vestuario de los anfitriones, y rápidamente las redes sociales se llenaron con la foto que se sacaron juntos.
   Para el campeón olímpico de Beijing-2008 será muy difícil pasar desapercibido en el gigante suramericano, ahora que todos conocen de su presencia y su próximo viaje a esta ciudad, para saludar a Ronaldinho Gaucho.
   Por cierto, en el duelo entre italianos y brasileños no quiso revelar favoritismo, porque admira el fútbol de la Canarinha, pero pasó parte de su infancia en suelo transalpino.
   Con sus cinco títulos de la NBA a cuestas (vaya coincidencia, Un americano en París también ganó cinco premios Oscar), Bryant tendrá que emular a Kelly para eludir el asedio de prensa y público.
   Quizás decida hacerlo también al compás de la música; en la Ciudad Maravillosa todo es posible, y más si estamos hablando de música.

sábado, 15 de junio de 2013

Copa Confederaciones: ¿El Rey seguirá siendo el Rey?


Por Lemay Padrón Oliveros

¿Quién levantará la Copa?
Quizás en ningún otro país de este planeta se respire más fútbol que en Brasil, por eso la presión se multiplica por mil cuando son sede de un torneo internacional, y la Copa Confederaciones será un buen ejemplo.
   Para añadir morbo, Brasil acude a la Copa con una sed acuciante de resultados, una selección joven y en proceso de formación, y el apremio por tener a 12 meses el torneo más importante: la Copa del Mundo, de la cual también serán sede.
   Neymar da Silva, flamante fichaje del Barcelona español, es con tan solo 21 años la gran esperanza de la Canarinha, y el seleccionador nacional, Luiz Felipe Scolari, lo ha entendido claramente al concederle total libertad de movimientos y poner al equipo a su servicio.
   Si logra entenderse con los habilidosos Oscar (Chelsea) y Lucas Moura (PSG), Brasil puede ser campeón de nuevo, tras imponerse en las Copas de 1997, 2005 y 2010, y ampliar su marca de siete triunfos seguidos que posee en estos momentos, para superar los ocho de Francia.
   La no convocatoria de Ronaldinho Gaúcho le impedirá quedarse como máximo goleador histórico de la competición, que comparte actualmente con el mexicano Cuauhtémoc Blanco, ambos con nueve perforaciones.
   A diferencia de ocasiones anteriores, esta vez no asiste al certamen como campeón del Mundo o América, sino solamente por ser el anfitrión, y la gran preocupación de "Felipao", maestro del equilibrio entre ataque y defensa, es precisamente dar solidez detrás, a ese ataque tan potente.
   Por ahí pasa el sueño de alzar el tercer cetro consecutivo, primer paso para sepultar el Maracanazo que todavía resuena en los oídos de los habitantes de esta ciudad. Otra batalla es la de los preparativos del Mundial, que tendrá su primer capítulo de fuego en este certamen.
   La otra esperanza de Latinoamérica es Uruguay, la campeona de la Copa América de Argentina-2011, pero su momento actual está bien lejos del que lo llevó a coronarse en suelo gaucho y ser tercero en el mundial de Sudáfrica-2010.
   Completa la delegación latinoamericana México, que llega a la Copa convencido de que puede alcanzar la final aunque su paso por las eliminatorias mundialistas es más bien renqueante.
   Muy difícil le será a los mexicanos sobrevivir a su llave eliminatoria, que comparten con los dueños de casa, Italia y Japón, y revivir aquella histórica coronación de 1999, precisamente ante Brasil en el estadio Azteca, el choque que todavía tiene el récord de concurrencia (110 mil espectadores).
   El defensa Carlos Salcido, los centrocampistas Andrés Guardado y Gerardo Torrado, y los delanteros Giovani dos Santos y Javier 'Chicharito' Hernández, son sus grandes bazas, pero el técnico José Manuel de la Torre está consciente de que va a Brasil como convidado de piedra.

ESPAÑA BUSCA EL TÍTULO RESTANTE

Pero si de favoritos se trata, todas las miradas deberían cruzar el Atlántico y aterrizar en Barajas, porque la campeona del Mundo y de Europa, España, tiene la selección más compacta y llega con sed de venganza tras quedar fuera de la final en la pasada versión.
   Con una defensa sólida con la presencia de Sergio Ramos y Gerard Piqué, y un mediocampo de otro planeta con Xavi Hernández, Sergio Busquets y Andrés Iniesta, el conjunto ibérico ha logrado dominar el panorama internacional de los últimos años pese a que sus delanteros de turno no hayan estado letales.
   Si David Villa y Fernando Torres logran mostrarse a su mejor nivel, la Roja no parará hasta levantar la Copa en el legendario Maracaná, el único título de selecciones que le falta.
   Otro peso pesado del Viejo Continente es Italia, renacido de la mano de Stephen El Shaarawy y el polémico Mario Balotelli, pero todavía conducida por el genial veterano Andrea Pirlo. Casi nunca están en los planes, pero luego sorprenden.
   Del resto, para Japón, Nigeria y Tahití, solamente a superar la fase de grupos sería un buen resultado.
Calendario de la Copa:
Grupo A
15 de junio:
Brasil-Japón (Brasilia)
16 de junio:
México-Italia (Río de Janeiro)
19 de junio:
Brasil-México (Fortaleza)
Italia-Japón (Recife)
22 de junio:
Japón-México (Belo Horizonte)
Italia-Brasil (Salvador)

Grupo B
17 de junio:
España-Uruguay (Recife)
Tahití-Nigeria (Belo Horizonte)
20 de junio:
España-Tahití (Río de Janeiro)
21 de junio:
Nigeria-Uruguay (Salvador)
23 de junio
Nigeria-España (Fortaleza)
Uruguay-Tahití (Recife)

Semifinal 1
26 de junio
Ganador grupo A-segundo grupo B (Belo Horizonte)

Semifinal 2
 27 de junio
Ganador grupo B-segundo grupo A (Fortaleza)

Partido por el tercer puesto
30 de junio
Perdedor semifinal 1-Perdedor semifinal 2 (Salvador)

Final
30 de junio
Ganador semifinal 1-Ganador semifinal 2 (Río de Janeiro).