lunes, 12 de septiembre de 2011

La Habana-1991: El paletazo cubano

Por Lemay Padrón Oliveros

Los XI Juegos Panamericanos pasaron a la posteridad como la más brillante actuación de Cuba en este tipo de lides, y la única vez desde los años 50 en que la poderosa escuadra de Estados Unidos cedió el primer puesto del medallero general por países.
  La cita estuvo precedida por el escepticismo de algunos y el respaldo personal del mexicano Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), quien señaló en la jornada de clausura que esos eran los mejores Juegos de la historia.
La capital cubana y Santiago de Cuba, en calidad de subsede, acogieron del 2 al 18 de agosto a cuatro mil 519 deportistas de los 39 países afiliados entonces a la ODEPA, en un programa de 33 deportes, entre ellos el debutante boliche.
En medio del asombro general, la mayor de las Antillas superó a Estados Unidos con una impresionante cantidad de preseas de oro, 140, a los cuales se adicionaron 62 de plata y 63 de bronce, mientras los norteños se quedaban con 10 títulos menos.
En el capítulo de las hazañas colectivas de los cubanos destacó la arrolladora demostración de sus boxeadores, quienes conquistaron 11 de los 12 títulos puestos en disputa.
Sólo el estadounidense Steve Johnston (63.5 kilogramos), pudo coronarse durante la lid de los puños, marcada por el predominio de los anfitriones, que tuvieron entre sus más renombrados exponentes al peso crucero Félix Savón y al supercompleto Roberto Balado.
También logró ratificarse la hegemonía en el béisbol en final contra Nicaragua donde el pequeño Ermidelio Urrutia conectó tres jonrones en ese partido.
Sin embargo, el choque más emotivo fue como se esperaba ante Estados Unidos en la etapa clasificatoria, matizado por una electrizante combinación entre Germán Mesa y Antonio Pacheco, pues luego los estadounidenses cedieron en el cruce semifinal.
Memorables resultaron los éxitos de los quintetos de baloncesto de Puerto Rico, en la justa varonil, y Brasil, en la de mujeres.

Para la nación sede fueron también los cetros en balonmano y polo acuático para varones, éste último memorable porque fue conseguido en tiempo extra ante los estadounidenses, quienes acababan de coronarse en el Mundial de la disciplina. 

LOS MEJORES 

El gigante boricua José "Piculín" Ortiz y la eficiente anotadora brasileña Hortensia Marcari se convirtieron en símbolo del básquet en los XI Juegos y conquistaron el corazón de los cubanos.
En el atletismo sobresalió el brasileño Robson Caetano da Silva, rey de la velocidad por sus triunfos en 100 (10.32 segundos) y 200 metros planos (20.15).
México hizo el uno dos en la marcha de 50 kilómetros gracias al trabajo de equipo realizado por Carlos Mercenario (líder con cuatro horas, tres minutos y nueve segundos) y Miguel Ángel Rodríguez (4:04.06).
Sin embargo, el colombiano Héctor Moreno sorprendió a los aztecas en los 20 kilómetros de caminata al recorrer la distancia en 1:24.56 horas.
Un atleta de calidad mundial, el mexicano Arturo Barrios (nacionalizado estadounidense) hizo valer su prestigio en cinco mil metros planos con registro de 13:35.83 y en salto de altura el cubano Javier Sotomayor estableció record panamericano al superar los 2.35 metros.
Inolvidable resultó también la final del relevo 4x400, donde la estafeta cubana, liderada por el medallista mundial Roberto Hernández, se llevó el cetro en una electrizante llegada a la meta por delante de su similar de Estados Unidos.
Pese a su indiscutible liderazgo en la natación (ganó 24 de las 32 pruebas disputadas) la escuadra del Norte dejó espacios vacíos por donde penetraron Brasil, Canadá, Cuba, Surinam y Costa Rica.
En este sentido merece destaque el librista brasileño Gustavo Borges, plusmarquista de los Juegos en el hectómetro (50.21 segundos).
Integraron el selecto grupo que desafió el predominio estadounidense, el surinamés Anthony Nesty, monarca en 100 mariposa (54.03 segundos) y el cubano Mario González, campeón en 200 pecho y plusmarquista (2:15.50 minutos).
Además se sumaron la costarricense Sylvia Poll, reina de 100 dorso (1:03.15) y la canadiense Kristen Thopam, titular en 100 mariposa (1:01.19).
El venezolano Humberto Fuentes, de los 52 kilogramos, arrebató a los cubanos la única medalla de oro que no fue a sus pechos, de las 30 entregadas en el levantamiento de pesas.
En el patinaje, los argentinos obtuvieron siete de las 13 coronas, y especial destaque dentro del equipo de esa nación tuvo la espigada Maria Eva Richardson, quien brilló en 300 y mil 500 metros.
Al margen de los eminentes desempeños deportivos concretados por hombres y mujeres del continente en los escenarios de competencia, los XI Juegos erigieron como héroes indiscutibles a los entusiastas hinchas cubanos.
Ellos ayudaron con su esfuerzo antes y durante los Panamericanos a hacer realidad un viejo anhelo del pequeño país, que brindó a la confrontación polideportiva el entusiasmo y el calor de pueblo propios de las tierras bañadas por las aguas del Mar Caribe.

No hay comentarios: