domingo, 24 de mayo de 2015

Fin de una era en la pelota cubana

Por Lemay Padrón Oliveros 

No recuerdo que el anuncio de una preselección cubana de béisbol generara prácticamente ningún comentario sobre tal o más cual pelotero. Lo ocurrido este jueves en el salón de actos del estadio Latinoamericano fue tan telúrico que los análisis puramente beisboleros quedaron postergados ante el anuncio del nuevo técnico de la selección nacional: Roger Machado.
Ha sido tanta la inercia en las autoridades de la pelota cubana que nadie imaginó un giro de timón tan brusco como este, y no porque el anterior técnico fuera muy querido, ni porque el entrante no estuviera capacitado.
La llegada de Víctor Mesa al frente de la preselección me atrevería a decir que conllevó una aprobación casi unánime en todo el país, pero poco a poco ese fervor se fue diluyendo por algunas actitudes censurables del propio técnico, y porque, quién sabe por qué, le echaban la culpa de todo lo mal hecho: si se jugaba de día, era por Víctor Mesa, si no había conferencia de prensa, era por Víctor Mesa, si un árbitro se equivocaba, era por Víctor Mesa, en fin, que siempre pagaba el totí, como dice el refrán popular.
Por primera vez parecía que se hacía lo correcto al nombrar a un técnico por un periodo de tiempo considerable, para que pudiera trabajar a fondo, pero la excelente idea, en teoría, fracasó por varios motivos. En primer lugar, porque no se puede hablar de trabajo continuado cuando de año a año hay demasiadas caras nuevas en las preselecciones (sin que esto sea malo), y en segundo lugar porque desmotiva al resto de los técnicos. El propio Roger se alejó durante un año porque sintió que araba en el mar, y todavía resuenan los ecos de las duras confesiones de Alfonso Urquiola.
Si algo positivo tiene este cambio es fundamentalmente que nos deja claro que nadie es intocable, y que se están tratando de sepultar métodos anquilosados y filosofías del Pleistoceno. Luego de un paso como este, cómo no pensar en aplicar a rajatabla y sin miramientos el reglamento, o de una vez sentar a todos los árbitros y exigirles que la zona de strike sea la misma, o velar porque bates, estadios y pelotas sean completamente legales y medidos con la misma vara.
Volveremos para hablar de los peloteros, no se preocupen.

sábado, 23 de mayo de 2015

Bombardeados en Detroit

Por Lemay Padrón Oliveros 

La ciudad del inmortal Joe Louis, el Bombardero de Detroit, será un auténtico campo minado para la selección cubana de voleibol, que desde este viernes competirá en la denominada Final Four de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Norceca).
Tras apreciar lo sucedido en el estreno de la Liga Mundial ante Canadá, se hizo evidente que los cubanos tienen pocas opciones de competir de tú por tú con sus rivales de grupo, y algo similar debe ocurrir en Detroit.
Además de los canadienses, que con sus dos barridas 3-0 nos devolvieron a la cruda realidad, estarán los anfitriones estadounidenses, de mucho mayor nivel, y el único elenco al que podemos aspirar realmente a derrotar es a México.
En el deporte casi todo puede suceder (menos que Florentino Pérez piense menos en el dinero y más en el fútbol), pero con la ausencia de nuestro principal jugador y la lesión de otro, eso es toda una quimera.
Los problemas en el visado de Javier Jiménez y la lesión de rodilla de Lázaro Fundora han dejado al plantel, ya de por sí bastante mermado, convertido en un equipo de segunda.
El técnico Rodolfo Sánchez tendrá que hacer magia para intentar arrebatarle algún set, ya no digo el partido, a canadienses y estadounidenses, sin confiarse tampoco con los mexicanos.
Es llover sobre mojado el tema de la inexperiencia de nuestros voleibolistas, los que juegan acá salvo Rolando Cepeda, por eso prefiero decir que estamos pagando el precio de “amarrar” una sola contratación luego de dos años de aprobada la vinculación con clubes profesionales.
Los retiros, bodas, bajas y cualquier motivo que se da oficialmente a la Federación cubana, lo sabemos todos, no es más que una justificación para salir a buscar nuevos horizontes. Con la firma de compromisos o la solicitud de paciencia (más paciencia) está demostrado que no frenamos la sangría. La flexibilidad tiene que ser la palabra de orden, sin que esto signifique relajo, a ver si logramos mantener junta la base que tenemos actualmente.
Por eso en Detroit no podemos esperar otra cosa sino que nos bombardeen.

viernes, 22 de mayo de 2015

Mundial de taekwondo: escaso botín

Por Lemay Padrón Oliveros 

Chelyabinsk-2015 se parece muy poco a Puebla-2013. Cuba dependió en la urbe rusa de los de mejor actuación en la mexicana, pero la porfía en esta ocasión fue mucho más fuerte.
Las cartas de lujo de nuestra delegación, Rafael Alba (87) y Robelis Despaigne (más de 87) tuvieron una excelente fase preliminar, pero no pudieron hacerse justicia a la hora de la verdad. Es bueno aclarar que por primera vez en la historia un certamen de alto nivel de taekwondo celebró las competencias de una misma división en dos días diferentes. Por lo general se evita esto, entre otras cosas porque se trata de una disciplina muy traumática y los golpes propinados y recibidos se sienten menos cuando el cuerpo está caliente, 24 horas más tarde pueden embotarse los músculos. Imagino que la Federación habrá analizado los resultados de Chelyabinsk y en dependencia de eso veremos si el sistema se mantiene.
Lo cierto es que en la semifinal los dos perdieron por un punto, y en el caso de Alba se trató de una patada a la cabeza prácticamente en el último segundo. Según reportes desde la sede, se le vio cansado. Independientemente del factor agotamiento, el colectivo técnico seguro sacará experiencias para que estos despistes tácticos no vuelvan a ocurrir.
El resto de nuestros concursantes ni siquiera lograron sobrevivir a un segundo día, eliminados en la fase de grupos. Una vez más sale a relucir la necesidad de competir al máximo nivel para alcanzar grandes resultados. Alba y Despaigne son la excepción en buen medida porque prácticamente están en la misma división y eso les da un contrario de alto nivel todo el tiempo al alcance de la mano, pero eso no sucede en otros pesos. Desgraciadamente, para Río de Janeiro-2016 uno de los dos deberá ver los toros desde la barrera.
Antes, serán nuevamente nuestras principales figuras en los Panamericanos de Toronto, donde pueden aportar grandes alegrías. Por cierto, sacando cuentas con los taekwondocas de la región en esta cita del orbe, Brasil sumó dos bronces al igual que Cuba y Estados Unidos, mientras que México se quedó sin preseas, algo bien raro por la tradicional fuerza de los competidores de ese país.
Quedan menos de dos meses para la justa continental, y seguro lo sucedido en Chelyabinsk dejará huella.

martes, 19 de mayo de 2015

Fútbol cubano: cambio de mando

Por Lemay Padrón Oliveros 

Mal andamos en el fútbol cubano. Acaba de informarse que Raúl González Triana volverá a fungir como nuevo director técnico de la selección nacional absoluta, en sustitución de Walter Benítez.
La razón no fue oficialmente anunciada, pero no parece responder a cuestiones deportivas, pues vino acompañada del anuncio de sanciones de dos años de separación del fútbol para cuatro jugadores: los volantes Yordan Santa Cruz y Tomás Cruz, el defensa Renay Malblanche y el delantero Yoandir Puga.
De acuerdo con lo divulgado hasta ahora, ellos cometieron indisciplinas graves en la visita a Jamaica, donde la selección nacional efectuó recientemente un partido de fogueo, y la cercanía de ambas decisiones lleva a la sospecha de que una cosa tiene que ver con la otra, más aún porque había total convencimiento en la capacidad de Benítez hace apenas unas semanas para encarrilar a Cuba en las eliminatorias regionales rumbo a la Copa Mundial de Rusia-2018.
Sin tener una real oportunidad de mostrar su valía sobre la cancha, sale de escena el preparador por otros motivos. No trato de quitar importancia a lo que pudo suceder en Jamaica, pero ¿hasta qué punto un técnico puede ser responsabilizado por la actuación extradeportiva de sus pupilos? Claro, está la labor educativa y formadora inherente a cualquier director técnico, pero no está en la cabeza de sus muchachos. Hemos vivido antes este tipo de sanciones en otros deportes, y la experiencia dice que no son positivas en cuanto a los preparadores.
Por su parte, Triana asumirá su tercer mandato, pues estuvo al frente de la selección mayor en dos ocasiones: 2006-2007 y 2008-2012, en ninguna de ellas con buenos resultados deportivos, como sí los tuvo en las categorías menores, con la clasificación al Mundial sub-20 del 2013 y el bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz-2014.
De entrada, va a tener que redoblar esfuerzos, porque sigue siendo el adiestrador de la escuadra sub-23 que se prepara de cara a las eliminatorias olímpicas para Río de Janeiro-2016, donde pienso que tenía más posibilidades de triunfo.
Ese aspecto hace pensar en la notable falta de técnicos de nivel en el fútbol cubano. Existe un Campeonato Nacional (muy corto, pero existe), donde hay equipos de todas las provincias, pero los directores no tienen el nivel necesario como para competir internacionalmente. Benítez había pasado cursos de superación y diseñado toda una estrategia para estas eliminatorias, y de pronto todo queda trunco, esperamos que solo temporalmente.
Por lo pronto, Triana debutará el próximo 2 de junio cuando Cuba se mida al club estadounidense Cosmos de Nueva York en el Pedro Marrero, pero me quedan grandes dudas de si este cambio de mando será positivo.