lunes, 29 de junio de 2015

Serie Mundial de Boxeo: Astana dejó sorpresas

Por Lemay Padrón Oliveros 

Bien inesperada resultó la derrota de los Domadores de Cuba ante los Lobos de Astana este fin de semana en la conclusión de la Serie Mundial de Boxeo. Luego de dominar ampliamente toda la fase clasificatoria, con varios récords incluidos, todo parecía indicar que los Domadores estaban en condiciones de convertirse en la primera franquicia capaz de repetir el trono en este tipo de lides, pero en el Centro Nacional de tenis de Astana hubo más de una sorpresa.
La jornada sabatina, donde los cubanos enfrentaban a los mejores púgiles rivales, dejó un 2-3 en el pizarrón que a mi juicio no se correspondió con lo sucedido sobre el ring, porque yo vi ganar a Yasniel Toledo. Los asaltos finales no fueron votados como debería ser, y eso dio al traste con la victoria del caribeño, que hubiera dejado la final casi decidida, pues al día siguiente los visitantes eran favoritos en la mayoría de los combates.
Sin embargo, la velada dominical también arrojó sorpresas. Roniel Iglesias no estuvo en los rounds finales como en los primeros, pero así y todo fue superior a su contrario, llevó todo el tiempo la iniciativa y hasta terminó mejor físicamente, por eso tampoco comparto el criterio de los imparciales, que a mi entender no se comportaron como tal. Una prueba de ello fue la votación en el combate anterior, dividida a favor de Lázaro Álvarez, cuando prácticamente hubo un solo hombre sobre el encerado.
Los otros que perdieron, creo que perdieron bien. Se sabe que cuando se pelea como visitante, se debe aportar un extra para no dejar dudas, y ese extra les faltó a los otros que bajaron del encerado con la cabeza gacha. De ellos, quien realmente me sorprendió porque confiaba mucho en él fue Yosbany Veitía, pero como perdió tiempo de entrenamiento por un accidente, se puede entender que estuviera algo falto de ritmo.
Por supuesto, hay que dar mérito al rival, y los kazajos mostraron una excelente preparación tanto física como técnica, lo cual sumado a su tradicional fortaleza y la tradición del constante ataque, los convierte en rivales bien peligrosos.
Independientemente de algún favor arbitral, se trata de una escuadra poderosa, que se preparó concienzudamente para levantar el trofeo y casi en todos los pesos puso lo mejor que tenía. Este tipo de confrontaciones son las que necesitan los púgiles cubanos, porque a lo largo de la Serie son demasiados los oponentes de bajo nivel, y eso hasta puede afectar la motivación para entrenar. Sirva la experiencia para redoblar esfuerzos de cara al venidero Campeonato Mundial, el verdadero reto del boxeo cubano este año.

sábado, 20 de junio de 2015

Copa de sorpresas

Por Lemay Padrón Oliveros 

Llegaron desde el inicio y se han mantenido: las sorpresas han sido protagonistas en esta versión de la Copa América de fútbol.
Un Chile dubitativo, una Argentina demasiado displicente y sin magia en la delantera, un Brasil que ganó in extremis ante el débil Perú, una Colombia que no pudo derrotar a Venezuela, y un Uruguay que raspó la victoria ante Jamaica y luego cayó ante una Argentina mediocre.
Todo eso y más ha ocurrido en el certamen continental, donde la cantaleta de que las distancias se reducen se repite una y otra vez, como para ocultar otra gran verdad: los favoritos no lo han demostrado sobre la cancha.
Paraguay es muy aguerrido, Venezuela ha perdido el respeto a las potencias de la región, México es capaz de lo peor y de lo mejor…Todo eso es verdad, pero quienes llevan sobre sus hombros las demandas de sus exigentes aficiones con mayor peso son los históricos como Brasil, Uruguay o Argentina, los de mejor presente como Colombia, y la sede, como Chile, y ninguno de ellos ha convencido hasta el momento.
El arbitraje ha sido de malo a pésimo, parejo para todos, pero impresentable. Lo mismo se tragan el silbato cuando la leña se reparte a diestra y siniestra, que no ven un claro penalti o marcan fuera de juego cuando no lo es. Si bien las consideradas estrellas han estado bastante bien en sentido general (salvo Messi y James, porque se les exige mucho más), los silbantes empañan en demasía el espectáculo.
Los mayores comentarios negativos van disparados a la estrella del Barcelona de España, brillante cuando viste de blaugrana, pero no tanto cuando lleva la albiceleste, sobre todo en los encuentros de vida o muerte. La esperanza es que esta vez no ha encandilado en la fase de grupos, y quizás explote a partir de cuartos de final, ¡Ojalá!
La Copa apenas ha empezado, y hay tiempo todavía para mejorar tanto individual como colectivamente, pero cuidado, porque una mala fase de grupos puede complicar la subsistencia de cualquiera, si no que le pregunten a la misma Argentina por lo sucedido en 2011.

viernes, 19 de junio de 2015

Serie Mundial de Boxeo: varios duelos de invictos

Por Lemay Padrón Oliveros 

Savón a un tope crucial.
Varios duelos de invictos caracterizarán la final de la quinta temporada de la Serie Mundial de Boxeo (SMB), que deben ganar los Domadores de Cuba si no hay grandes sorpresas.
Los Lobos de Astana tienen buenos púgiles en algunos pesos, pero a nivel global me inclino por los cubanos, al menos en el papel, pero vayamos al detalle, cartelera por cartelera. El sábado serán los pleitos en 49, 56, 64, 75 y 91 kilogramos, y el domingo las restantes.
Para la primera velada, Cuba no tiene amplio favoritismo en ninguna de las peleas, pero sí algo más de experiencia en la mayoría de sus contendientes, y eso puede inclinar la balanza a nuestro favor.
Muy cerrada debe ser la pelea estelar entre los invictos Vassiliy Levit (8-0 en esta SMB, sumando clasificatoria y semifinal), dueño del único boleto otorgado en ese peso para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro-2016, y Erislandy Savón (8-0), que no
lo ganó apenas por haber vencido en un pleito por no presentación.
Esa misma tónica debe primar en los duelos entre Temirtas Zhussupov (3-1) y Joahnys Argilagos (6-2) en 49 y Meiirim Nursultanov (5-0) y Arlen López (7-1) en 75, aunque la veteranía del campeón olímpico de Londres-2012 Robeisy Ramírez (3-0) y del doble subtitular mundial Yasnier Toledo (7-0) debe predominar ante Kairat Yeraliyev (3-0) y Samat Bashenov (6-0), respectivamente. Me parece que esta cartelera puede terminar 3-2 a favor de los Domadores.
En tanto, el domingo me parece más clara la preponderancia de los caribeños, con la presencia de Yosbany Veitía (7-0 en 52), Lázaro Álvarez (8-0 en 60) y Julio César La Cruz (7-1 en 81), mejores ampliamente que Olzhas Sattibayev (4-1), Zakir Safiullin (2-3) y Nurdaulet Zharmanov (0-1). Roniel Iglesias (5-2 en 69) no ha estado del todo bien este año, pero igual lo veo superior a Aslanbek Shymbergenov (2-1).
En definitiva será el anfitrión Ivan Dychko (1-0) y no el refuerzo croata Filip Hrgovic, quien actuó durante todo el certamen, el oponente de Yohandi Toirac en más de 91 kilogramos. Cualquiera de los dos, salía como favorito ante el caribeño, que no ha visto acción en esta campaña.
Finalmente, si hace falta una pelea extra para definir la corona, los protagonistas serían Meirbolat Toitov (4-0) y Andy Cruz (5-0) en 56, con criterio reservado, pero realmente no creo que se llegue a ese punto, porque la segunda velada se pinta para un 4-1, que completaría un global de 7-3. El fin de semana sabremos si consulté el oráculo apropiado.

jueves, 18 de junio de 2015

Se veía venir



Por Lemay Padrón Oliveros

Si soy completamente honesto, nunca pensé que fuera tan pronto, pero tarde o temprano la selección de fútbol de Cuba volvería a aparcar su deseo de llegar a un Mundial.
FRACASO, así con mayúsculas, ha sido lo ocurrido tras quedar en la cuneta a las primeras de cambio, pero no se puede decir que nos sorprendió.
En estas mismas páginas analizamos el duelo de ida y las múltiples carencias mostradas por la escuadra antillana. Decíamos que no nos habían anotado de puro milagro, pero los milagros ocurren bien poco. En el Marrero se pagó bien caro la displicencia defensiva de los nuestros, desnudada descarnadamente por el Cosmos de Raúl hace apenas unos días.
Cuba empezó de manera arrolladora y puso el encuentro como mejor le convenía, con ventaja en el marcador, transcurridos apenas cinco minutos de juego, pero Curazao no se dejó impresionar y menos de 15 minutos más tarde ya habían capitalizado una de sus numerosas internadas por los extremos, donde, al igual que en la ida, siempre lograban enviar los centros al área. Esta vez el delantero contó con algo de suerte para anidar el balón en las redes, pero igual era evidente que la defensa cubana hacía aguas por todos lados.
En otro balonazo de los tantos que les ganó las espaldas a los zagueros cubanos, el portero Sandy Sánchez salió de su área y se hizo expulsar, para complicar aún más la tarea del conjunto. Si justa era la roja, también comprensible la actitud de Sánchez, al verse indefenso ante la ofensiva contraria y la notoria lentitud de sus escuderos.
Si de ofensiva se trata, Cuba siguió dejando demasiado que desear. El gol vino de una jugada a balón parado, y aunque hubo varias jugadas de peligro, al menos después del empate a mí me daba la impresión de que eran más peligrosas las de los curazaleños. O sea, durante casi todo el partido.
Ahora me voy a otro aspecto. La génesis de este FRACASO están un poco más atrás, cuando a pocas semanas de jugar fueron sancionados cuatro futbolistas importantes y el técnico del plantel. A lo mejor con los ausentes el resultado final no varía, pero el plantel del conjunto sí cambia cuando se debe depender de otros elementos. El propio hecho de que Walter Benítez siguiera en el equipo técnico, y quizás moviendo los hilos desde la sombra, porque lógicamente es quien había pensado todo el proceso eliminatorio, reafirma lo absurdo de la medida tomada contra él. Triana asumió porque aparentemente no había nadie más capacitado, pero así no se deben enfrentar unas eliminatorias, porque su mente estaba en la sub-21, como la de Benítez estaba en la absoluta. Esta raya va para los dirigentes.
Y la última para la televisión, que dejó a toda Cuba con las ganas de ver los 45 minutos definitorios aunque fueran desastrosos por el estado del terreno y decepcionantes por el resultado final.