jueves, 28 de febrero de 2013

¡Cuba en un Mundial de fútbol!


Por Lemay Padrón Oliveros

Ver ganar a Cuba algo importante en fútbol es algo así como el reencuentro artístico y fecundo entre Bjork y Lars Von Trier. O sea, prácticamente imposible.
Por eso es para festejar en grande el paso que acaba de dar la selección cubana de la categoría sub-20, al conquistar su boleto al Campeonato Mundial de Turquía-2013, luego de derrotar dos goles por uno a Costa Rica.
Se trataba de la prueba de fuego del conjunto caribeño, que ya había mostrado grandes posibilidades de avanzar en la primera ronda, sobre todo tras derrotar a Canadá, uno de los grandes del área en estas edades.
Sin embargo, muchos miraban con escepticismo este duelo, ante otra de las potencias de Centroamérica, pero en definitiva el conjunto antillano supo hacer valer su mejor juego.
Dos tantos del volante Aricheel Hernández (minutos 13 y 80) dieron a la mayor de las Antillas el triunfo en cuartos de final del premundial con sede en la ciudad mexicana de Puebla, y uno de los cuatro boletos al certamen del orbe, previsto del 21 de junio al 13 de julio venideros.
Para esa justa, que verá acción en siete ciudades de la nación europea con la presencia de 24 equipos, ya están asegurados los de Croacia, Inglaterra, Francia, Grecia, España y Portugal por Europa, además de Turquía en calidad de sede.
La única participación Cuba en una lid balompédica del orbe ocurrió en la III edición, que tuvo por sede a Francia en 1938.
La selección cubana asistió como invitada y debutó con empate a tres goles con su similar de Rumanía, a la que luego venció 2-1 en partido de desempate, antes de caer en cuartos de final ante Suecia por contundente goleada de 0-8.
Desde entonces, Cuba nunca más ha participado en un Mundial absoluto, aunque sí disputó los sub-17 de Escocia-1989 e Italia-1991.
Tuve que convencer a los jugadores de que sí se puede, y que deben respetar a los demás equipos, pero sin temer a nadie, declaró tras concluir el histórico choque el director técnico de los caribeños, Raúl González.
Algunos se pregunten ahora cómo es posible que el mismo técnico que cosechó los peores resultados de Cuba en los últimos años en las categorías mayores ahora logra una hazaña como esta.
Se sabe que a este nivel todavía la profesionalización no ha marcado las grandes diferencias entre los futbolistas cubanos y el resto, pero eso no parece argumento suficiente. Desde hace más de dos décadas otros equipos similares lo han intentado y han quedado en el camino. Además, se trata de la categoría más experta entre las menores, donde ya muchos de los involucrados juegan en planteles rentados de sus respetivas Ligas domésticas.
No se puede negar que detrás de esto está una muy buena generación de jugadores, pero también la mano del técnico, por eso quizá estamos en presencia del clásico entrenador de categorías menores.
Desde el argentino José Pekerman (quien ahora intenta redimirse con Colombia, y va bien) al mexicano Jesús Ramírez, a través de los años ha habido muchos preparadores capaces de cosechar grandes resultados con muchachos jóvenes, pero no así cuando asumen las riendas de los equipos de mayores.
Probablemente estemos en ese caso, y sería bueno no cometer el error de volverlo a colocar al frente del combinado elite, sino sacarle el máximo jugo en estas categorías. Pero bueno, ya habrá tiempo para pensar en eso, ahora lo mejor es celebrar, y en grande, que Cuba al fin regresa a un Mundial de fútbol, al menos sub-20.

martes, 26 de febrero de 2013

LSB: caliente la final

Por  Lemay Padrón Oliveros

Dos partidos bien emocionantes dejó ya el Clásico del baloncesto cubano, con división de honores para mayor estímulo a seguir pegados con esta telenovela deportiva.
Pasados dos capítulos, vale la pena hacer un pequeño repaso, porque fueron algo diferentes, con un Capitalinos bastante efectivo en el primero, pero más inexacto en el segundo.
En el tope inicial, la falta de efectividad en el perímetro hizo que Ciego de Ávila forzara el juego interior y provocara las constantes faltas de los jugadores Azules, pero luego fallaban también en el cobro de los tiros libres, y entonces la estrategia no les podía dar resultados. Su estrella Joan Luis Haití hizo lo imposible y firmó otro gran encuentro, pero no fue debidamente acompañado.
En cambio, los de la capital casi no fallaron desde la línea de penalidad, y así abrieron una brecha de 13 puntos en el tercer cuarto que ya los avileños no fueron capaces de remontar.
Para el segundo rollo las cosas empezaron más o menos igual para los de la tierra de la piña, pero en los finales recuperaron la puntería desde la larga distancia y eso cambió el resultado.  Ciego estuvo encima solamente por unos segundos en el segundo cuarto, y no volvieron a disfrutar de ese privilegio si no hasta el final. Apenas 22 segundos quedaban en el pizarrón cuando los visitantes se pusieron delante 74-73.
El final de Capitalinos fue funesto, con varios tiros libres fallados, y para colmo el base Alexis Lavastida perdió un balón en los compases finales, y aunque tuvieron otra posesión, no pudieron siquiera tirar al aro.
Lo estrecho de este marcador hace pensar que jugando bien los citadinos tienen todas las de ganar, pero los Búfalos han vuelto a demostrar que no son multicampeones por gusto. De esa manera les quitaron a sus rivales un invicto que se extendía ya a 16 partidos consecutivos, sumando la fase regular y esta postemporada.
Ahora se vienen tres choques en la Cardín avileña, y allí sufren bastante los visitantes. La dirección técnica de los Azules tendrá que hilar fino para poder ganar al menos par de veces y llegar sin presión a La Habana. Preocupante debe haber sido que perdieron los últimos cuartos en el segundo desafío, lo cual era una fortaleza casi inexpugnable de Capitalinos.
Para los anfitriones todo seguirá dependiendo mucho de sus dos principales (y veteranas) figuras, y si yo fuera el DT contrario, no me preocupaba demasiado por ellos. Preferiría concentrarme en sacar de paso al base Yasser Rodríguez, cuyo carácter es más volátil y por tanto, más proclive a ser provocado. Si él no está fino difícilmente los Búfalos puedan arrollar como de costumbre.

jueves, 21 de febrero de 2013

Otro Clásico para definir el título de la LSB


Por Lemay Padrón Oliveros 

Los dos equipos más laureados en la historia de la Liga Superior de Baloncesto (LSB) animarán desde este jueves la gran final de la edición 2012-2013, como colofón ideal para el certamen.
Ciego de Ávila y Capitalinos, campeones en seis ocasiones cada uno, definirán durante alrededor de una semana cuál de los dos se queda con la mayor cantidad de cetros, en un duelo ya con sabor a clásico del básquet cubano por lo sucedido en la última década.
Sin embargo, esta vez los avileños no parten con tanto favoritismo como en años anteriores, a juzgar por la forma exhibida durante su semifinal contra Camagüey, y por el dominio de los citadinos en la serie bilateral durante la etapa clasificatoria (3-1).
No obstante, los Búfalos siguen demostrando que son un conjunto maduro y batallador, y no se les puede dar ni un resquicio. Honestamente, yo pensé que con la salida de Michael Guerra y Geoffrey Silvestre se acabaría el predominio de los de la tierra de la piña, pero estaba bien lejos de la verdad. Ciego demostró que son mucho más que una combinación de figuras, y como un verdadero plantel mantuvo el dominio a nivel doméstico.
Es más, con el cambio de técnicos casi de un año a otro demostraron también que prácticamente se dirigen solos, y de eso solamente pueden presumir las grandes dinastías del deporte mundial, salvando las enormes distancias.
Los avileños tienen como gran preocupación la puesta a punto física de su líder Joan Luis Haití, quien se vio muy disminuido en la semifinal por un esguince de tobillo. Si Haití vuelve a estar medianamente saludable, no hay nada seguro para los habaneros.
En la banda contraria se encuentra el combinado con la banca más profunda, al que no le interesa no tener lideratos individuales porque su obsesión es la victoria, y esta llega con la aportación colectiva.
Ante Santiago de Cuba la subserie no fue demasiado exigente, pero esto es otra cosa. En la Ramón Fonst los anfitriones tienen que buscar la barrida para no “cuquear” demasiado a la enardecida afición de la Cardín avileña, cuartel general de los Búfalos.
Para el colectivo técnico del emergente Ernesto “El Oso” Williams será esta la verdadera prueba de fuego, cuando en realidad tendrá que poner en práctica toda su experiencia para mover las piezas de la manera más adecuada. Ciego puede no estar en su mejor momento, pero pueden apostar que, si le toca perder, venderá el pellejo bien caro.

martes, 19 de febrero de 2013

Camagüey de nuevo en la cuneta


Por Lemay Padrón Oliveros 

Lo tuvieron todo para pasar por delante de unos Búfalos demasiado golpeados, pero a la larga Camagüey quedó nuevamente en la cuneta en el duelo bilateral, en el marco de la otra semifinal de la Liga Superior de Baloncesto (LSB) 2012-2013.
Las columnas centrales de Ciego, Joan Luis Haití y William Granda, resurgieron en momentos vitales para hacer valer la casta de los multicampeones del básquet cubano y eliminar de nuevo a unos agramontinos que estuvieron más cerca de nunca de lograr la hazaña.
En el tercer y quinto juegos, cuando en ambos casos los visitantes estaban encima en el marcador, brillaron como nunca los dos veteranos ilustres de la tropa avileña, y borraron la desventaja.
Aquel tercer choque mostraba a Camagüey delante en el segundo cuarto por 10 puntos, pero Granda se echó al equipo al hombro y aparecía en todas partes, e incluso bajaba el balón de una punta a la otra de la cancha.
En el decisivo fue Haití, quien hizo derroche de entrega para jugar con un esguince de tobillo, el que protagonizó la remontada de los de la tierra de la piña. Poco importó que necesitara de ser infiltrado para trotar en la cancha, el Búfalo mayor hacía valer su anatomía debajo de las tablas tanto para recoger un rebote como para anotar en los momentos decisivos.
Lamentablemente ese último desafío fue una sucesión casi constante de errores de todo tipo para ambos bandos, y me atrevo a decir que si Ciego juega así la final no podrá retener el trono, pero lo cierto es que Camagüey perdonó demasiado, y eso a la larga le pasó factura, porque una vez delante en el marcador, los avileños volvieron a ser el quinteto demoledor de la última década.
Los de la tierra de los tinajones estuvieron funestos tanto en los tiros libres (por debajo del 20 por ciento) como en los de tres (los fallaron casi todos en la segunda mitad del partido), y por eso vieron esfumarse la notable ventaja que tuvieron durante casi todo el desafío.
Esos tres últimos cuartos fueron los peores que he visto en mi vida para un mismo equipo, y así no se puede ganar. Tuvieron a los Búfalos en el suelo, esperando por el disparo en la sien, y les temblaron las manos, por eso ahora les tocará mirar los toros desde la barrera.