viernes, 12 de junio de 2015

Roniel Iglesias: No hay campeón sin derrota

Por Lemay Padrón Oliveros 

Superado en más de una ocasión en tiempos recientes, algo no acostumbrado a lo largo de su carrera, el boxeador cubano Roniel Iglesias considera que son gajes del oficio, momentos que viven los deportistas.
En exclusiva para este espacio, el campeón olímpico de Londres-2012 se refiere a la inminente final de la V Serie Mundial y los eventos venideros.
Kazajstán nos espera en la final de la Serie Mundial, ¿cómo te ves tú y al resto del equipo?
“Pienso que todos los integrantes de los Domadores hemos mejorado con el paso del tiempo y estamos mentalizados en la final. A pesar de la poca edad de algunos muchachos, tienen calidad y creo que nohabrá problemas para ser el único equipo capaz de ganar consecutivamente en la Serie Mundial. En lo personal, a veces los rivales no exigen tanto, pero siempre trato de dar lo mejor de mí, ganar todos los asaltos si es posible.
¿Tienes también en mente el oro de Toronto?
“Estoy enfrascado en mis entrenamientos para mejorar cada día más. Me siento listo para enfrentar a los contrarios más exigentes. Busco también variabilidad sobre el ring, con entradas y salidas. En Toronto encontraré contrarios de mayor nivel, pero me siento confiado en poder ganar.”
¿Qué le falta hoy a Roniel Iglesias para acercarse al nivel mostrado en Londres?
“Los Juegos Olímpicos son diferentes, aquí son cinco asaltos, y una pelea a la semana. Es otro esfuerzo y creo que para Río tendré más experiencia y podré repetir el éxito de Londres. Me siento bien, pero necesito pulir algunos detalles, ahora mismo no estoy como para pelear en unos Juegos Olímpicos, pero me siento bien.”
¿Qué le dices a quienes se preocupan por tus derrotas este año?
“Todos los años no tienen por qué ser buenos para todos los atletas. No hay campeón sin derrota, y eso se ha visto en todos los escenarios, no solo en el boxeo, sino en todos los deportes. La carrera del deportista es bastante larga y el objetivo es llegar al final con la mano en alto.”

miércoles, 10 de junio de 2015

Lucha por gran botín en Toronto

Por Lemay Padrón Oliveros 

Directivos de la lucha cubana acaban de adelantar que su meta para los venideros Juegos Panamericanos de Toronto-2015 será conquistar alrededor de 16 medallas, de ellas unas 10 de oro.
El objetivo, ambicioso como corresponde a un deporte tradicionalmente fuerte y de gran aporte en este tipo de lides, implica que prácticamente todos los enviados a la urbe canadiense se encaramarán en el podio, y la gran mayoría en su centro.
Como es tradicional, el mayor peso estará en el estilo grecorromano, donde el predominio cubano ha sido una constante desde hace décadas, y en Guadalajara-2011 no dejó escapar ni un solo cetro.
Ahora quizás no sea perfecta la actuación, pero tenemos serios candidatos al trono en 59, 85, 98 y 130 kilogramos. En 66 y 75 no es que estemos flojos ni mucho menos, pero la presencia de otros oponentes avalados nos lleva a la cautela.
En tanto, por el estilo libre tenemos grandes posibilidades con Yowlis Bonne (57), Reineris Salas (86), Liván López (74) y Javier Cortina (96), pero en estos dos últimos casos sus oponentes son de clase. Si el monarca olímpico y dos veces titular mundial Jordan Burroughs decide acudir a la justa canadiense, entonces será bien complicado para Liván repetir el oro de Guadalajara, y Cortina viene de caer ante el joven de 19 años Kyle Snyder en el tope contra Estados Unidos.
Otro con potencialidades es Alejandro Valdés (65), pero en esta división está el puertorriqueño Franklyn Gómez, y si acude a la cita continental, será el máximo candidato al trono. Los restantes competidores de la modalidad libre no presentan un aval similar al de sus compañeros, y sería una sorpresa si llegaran a coronarse en sus respectivos pesos.
Entre las damas, también hubo actuación perfecta en Guadalajara con los cetros de Catherine Videaux (63) y Lissette Echevarría (75), nuestras únicas enviadas, pero ahora aumentará la comitiva. El nivel en este sexo ha aumentado mucho en los últimos años, y con la presencia de canadienses y estadounidenses, de categoría mundial, las cosas se complican.
Igualar los dos oros de la justa tapatía sería un tremendo resultado para las chicas, con grandes posibilidades de medallas también en 48, 58 y 69 kilogramos. Todo dependerá de cómo vaya desarrollándose la competencia, y el momento de forma en que lleguen las principales aspirantes al oro.
La verdad la conoceremos sobre los colchones del Centro Deportivo de Mississauga, pero en teoría no es descabellado pensar en un gran aporte de la lucha al medallero de Cuba en Toronto-2015.

martes, 9 de junio de 2015

Todo por Raúl

Por Lemay Padrón Oliveros 

El Cosmos de Nueva York no es un gran equipo, ni siquiera en Estados Unidos, pero sí cuenta con un gran jugador, el español Raúl González Blanco, por quien valió la pena repletar el estadio Pedro Marrero a pesar de la lluvia.
Aunque sus mejores tiempos pasaron hace rato, el exfutbolista del Real Madrid regala clase en cada toque, ya sea como goleador -su especialidad-, como en el centro del campo, donde se le vio más frecuentemente en la segunda mitad.
La fiebre existente en Cuba por el fútbol, y la necesidad de disfrutar en vivo de algún ídolo, aunque no esté en su esplendor, movió a una multitud para ver de cerca al Ángel del Madrid y a Pelé, el único tricampeón mundial de fútbol.
Si no hubiera llovido quizás hubieran asistido más personas, pero entonces hubiera sido más lamentable la imagen del potrero, que diga, del Marrero. Hace casi una década que se aprobó y se entrega anualmente el fondo del programa Gol, del cual se debe destinar una parte a infraestructura, y específicamente a los terrenos. Esa parte se ha empleado con poco criterio y no ha rendido fruto alguno.
Recuerdo que se puso en práctica un sistema de riego en la cancha emblemática de Cuba, con aspersores distribuidos a todo lo largo del campo, pero faltó lo más importante, la disponibilidad de agua, y así no hay terreno de fútbol que pueda mantenerse con una decencia mínima. La lluvia caída contribuyó a que se paliara un poco la dureza de la tierra, y de paso refrescó a los visitantes, azotados por el calor habanero.
Otro aspecto criticable fue la organización como tal del espectáculo. Sin ir demasiado atrás con la llegada al aeropuerto, caótica y con varias versiones de horas y lugares de llegada, en el propio desafío también falló la logística. La información brindada a la prensa era exacta en el caso de los visitantes, pero no en cuanto a nuestros propios futbolistas, como si antes del partido hubiesen echado sobre una mesa las recién estrenadas camisetas y cada cual, al tun tun, hubiera seleccionado un número sin informarlo posteriormente. Esos detalles demuestran lo poco preparados que estamos para este tipo de acontecimientos, porque si de algo presume el fútbol, a pesar de todos los escándalos, es de ser un deporte organizado.
En lo puramente futbolístico, la defensa sigue haciendo aguas, y no de lluvia. La desconcentración que tantas veces ha frustrado los sueños de los fanáticos antillanos sigue apareciendo en los momentos más indeseados, sin respetar jerarquías, y por eso nos llevamos una goleada de 4-1.
Ese primer tiempo fue completamente para el olvido, y aunque la imagen mejoró en la segunda mitad, no sabría decir si fue por mérito propio de los cubanos, por cansancio de los rivales o porque ya el marcador estaba completamente definido.
Se hilaron jugadas interesantes al ataque, y no hubo un segundo gol casi de milagro, por una parada fortuita del portero estadounidense, pero ya el daño estaba hecho. Un arduo trabajo le queda por delante al colectivo técnico para corregir estos errores.
Quizás no nos pase la cuenta ahora ante la débil Curazao, pero si las cosas no mejoran no avanzaremos mucho más allá.

lunes, 8 de junio de 2015

Río-2016: Obsesión para Julio César La Cruz

Por Lemay Padrón Oliveros 

Una de las medallas más esperadas por la delegación cubana en los Juegos Olímpicos de Londres-2012 era la del boxeador Julio César La Cruz. Su condición de campeón mundial en la división de 81 kilogramos y un largo invicto lo tuvieron incluso en posibilidades de ser el abanderado de la comitiva caribeña.
Sin embargo, en suelo londinense las cosas no salieron como él esperaba, y fue derrotado sorpresivamente por el brasileño Yamaguchi Falcao, a quien había superado en varias ocasiones.
Ese traspié ha hecho que la venidera cita estival, la de Río de Janeiro-2016, se haya convertido en una especie de obsesión para el púgil, según confesó a este sitio:
“Esa es mi meta, una obsesión diaria: mejorar la actuación de Londres, porque el pueblo cubano esperaba la medalla de oro mía. Esas cosas suceden en el deporte, pero para Río quiero salir a buscar esa victoria que le debo a mi gente.”
Ya lograste el primer paso, que era clasificarte para Río...
“Me siento muy contento porque me agrego al grupo de clasificados a los Juegos Olímpicos, y que esperen lo mejor de mí, que cada día me voy a preparar mejor para dar más triunfos.”
Se critica el nivel de la Serie Mundial porque hay boxeadores de poca calidad, ¿cómo lo ven ustedes?
“Eso es cierto, pero no completamente. Me entreno muy bien porque hay boxeadores bien preparados, países con tradición, que merecen respeto y concentración, y lo principal ha sido la disciplina táctica sobre el cuadrilátero, porque ya me pasó antes, uno no puede descuidarse ante ningún contrario aunque aparentemente sea muy favorito.”
Sin embargo, por tu forma de pelea parece que sí te sientes muy confiado, ¿es así?
“Esa forma de boxear me ha caracterizado a todo lo largo de mi carrera y ningún técnico de los que me han entrenado me han querido modificar ese estilo propio, que me ha llevado a ser doble campeón mundial y a obtener otros títulos. Solamente debo agregarle detalles en dependencia de cada rival, y eso es lo que me indican los entrenadores. Pueden estar seguros que no es por exceso de confianza, es que me siento cómodo moviéndome por todo el ring y por mi rapidez puedo bajar la guardia en algunos momentos.”