sábado, 25 de mayo de 2013

Por un nuevo campeón

Por  Lemay Padrón Oliveros

Por tercer año consecutivo se hace realidad la maldición de que el campeón de la Serie Nacional anterior no está en la postemporada siguiente. Sin Ciego de Ávila, ahora otros cuatro conjuntos se disputan el trono más ansiado del deporte cubano, y es bastante difícil dilucidar quién será el afortunado.
Una serie luce más clara, la que protagonizarán Matanzas y Sancti Spíritus, no porque un equipo sea superior a otro en el papel (es todo lo contrario), sino porque los play offs parecen una asignatura imposible para los espirituanos, que llevan ya nueve años asistiendo con asiduidad a estas series extra sin levantar el banderín, y más aún, en las últimas cuatro ni siquiera han sobrevivido a la primera ronda.
Esta vez inevitablemente mejorarán su lugar porque solamente habrá cuatro nóminas en pugna, pero igual les será difícil ganar un tope.
Desde el banco rival tienen a unos matanceros que aparentemente no mojan, pero empapan. Sin un cuarto bate natural ni grandes nombres ganan sus juegos, explotando al máximo sus posibilidades. Para derrotarlos hay que jugarles de manera muy exacta, y ese será un gran reto para el debutante Yovany Aragón, esperanzado en haber encontrado el antídoto para los play offs.
Vital será para los yayaberos lograr una barrida en su patio, cuando se inicie el duelo, para de una vez desterrar sus fantasmas, quizás en la última oportunidad de Yuliesky Gourriel para darle un cetro a su provincia de origen.
El otro duelo es más peliagudo, pues aunque se trata de la novena con mejor desempeño a lo largo de todo el torneo, tampoco las tiene todas consigo cuando se entra en la postemporada. La perfecta sincronía de los refuerzos con la nómina regular pudiera ser el plus necesario para que Cienfuegos finalmente llegue al menos a discutir el título de la pelota cubana.
Si de refuerzos se trata, su oponente, Villa Clara, también puede alzar la voz. A la perfección han encajado en la alineación Naranja los hombres “importados”, al igual que el relevista solicitado. Si a eso se suma que ha reaparecido la garra de los centrales, esto lo convierte en un contrario muy peligroso.
De no aflojar como han hecho en las postemporadas más recientes, los Naranjas deben avanzar, y por el otro lado también veo a Matanzas más hecho. Como siempre, sobre la grama veremos quién comete menos errores y explota mejor sus efectivos.

viernes, 24 de mayo de 2013

Industriales, una vez más viendo los toros desde la barrera

Por Lemay Padrón Oliveros 

Al fin acabaron las angustias para los fanáticos azules en esta temporada. Todavía les resta para concluir el calendario regular, pero es apenas un trámite, ya se acabaron las remotísimas esperanzas de llegar a la postemporada.
Apoyados en su respetable ofensiva y aceptable defensa, sus seguidores confiaban en volver a optar por el título de la pelota cubana, pero ni la primera funcionó adecuadamente todo el tiempo, ni la segunda estuvo acertada en la primera mitad, y solamente el pitcheo estuvo como se esperaba: desastroso.
Aferrados al brazo de Odrisamer Despaigne los capitalinos lograron mantenerse con vida en esta segunda mitad, pues ni Frank Montieth ni Antonio Baró pudieron aportar lo suficiente en los últimos 45 juegos, pero no aparece un complemento fiable para este abridor, y cuando se ha esbozado en las últimas campañas, ha decidido anclar lejos de La Habana.
El propio Baró parecía la nueva perla del seleccionado añil, pero tiene que trabajar muchísimo en su control para poder sacarle dividendos a sus innegables condiciones naturales.
Esto es en el apartado de los abridores; el pitcheo de segunda línea sencillamente no existe, y si no es por los refuerzos ni siquiera las matemáticas hubieran mantenido con vida a los citadinos hasta la última subserie.
Se pudiera pensar que el pasaporte a los play offs se perdió ante Villa Clara o Ciego de Ávila, y esto no es descabellado, pero debemos ir un poco más atrás, a esos partidos que se iban ganando en el octavo inning y se perdieron, o aquellos famosos de las grandes ventajas (contra Pinar en la primera vuelta y contra Cienfuegos en la segunda) dilapidadas en el último tercio.
Otros pudieran apuntar a la incertidumbre en los inicios sobre la permanencia o no de Metropolitanos y el consecuente desajuste a la hora de conformar a Industriales, pero lo cierto es que el equipo estaba consciente de las dificultades de su bullpen y estaba en la obligación de hacer funcionar como un reloj su ofensiva y su defensa. Eso sucedió solamente a ratos, y no se le puede echar la culpa a Lázaro Vargas, aunque hayan sido cuestionables puntualmente algunos manejos de lanzadores, movimientos en la alineación y hasta mantenimiento de bateadores claramente en slump. Sencillamente, así no se puede ganar.

jueves, 23 de mayo de 2013

Villa Clara: el premio al mejor final

Por Lemay Padrón Oliveros

Todo está bien cuando acaba bien, dice un viejo refrán, y en parte se aplica a la clasificación de Villa Clara a la postemporada de la pelota cubana 2013.
Y digo en parte, porque se es un poco injusto al circunscribir el resultado a lo sucedido solamente en el final, cuando ciertamente mostraron su condición de equipo Grande y vencieron en los compromisos directos con los otros equipos que soñaban con discutir el campeonato.
Lo cierto es que ningún equipo de Cuba lleva tanto tiempo de permanencia en los play offs, con todo y que llevan casi dos décadas esperando por coronarse.
Han sido los Naranjas unos imprescindibles en la postemporada caribeña, y eso nadie se los ha regalado, porque en la mayoría de las veces han estado entre las novenas con mejores resultados en la fase regular. Baste decir que en todo el siglo XXI Villa Clara nunca ha sido el último clasificado, como ha sucedido ahora, y siempre avanzó con 50 o más victorias, y eso habla a las claras de estabilidad en la elite.
El juego alegre, con garra, que caracterizó a los conjuntos de esta zona de toda la vida, ha vuelto a aparecer en esta campaña, y en él han encajado de maravillas los cinco refuerzos escogidos al cierre de la primera etapa. Tanto los bateadores como Jonder Martínez en la lomita han contribuido sobremanera al repunte de los anaranjados, penúltimos entre los clasificados cuando cerró la fase de 16 planteles.
La manera en que están jugando estos Naranjas llama al espectáculo, enamora y suma adeptos a una nómina en la cual solamente los importados Jonder y Edilse Silva saben lo que es coronarse en una Serie Nacional recientemente, porque a Pestano ya debe habérsele olvidado qué se siente.
Esto será un plus para ellos cuando arranque el duelo semifinal ante Cienfuegos, el equipo de mejor rendimiento a lo largo de toda la Serie 52, llamado ya a tener un gran resultado.
Pero de este duelo hablaremos más adelante, ahora hay que quitarse el sombrero con los del centro del país, quienes se han acordado de su ilustre estirpe en el mejor momento posible.

martes, 21 de mayo de 2013

Matar o morir en el Sandino

Por Lemay Padrón Oliveros 

Luego de haber hecho sus deberes ante Industriales, Ciego de Ávila y Villa Clara chocarán en un duelo a muerte esta semana para definir el último boleto a la postemporada de la pelota cubana.
A la hora de la verdad, los Azules perdieron las dos subseries contra sus rivales directos, y ya prácticamente pueden olvidarse de los play offs de este año, mientras que Tigres y Naranjas definirán entre ellos quién acompañará a Cienfuegos, Sancti Spíritus y Matanzas en la aventura por el trono de la pelota cubana.
Desde ahora lo digo, cualquiera que sobreviva a esta batalla para mí es favorito en la siguiente instancia, con todo y que enfrentarán al conjunto de mejores resultados en todo el torneo. Se trata de un histórico que ha vivido horas bajas en los últimos años y de uno que se ha hecho grande a puro corazón.
Dar un favorito es bien difícil, y de entrada parece que los anfitriones pueden contar con una mejor rotación de lanzadores, pero cuidado, los principales ases de Ciego están acostumbrados a trabajar seguido y bajo presión, y de eso en Villa Clara no hay mucho. En cambio, cuando se va al pitcheo de segunda línea los anfitriones lucen mejor, y por eso será crucial lo que se pueda hacer ante los abridores de uno y otro plantel.
Desde el timón de mando Roger Machado tiene todas las de ganar, pues ha mostrado mucha más astucia a la hora de disponer de sus efectivos, aunque Ramón Moré exhibió mayor agudeza en la subserie contra Matanzas, que no pocas neuronas le debe haber quemado, ¿quién sabe si ya alcanzó la madurez necesaria?.
No se me olvida que matemáticamente los yumurinos no están clasificados, pero esto es solamente cuestión de tiempo. Después de todo matemática empieza con M igual que milagro, y eso se da muy poco en este béisbol, para desconsuelo de los fanáticos capitalinos, que se aferran a esta última tabla como salvación. Pero esto realmente es una quimera, la realidad va a suceder en el Sandino, y la sangre correrá, aunque sea en forma de adrenalina y no roja como de costumbre. 
Será a muerte este duelo, y seguro como los espartanos, ambas tropas saldrán a la grama del Sandino a finalizar con el escudo, o sobre el escudo.