sábado, 8 de noviembre de 2014

Matanzas, contra todas las banderas


Por Lemay Padrón Oliveros

Los rivales se afilaron los dientes cuando Matanzas sufrió las bajas del segunda base José Miguel Fernández y el receptor Lázaro Herrera. Era lógico, los primos constituían una parte fundamental en el éxito yumurino de los últimos años, y la gran mayoría debe haberse llevado una sorpresa al observar cómo el plantel matancero sigue de cómodo líder sin sentirse esas ausencias.
Claro, cuando llegue la postemporada seguro se echarán de menos, pero algunos pensaron que se les complicaría hasta la clasificación. Tal como van las cosas, esa primera tarea parece vencida, porque solamente una debacle mayúscula podría apartar a los Cocodrilos de la segunda ronda. Después veremos, refuerzos mediante.
Lo que no debe pasar desapercibido para nadie es el serio trabajo del colectivo técnico para sobreponerse a esas ausencias, que en otras nóminas en circunstancias similares han resultado fatales para el juego colectivo.
Mantener la ilusión en quienes no juegan habitualmente, y sobre todo la motivación para seguir entregándose en los entrenamientos para cuando sean llamados respondan como se espera, es una ardua tarea, y Matanzas la ha sabido cumplir con creces.
No se trataba de peloteros cualquiera ni de posiciones secundarias, era el corazón de la línea central y de la alineación ofensiva, y la novena yumurina lo ha asumido como tomarse un vaso de agua fría.
Si a eso se suman las lesiones que han sufridos sus principales jardineros, entonces el mérito sube a proeza, con un Yurisbel Gracial cubriendo la pradera central como si hubiese estado ahí toda su vida, y un Yasiel Santoya que tampoco se achica en el izquierdo.
Menos palabras y más hechos, así ha hablado Matanzas en esta Serie Nacional, donde sigue siendo el equipo que más batea, el que más carreras anota, el mejor en pitcheo (con el mejor promedio y al que menos le batean) y en la media en defensa. No por gusto ha sido casi invencible en su casa y el que mejor juega fuera de ella.
Se viene ahora una etapa de descanso, y a veces los equipos que están muy bien no regresan igual. Si les confieso algo, no creo que esto le pase a Matanzas. Así de contundente es el trabajo de todo su colectivo técnico, sin dudas de excelencia.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Colombia-Venezuela, la otra gran cruzada en Veracruz

Por Lemay Padrón Oliveros

Casi todas las miradas estarán en el duelo entre Cuba y México por liderar el medallero general de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz-2014, pero otra, no menos encarnizada, sostendrán Colombia y Venezuela por el tercer puesto.
Ambos países viven el mejor momento de su historia en materia deportiva, gracias a un mayor apoyo gubernamental y privado, la colaboración de técnicos cubanos y la mejor selección de talentos, y como resultado de todo esto han alcanzado preseas hasta en Juegos Olímpicos.
De las tres últimas ediciones centroamericanas, Venezuela quedó por encima en dos, San Salvador-2002 y Mayagüez-2010, pero fueron precisamente las dos donde no estuvo Cuba, y la presencia de la reina de los Juegos altera bastante las perspectivas.
Pudiera pensarse que un tercero no afecta demasiado ese duelo, pero resulta que las disciplinas donde los venezolanos aventajan a los colombianos, son generalmente aquellas en las que los cubanos son fuertes, y por eso dejarían de recibir una buena cantidad de títulos.
Sin Cuba, Venezuela ha sido capaz de cosechar más de 100 preseas doradas, pero con la mayor de las Antillas en el escenario competitivo, no han pasado de 50, mientras que Colombia tuvo más paridad entre 2002 y 2006 (63 y 72), antes de saltar a 104 en 2010.
Es difícil presagiar lo que sucederá entre estas dos naciones, cada una bastante fuerte en un deporte de los más prolíficos, Colombia en el atletismo y Venezuela en la natación, pero parejas en casi todos los demás. El ciclismo, las pesas, la lucha femenina y el patinaje deben ser claves en las aspiraciones de los cafeteros, mientras que los morochos no podrán fallar en esgrima y kárate, donde aparentemente tienen más opciones de sumar oros.
Deportistas de clase mundial, Colombia tiene más, pero este tipo de citas se decide por cantidad y no por calidad, y la delegación de Venezuela será una de las más numerosas y completas. De no ser porque México es sede, ambas podrían incluso fajarse por el segundo puesto del medallero con la mexicana. Esperemos para ver si el duelo Cuba-México transcurre sin serios daños a terceros, como diría Arjona.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Yuly y los Centroamericanos

Por Lemay Padrón Oliveros 

En otras circunstancias no me hubiera sorprendido, ni a mí ni a nadie, supongo, que Yuliesky Gourriel estuviera en la preselección a los venideros Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz-2014. Por su calidad, debe ser un infaltable en cualquier nómina cubana, a cualquier evento.
 Ahora bien, estos Centroamericanos están “atravesados” en el medio de la Serie Nacional, que para el Yuly llegó también demasiado temprano, luego de su exitosa participación en la Liga japonesa. Lógicamente, el muchacho pidió un descanso y declaró que no volvería a vestir la franela de Industriales hasta enero.
 Sin embargo, de alguna manera las autoridades deportivas cubanas lo comprometieron al ponerlo como escolta del abanderado, sin haber consumido ningún turno oficial al bate, y sin intenciones de hacerlo hasta el próximo año según adelantó él mismo. Quizás para ir entrando poco a poco en forma, se adelantó el regreso del tercer bate azul, y ya salió como emergente, pero me pregunto: ¿Hace falta apurar tanto al muchacho? ¿No tenemos otro tercera base en Cuba que pueda asumir su lugar en Veracruz-2014?
 Estoy muy consciente de que no estamos en el mejor momento de la pelota cubana, ni mucho menos, pero tampoco estamos tan mal como para apelar a un pelotero que prácticamente no ha tenido descanso en todo el año. Más que una medalla, debemos pensar en el hombre, y aunque no dudo de su disposición, otros deben velar porque no sufra sobrecargas, ni físicas ni mentales.
 Ya bastante presión tuvo con debutar en un béisbol mucho más exigente que el cubano, entrenar hasta el cansancio cuando aquí no se hace con esa frecuencia, y jugar de titular en un equipo necesitado de su ofensiva. Me parece innecesario tener que privarlo de un muy merecido descanso porque otros pueden asumir su responsabilidad, como se vio en el tope con Estados Unidos.
 No tengo detalles sobre la integración de los rivales de Cuba en los Centroamericanos, pero no deben ser muy superiores al plantel norteño, si es que lo son. Su propio hermano Lourdes Yunielky, Luis Yander La O, Yeniet Pérez, Raúl González, Yunior Plumier, Jorge Luis Barcelán o Jefferson Delgado pueden asumir la tercera almohadilla y no creo que hagan ningún papelazo. Todos presentan buenos números y algunos tienen incluso experiencia internacional, así que no entiendo la necesidad de apelar al Yuly. Repito, para mí es un fijo del Cuba, pero en este momento se debió pensar más en el hombre que en el resultado. Esperemos que tanta exigencia no termine en una lesión.

jueves, 30 de octubre de 2014

El balk increíble


Por Lemay Padrón Oliveros

Las reglas están ahí, en blanco y negro y bien claras. Pero como mismo un árbitro ya no saca casi nunca roja directa a un portero que comete un penal, porque lo estaría castigando por partida triple, se debe sopesar muy bien la situación de cada juego para no caer en extremismos.
Sucedió este martes en el duelo Industriales-Matanzas, jugado como si fuera una postemporada, como debieran jugarse todos los desafíos de esta fase donde cada derrota puede ser fatal. Matanzas tenía las bases llenas y, según el árbitro principal del encuentro, Jorge Luis Pérez, el lanzador Armando Balaguer se demoró ex profeso.
Sí, porque solamente interpretando la demora como intencional se acepta que se le decrete balk cuando hay hombres en base, pues según otra regla, un poco contradictoria, cuando existen hombres en circulación no se le puede decretar bola a un lanzador por demorarse en realizar su envío. O sea, no se le puede decretar una bola, que a lo mejor no tiene consecuencia, y sí un balk, que automática le da una base más a cada corredor. Esto es un poco paradójico, pero en fin, es la regla.
El resultado fue que se decretó la violación, y los yumurinos se pusieron delante 6x5, o sea, lo que entró no fue una carrera cualquiera, sino una que pudo decidir el choque. Por suerte los matanceros ganaron luego de manera irrefutable, pero vale la alerta para futuros encuentros.
Como dice el viejo chiste de locos: ¡Hay que tener pulmones! ¿Cómo se le ocurre al árbitro tomar una decisión como esa, en un momento tan álgido? Al menos, debió advertir al lanzador y al manager de lo que estaba sucediendo, DE MANERA EVIDENTE, que lo viera todo el mundo, antes de tomar esa decisión.
Todos los contextos no son iguales, y aunque lo respalde el reglamento, la peor pesadilla para cada imparcial debe ser decidir un juego, y este tipo de decisiones pueden hacerlo. No se trata de dejarse mangonear por un pitcher, simplemente con hacer la advertencia se hubiera evitado todo el revuelo, porque Pérez se hubiera eximido de responsabilidades y las críticas irían hoy para el lanzador o el manager.
Lo que me niego a aceptar es que haya algo más detrás, porque este fue el mismo árbitro que expulsó a Vargas en la pasada Serie (por interpretar que le estaba protestando los conteos al dirigirse a su receptor), en aquella acción que incluso conllevó una carta pública del mentor, y en una entrada anterior le quiso negar al DT capitalino el derecho de ir a preguntarle por un reclamo de su par yumurino. Ojalá todo haya sido nada más una cuestión de apreciación.