lunes, 1 de septiembre de 2014

Mundial de voly sin grandes expectativas


Por Lemay Padrón Oliveros

Este fin de semana arrancó el Campeonato Mundial de voleibol para hombres, y aunque parezca cosa de sueño los actuales subcampeones no llevan grandes expectativas.
Lógico si se toma en cuenta que del equipo Cuba plateado hace cuatro años en Italia apenas sobreviven el líbero Keibel Gutiérrez y el opuesto Rolando Cepeda; el resto posee muy poca experiencia internacional, y por eso las metas no pueden ser demasiado exigentes.
La primera fase, de la cual avanzan cuatro planteles, es lo más accesible, porque los cubanos deben acompañar a brasileños, finlandeses y alemanes, en detrimento de Corea del Sur y Túnez, los más débiles de la llave.
La segunda ronda es más fuerte, porque se sumarán los mejores de otro apartado. Aquí se necesita una ubicación entre los tres primeros, lo cual debe ser sinónimo de igual cantidad de victorias, bien difíciles de conseguir con semejantes oponentes.
El nivel actual de la sexteta caribeña no está para superar a las que se esperan en esa ronda, pero se le puede dar batalla a alguna, y de ahí sacar algún provecho. Aclaro, no sería un fracaso quedarnos en este tramo, pero se puede aspirar a sobrevivir hasta la siguiente, de la cual ya es mejor ni hablar, porque sí debe ser una exigencia demasiado alta para los pupilos de Rodolfo Sánchez.
La experiencia de Keibel y Cepeda, junto al central Isbel Mesa, resultará crucial para ver hasta dónde pueden llegar nuestros talentosos voleibolistas, todavía en plena formación la gran mayoría de ellos.
Como el Ave Fénix, el voleibol masculino cubano renace de sus cenizas de vez en vez, pero tampoco estamos hablando de tan corto tiempo. Para el histórico subtítulo de 2010 debió ocurrir la no clasificación a los Juegos Olímpicos de Beijing-2008, y varios lugares modestos en Ligas Mundiales.
A esta nueva camada le falta eso, porque a diferencia de la anterior, ahora no verá en las Ligas a los mejores del mundo hasta que no ascienda al máximo nivel, y eso se logrará solamente caminando paso a paso.
La cita de Polonia-2014 no nos debe colmar de alegrías, pero sí reavivar la esperanza.

domingo, 31 de agosto de 2014

El deporte: deuda del cine cubano


Por Lemay Padrón Oliveros

Dos que merecen su filme.
Haciendo un poco de memoria, de unos meses para acá se han pasado por la televisión nacional una buena cantidad de películas con temática deportiva. El canal Tele Rebelde tiene un espacio fijo con frecuencia semanal, y por él han desfilado filmes de disímiles deportes, lo que nos trae a colación la pregunta de por qué en Cuba no se hace prácticamente cine sobre el deporte.
Indirectamente muchas películas han tocado el tema, pero de lleno, solamente me vienen a la mente la biografía homónima “Capablanca” y  En 3 y 2”, aquella cinta sobre el dilema que enfrenta un deportista, en concreto un pelotero, cuando se acerca la hora del retiro y las nuevas generaciones le vienen pisando los talones. Hasta ahí las clases.
Parece mentira, en un país con tanta historia en el deporte, tantos hechos memorables que reseñar, y tantas figuras destacadas, que exista tan poco material cinematográfico al respecto.
No es solo el deporte, la música, la literatura y el arte en general han dado muchísimas figuras de relevancia, y aquí son escasas las películas de ese corte. Mal y pronto recuerdo ahora “Zafiros, locura azul” y “El Beny”, aunque seguro se me escapa alguna. En ellas se exponen, con sus luces y sus sombras -como debiera ser también si se aborda la vida de un deportista-, la impronta dejada por sus protagonistas.
En el ámbito deportivo merecen sus películas grandes como Ramón Fonst, Martín Dihigo o Kid Chocolate, por mencionar solamente tres que tienen hasta libros biográficos editados en Cuba y fácilmente pueden ser adaptados al cine, pero se pueden incluir El Andarín Carvajal, Rafael Fortún, Teófilo Stevenson y muchos más, con una rica historia, salpicada de anécdotas que darían buenos guiones.
No sé si es que los cineastas cubanos se sienten poco identificados con el deporte, o lo consideran un tema menor, pero lo cierto es que nuestro cine peca bastante de repetir constantemente el costumbrismo y el chiste fácil, con sus memorables excepciones, claro está.
En ninguna cinematografía el cine deportivo es de los preponderantes ni mucho menos, vamos a partir de ahí, pero solo dos películas en tantos años me parece demasiado poco para las glorias que tenemos. La cuestión presupuesto siempre va a estar presente, y se hace muy complicado buscar los recursos para el caro empeño de hacer una película, pero si se busca, se encuentra.
Me sorprendería mucho saber que en las gavetas del Icaic duerme algún guión, apenas uno, sobre el deporte. Ojalá me equivoque, pero no creo que alguien haya llevado hasta allá una propuesta en este tema, y en honor a la verdad, el cine cubano debiera saldar esa deuda, nuestra historia lo vale.

sábado, 30 de agosto de 2014

Final caribeña en agenda del fútbol cubano

Por Lemay Padrón Oliveros 

Tras una nada buena visita a Panamá, la selección nacional absoluta de fútbol de Cuba tendrá un importante compromiso en el venidero mes de noviembre cuando dispute la Final del Caribe, en Trinidad y Tobago.
La justa, que otorgará cuatro boletos para la Copa de Oro del 2015 y al ganador, el cupo para la Copa América del 2016, será el principal compromiso del fútbol cubano en la campaña, pues recordemos que los Juegos Centroamericanos y del Caribe son para equipos menores de 21 años, con solamente tres refuerzos.
Analizando lo sucedido en tierras istmeñas, es evidente que a nuestros futbolistas les falta ruedo, pero mucho más preocupante es el atraso en la parte técnica, pues nuestros entrenadores no logran plasmar en el campo las concepciones del balompié moderno.
Es difícil creerlo en la época de Internet y con partidos de muy alto nivel pasando constantemente por la televisión nacional, pero es la realidad. De entrada, el acceso a la red de redes es un problema aquí, eso no es un secreto, y aunque estuviera al alcance de todos los preparadores, una cosa es la teoría y otra la práctica, por eso hay escuelas para directores técnicos, pero donde de verdad se curten es en el banquillo, ya sea con una selección nacional o en cuarta división.
Con este presente, resultará difícil llegar a semifinales del torneo caribeño, que equivale a decir, obtener un puesto para la Copa de Oro del año próximo. No lo vemos como algo imposible, pero será bien complicado, y no pueden repetirse los garrafales errores de marca apreciados en el reciente tope ante Panamá. Sobre el acceso a la Copa América, ni soñarlo, ya eso sería una hazaña.
Luego se mejoró un poco ante Guatemala (derrota 0-1), pero igual se perdió, y antes de la justa caribeña están previstos otros dos topes: el 10 de octubre en jornada FIFA contra Canadá aquí en La Habana, y el 14 del propio mes de nuevo ante Guatemala, también en nuestra capital.
Apenas cuatro encuentros es muy poco, pero algo es algo. Ocurre que estos desafíos deben ser muy bien aprovechados para aumentar el prestigio del fútbol cubano, porque nadie va a querer topar con un plantel que fue goleado por panameños y superado por guatemaltecos, cuando ninguna de estas selecciones son ni siquiera mundialistas. 
La ventaja de siempre, la de poder entrenar juntos a tiempo completo, no se puede aprovechar si tácticamente no somos fuertes y tenemos esos despistes de novatos en las coberturas defensivas. Hay que pulir todos estos detalles si pretendemos clasificarnos a nuestro Mundial, que es la Copa de Oro.

viernes, 29 de agosto de 2014

Pelota sub-23: ¿Resurrección santiaguera?


Por Lemay Padrón Oliveros

Más de un quinquenio en las sombras, Santiago de Cuba se llena de esperanza por estos días con la excelente actuación de su equipo en la recién estrenada Serie Nacional sub-23, donde son el mejor equipo del certamen.
Primera en pitcheo y tercera en bateo, la novena indómita ha impresionado enormemente en esta primera instancia, donde exhibe 19 triunfos y solamente cuatro reveses.
Con cinco hombres bateando por encima de .400 y dos por encima de .500 (aunque con pocas veces al 
bate), la ofensiva santiaguera parece recuperar viejas glorias, a pesar de que extraña todavía el poder de 
largo metraje, porque solamente ha conectado cinco cuadrangulares. Todo esto logrado con figuras de 
poco recorrido como Sergio Barthelemy y Norberto Castellanos, por mencionar dos de los más 
destacados.

Desde la lomita, gran dolor de cabeza a través de la historia, solamente tres de sus 12 lanzadores tienen 
promedios superiores a 3.10, y en total han regalado 174 ponches en 198 entradas de labor. Sin dudas 
muy impresionante. Aquí sí tienen pitchers con mayor recorrido en nuestro torneo elite, aunque entre los 
más sobresaliente está Osmeni Romero, líder en Promedio de Carreras Limpias con apenas 0.75 y más 
de 20 innings de labor.
Si soy completamente honesto, esperaba que brillaran Matanzas, Artemisa y Mayabeque, porque allí se 
les da mucho juego a los jóvenes, pero no tenía esas expectativas con Santiago.
Claro, solamente están jugando ante tres equipos de la zona oriental, donde la calidad no es la máxima de Cuba, pero merecen el reconocimiento, sobre todo por los pobres resultados del plantel indómito en las más recientes Series Nacionales absolutas.
El verdadero medidor para ellos será la venidera fase final (series de cinco juegos a ganar tres), pero será corta y un juego lo puede ganar cualquiera; realmente no sería hacerles justicia si no llegan a coronarse. De cualquier manera, el aficionado santiaguero tiene motivos para ilusionarse: tienen material para renacer de las cenizas y protagonizar su resurrección.