miércoles, 25 de noviembre de 2015

Copa Federación de tenis: Pliskova, de cenicienta a princesa



Por Lemay Padrón Oliveros

De niñas, prácticamente no existe mujer que no sueñe con ser una princesa, y ese anhelo forma parte de casi todos los juegos infantiles en los que participa.
   Posteriormente los golpes de la vida la van poniendo en lugar, pero a veces se dan historias que se acercan a lo que hubiera sido reinar al menos por un día, y eso lo vivió la tenista checa Karolina Pliskova el pasado fin de semana.
   Suplente de lujo al ocupar el undécimo escalón en el listado universal, Pliskova no pensó que sería tan decisiva en la final de la Copa Federación ante la potente Rusia.
   Sin experiencia en años anteriores, la nacida en Louny, una pequeña población de menos de 20 mil habitantes perteneciente a la región de Ústí nad Labem, vivía a la sombra de la experimentada Lucie Safarova, protagonista en las tres coronaciones de República Checa en los cuatro años anteriores.
   No obstante, quiso el destino que Safarova, novena del ranking mundial, arrastrara problemas en su muñeca desde el Abierto de Estados Unidos y por eso fue reservada para jugar solamente los dobles, aunque tampoco pudo finalmente salir a la cancha en el decisivo enfrentamiento por parejas.
   Las cosas no empezaron bien para Pliskova, pues perdió el sábado en su debut contra Maria Sharapova, quien había dejado la eliminatoria 2-1 a favor de Rusia tras imponerse a la primera raqueta checa Petra Kvitova, sexta en el escalafón planetario.
   Sin embargo, una jornada más tarde la jugadora de 23 años se hizo gigante en el principal certamen por naciones del deporte blanco para damas al sumar los dos puntos que permitieron a su país conservar el cetro tras vencer en individuales y en dobles.
   Primero se impuso 6-3 y 6-4 a Anastasia Pavlyuchenkova, y apenas unos minutos más tarde formó pareja junto a Barbora Strycova, para derrotar a Pavlyuchenkova y Elena Vesnina por 4-6, 6-3 y 6-2.
   Tras perder en esa primera manga ante el dueto ruso, que se conoce desde 2010 y es habitual en la Copa Federación, parecía que al fin Rusia levantaba su primer trofeo desde 2008, con Sharapova en plan de estrella en su primera final.
   Pero de ahí en adelante levantaron las anfitrionas, permeadas con el ímpetu de la novata Pliskova, y las rusas fueron a remolque, incapaces de descifrar los potentes remates que venían de la cancha contraria.

UNA TEMPORADA AGOTADORA
  
Pliskova no llegaba en su mejor momento anímico tras perder en Zhuhai, pero su talento incontestable se vio premiado ante los 13 mil aficionados reunidos en la Arena O2 de Praga, como colofón a una temporada de una intensidad casi sobrehumana.
   Prácticamente sin descanso desde enero hasta ahora, la rubia de ojos azules solamente fue capaz de alzar el título en el Abierto de Praga, pero llegó a otras cuatro finales del circuito, en diferentes superficies, y aprovechó la Copa Fed para ganar experiencia.
   Al menos así pensaba la chica cuando dio el sí en cuartos de final y ganó par de veces ante Canadá, pero lo ocurrido en la final ni ella misma lo esperaba.
   “No tengo palabras, es algo increíble”, repetía la Pliskova luego de su sorprendente actuación dominical, tras desear algo similar también en individuales para la próxima temporada, cuando será mucho más seguida.
   La República Checa mantuvo así su buena racha como local en Copa Federación, pues no pierde una eliminatoria en su territorio desde 2009 y ha ganado cuatro títulos de los últimos cinco disputados (2011, 2012, 2014 y 2015).
   Como curiosidad, por primera vez en la historia del torneo, todo el equipo de árbitros estuvo formado exclusivamente por mujeres, con la británica Clare Wood a la cabeza, asistida por compañeras de Inglaterra, Suecia y Serbia.