jueves, 21 de febrero de 2013

Otro Clásico para definir el título de la LSB


Por Lemay Padrón Oliveros 

Los dos equipos más laureados en la historia de la Liga Superior de Baloncesto (LSB) animarán desde este jueves la gran final de la edición 2012-2013, como colofón ideal para el certamen.
Ciego de Ávila y Capitalinos, campeones en seis ocasiones cada uno, definirán durante alrededor de una semana cuál de los dos se queda con la mayor cantidad de cetros, en un duelo ya con sabor a clásico del básquet cubano por lo sucedido en la última década.
Sin embargo, esta vez los avileños no parten con tanto favoritismo como en años anteriores, a juzgar por la forma exhibida durante su semifinal contra Camagüey, y por el dominio de los citadinos en la serie bilateral durante la etapa clasificatoria (3-1).
No obstante, los Búfalos siguen demostrando que son un conjunto maduro y batallador, y no se les puede dar ni un resquicio. Honestamente, yo pensé que con la salida de Michael Guerra y Geoffrey Silvestre se acabaría el predominio de los de la tierra de la piña, pero estaba bien lejos de la verdad. Ciego demostró que son mucho más que una combinación de figuras, y como un verdadero plantel mantuvo el dominio a nivel doméstico.
Es más, con el cambio de técnicos casi de un año a otro demostraron también que prácticamente se dirigen solos, y de eso solamente pueden presumir las grandes dinastías del deporte mundial, salvando las enormes distancias.
Los avileños tienen como gran preocupación la puesta a punto física de su líder Joan Luis Haití, quien se vio muy disminuido en la semifinal por un esguince de tobillo. Si Haití vuelve a estar medianamente saludable, no hay nada seguro para los habaneros.
En la banda contraria se encuentra el combinado con la banca más profunda, al que no le interesa no tener lideratos individuales porque su obsesión es la victoria, y esta llega con la aportación colectiva.
Ante Santiago de Cuba la subserie no fue demasiado exigente, pero esto es otra cosa. En la Ramón Fonst los anfitriones tienen que buscar la barrida para no “cuquear” demasiado a la enardecida afición de la Cardín avileña, cuartel general de los Búfalos.
Para el colectivo técnico del emergente Ernesto “El Oso” Williams será esta la verdadera prueba de fuego, cuando en realidad tendrá que poner en práctica toda su experiencia para mover las piezas de la manera más adecuada. Ciego puede no estar en su mejor momento, pero pueden apostar que, si le toca perder, venderá el pellejo bien caro.

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